14 de marzo de 2017

LOS ZAPATOS DE SISSI


Elisabeth de Austria (1837-1898), conocida como Sissi, no podía utilizar el mismo par de zapatos más de un adía seguido. No era un capricho suyo, era una exigencia del estricto protocolo que había en la Corte. Lo mismo le sucedía a los reyes de la Casa de Austria en España, norma que había impuesto el emperador Carlos V.

Ese protocolo horrorizaba a Sissi, que se había criado en un ambiente familiar muy sencillo junto a su familia, su padre Maximiliano de Baviera, y su madre, la princesa real Ludovica. Pero tuvo que acatar la norma durante toda su vida, cuando contrajo matrimonio con el emperador Francisco José, en abril de 1854, en Viena.

Por esa razón la colección de zapatos de Sissi, ascendía a los más de 1000 pares. Parece una tontería este protocolo, ya que debajo de las faldas largas, los zapatos ni se veían. A pesar de eso, todos estaban confeccionados de forma personal y a mano en dos versiones: planos o con un pequeño tacón. Las botas de montar a caballo si se podían utilizar todas las veces que quisiera.

En la sala de subastas Dorotheum, en Viena, un par de botines de seda que Sissi solo utilizó una vez, tuvo un precio final de 75 000 euros.  Los botines con fecha de 1880, tienen la suela de cuero y el sello del fabricante, además van acompañados de una tarjeta que confirma que una camarera de Sissi los recibió como regalo de su parte cuando realizó la limpieza de su armario, la tarjeta tiene fecha del 27 de abril de 1899. En la actualidad se conservan en el Museo-Sissi del Palacio Imperial.

En la misma sala de subastas y por el mismo precio de las botas alcanzó un conjunto de viaje con elementos para escribir y para coser que le regalaron a Sissi cuando tenía once años. Su partida de defunción, se vendió por 15 000 euros.