1 de diciembre de 2013

GUILLERMO IX EL TROVADOR


Guillermo de Poitiers (1071-1126), el rey Guillermo IX de Aquitania, apodado el Trovador, fue un noble francés, noveno duque de Aquitania, séptimo conde de Poitiers y el primer trovador en lengua provenzal. También fue conocido por sus “artes amatorias”.

Hombre culto y temperamental, se hizo tan popular tanto por su capacidad para componer y recitar poesía, como por ser un libertino. A su alrededor se constituyó un mundo cortesano en el cual, los poetas y los trovadores se convirtieron en un referente y los cantos de amor cortés, que estaban inspirados en damas de leyenda, iniciaron una revolución literaria en Europa.

Dedicó mucho tiempo a sus poemas y a su música, la mayoría de esos poemas eran obscenos y antirreligiosos. Eran una mezcla de artimañas seductoras, placer amatorio y sátira burlesca.

Guillermo IX desafió las normas de la moralidad de la época con su loca vida sentimental y sexual. Abandonó a su primera esposa, Ermengarda, que acabó sus días en la abadía de Fontevrault. Seguidamente le quitó a la fuerza la esposa, Felipa, a uno de sus vasallos, Felipa terminó también en la abadía. Por estos dos “líos”, lo excomulgaron.

La siguiente amante fue la vizcondesa de Châtellerault. Su relación fue muy criticada, se murmuraba que llevaba un retrato de la vizcondesa desnuda en el interior de su escudo.

Impuso a su hijo Guillermo X, el matrimonio con la hija de su amante, Leonor de Châtellerault. Fruto de esa unión nació Leonor de Aquitania (1122-1204).

Uno de sus poemas:

La ley del coño
Guillermo de Aquitania

Compañeros, he tenido tanto disgusto y revés
que no puedo hacer otro canto, y quizá me arrepentiré
pues quiero que nadie sepa lo que yo suelo esconder.

Y este mi pensamiento pronto os diré cual es:
no me agradan coños guardados ni lagos sin ningún pez,
ni alabanzas de malvados que obran de mala fe.

Señor Dios, que es del mundo el capitán y el rey,
al primero que guardó el coño, ¿cómo no lo escarmentó bien?
Nunca hubo oficial ni guardia que tal traición llegó a hacer.

Pero yo os diré enseguida del coño cual es la ley,
como hombre que allí ha hecho mal y lo ha obtenido también:
Todo merma el uso, en cambio el coño mejora su ser.

Y aquel que mis razones no quisiera comprender,
que vaya a verlo al bosque, en un claro lo ha de ver:
Por cada árbol que talan, rebrotan dos o tres.

Y cuando el bosque han talado más fuerte vuelve a crecer,
y el dueño allí no pierde ni ganancia ni interés
y sin razón le pesa si no hubo daño después.

Yerra al lamentar la tala si daño no hubo después.

P.D: Perdón si hiero la sensibilidad de alguna persona con el  poema de el Trovador.

2 comentarios :

Paulo Gómez Araya DICE

Buenisimo, gracias por la traducción del poema tan hilarante.

Ana DICE

Paulo, muchas gracias a ti. Un saludo.