14 de febrero de 2017

TAL COMO SOMOS


De pronto se deslizó por el pasillo, al pasar por mi lado sus sorprendentes pupilas de oro se detuvieron un instante en las mías. Debí morir un poco. No podía respirar y se me detuvo el pulso.

La Casa de los Espíritus, Isabel Allende

2 comentarios :

Anónimo DICE

Y te amo?

Ana DICE

Anónimo, a mi todos los que me conocen me aman, tengo suerte.