9 de septiembre de 2016

AGUA (2)


Un científico de la Universidad Estatal de Michigan ha calculado que la producción de un solo huevo de gallina requiere alrededor de 454 litros de agua, una hogaza de pan 1.136 litros y 454 gramos de carne de res 13.249,13.

Cada año el río Amarillo de China, lleva al mar loess, un sedimento amarillo arenoso, arrastrado de los desiertos, suficiente para construir una pared de 91 centímetros de altura y 91 centímetros de grosor, que se extendería 23 veces en torno al planeta.

Hasta que en 1869, fueron encontradas formas de vida pegadas a un cable que reposó a la profundidad de 1,6 kilómetros en el Mediterráneo, se había supuesto que la vida oceánica se limitaba al nivel de la superficie, y que las profundidades con su frío, su oscuridad y sus presiones inmensas, se encontraban desprovistas de vida.

Sin las aguas antárticas, los océanos de la tierra únicamente sostendrían una cantidad de vida relativamente limitada; la superficie del globo cubierta de tierra también sería más pobre por eso. Son las aguas frías del océano llegadas del continente meridional las que tienden a fertilizar el resto del mundo. Las aguas son ricas en oxígeno, y al pesar más por el frío, se filtran hacia el norte por el fondo del océano, ventilándolo. Cuando estas aguas frías ascienden, llevan también minerales, donde se produce el ascenso, el océano hierve de vida.
El punto de ebullición del agua varía de acuerdo con la presión del aire. Al nivel del mar, el agua hierve a 100º C., más el agua bajo presión hierve a temperaturas más altas. A una presión equivalente a la ejercida por una columna de agua de 150 metros de altura, el agua tendrá que alcanzar una temperatura de 394º C., antes de hervir. El principio de aumentar la presión para elevar el punto de ebullición, y propiciar así un cocimiento más rápido, es la base de la olla a presión.

Las tibias aguas azules de la corriente del Golfo se encuentran tan claramente definidas, incluso tan al norte como Terranova, donde se encuentran con la corriente del Labrador, que la proa de un barco que esté entrando a la corriente, puede estar, por un momento, 20º C., más caliente que la popa, la cual todavía esté en la corriente del Labrador. Es un verdadero río en el océano.

El río Amazonas vierte tanta agua en el Atlántico que, a más de 160 kilómetros en mar abierto frente a la desembocadura del río, se puede beber agua dulce, potable, del océano.

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