29 de enero de 2014

ANÉCDOTAS DE ISABEL II DE ESPAÑA


Isabel II de Borbón (1830-1904) nació del cuarto matrimonio de Fernando VII con su sobrina María Cristina de Borbón. Pérez Galdós la denominó “la de los tristes destinos”. Reinó entre 1833 a 1868.

Durante su reinado protagonizó multitud de anécdotas:

En una ocasión, le regaló la reina a su peluquera un vestido de moiré antique (tela con un dibujo ondulado (regado) fabricado en seda), ésta se lo dio a su modista para que se lo arreglase. Al deshacer la falda se encontraron en el bolsillo algunos billetes, la modista se los entregó a la peluquera, y ésta se lo devolvió a la reina. Isabel los rechazó diciendo:
-Quédate con ellos; son el adorno del vestido.

Cuando ya estaba desterrada en París y Alfonso XII era rey de España, nombró éste embajador en Francia al general Serrano, que había sido el que derribó la conspiración que derribó a Isabel II y que, según dicen había sido el primer amante de la reina. Como tenía que hacer una visita de cortesía a Isabel II pasó la noche anterior sin conciliar el sueño, ignorando cómo le recibiría la reina. Cuando llego al palacio don residía, entró en el gabinete de la reina Isabel inclinándose ante ella, que le dijo:

-¡Qué viejo estás! Pasa y siéntate aquí. ¿Cómo se encuentra mi hijo? Pero ¡qué viejo estás!
El recibimiento no pudo ser peor, para alguien que había sido su amante.

El 2 de febrero de 1852, Martín Merino (1789-1852) (religioso y activista liberal), intentó asesinar a la reina cuando salía de una misa de acción de gracias por su reciente parto. El cuchillo que utilizó para matarla, se enganchó en las ballenas del corsé de la reina, desviándose la puñalada y causándole solamente un rasguño. El asesino fue juzgado y ahorcado rápidamente.

Con ocasión de un baile de cotillón de honor de una fiesta real, la reina, rompió el protocolo de la corte al negar su brazo al Presidente del Consejo de Ministros, el general Leopoldo O’Donnell (1809-1867), para ofrecérselo a Ramón María Narváez (1800-1868). Este acontecimiento provocó lo que se llamó “Crisis del Cotillón”, que acabó con la renuncia al cargo de O’Donnell que fue sustituido por Narváez.

Uno de sus amantes más conocidos fue el general Francisco Serano (1810-1885), conocido como “El General Bonito”. Se había enamorada de él antes de su boda y al que favoreció hasta que lo convirtió en el hombre más poderoso de España, en esa época, llegando a poner el gobierno en su poder. Se rumoreó que el general Serrano era el padre de su hijo Alfonso XII.

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