CONSTRUCCIÓN DEL FARO DE ALEJANDRÍA
En el siglo III a. C., el faraón egipcio Tolomeo II (309-247
a. C.) se enamoró de una chica que vivía en la isla de Faros, frente a
Alejandría.
Según cuenta la leyenda, fue tan grande su amor que mandó
construir un muelle de 1300 metros de largo que acercase la isla de su amor al
palacio y encargó al mejor arquitecto de su época, Sóstrato de Cnido, un
monumento cuyo resplandor y altura diese testimonio en el futuro de la grandeza
de su amor.
Se tardaron veinte años en construir el monumento, conocido
tiempo después como el Faro de Alejandría. Valió la pena, ya que está
considerada entre las Siete Maravillas de la Antigüedad. Sóstrato construyó un edificio de mármol blanco de 180
metros de altura, coronado por una enorme hoguera, que de día producía una
enorme humareda y de noche, ampliada por un gran espejo, iluminaba el mar que
lo rodeaba y podía ser visto desde gran distancia, lo que aprovechaban los
navegantes para orientarse en el mar.
La mitad superior del Faro de Alejandría fue destruida por
los árabes, que esperaban encontrar oro en el interior de su estructura. El
resto de la construcción se vino abajo a cauda de un terremoto que sacudió la
isla en el año 1375.
0 comentarios :
Publicar un comentario