28 de septiembre de 2008

EL DESTINO DE LOS HIJOS DE CLEOPATRA

La mayoría de los hijos de Cleopatra tuvo un final trágico:

El mayor, Cesarión, que fue fruto de su relación con Julio Cesar, al que su madre, Cleopatra quiso enviar a la India, con la esperanza de que alguna vez pudiera regresar a Egipto, pero fue traicionado y entregado a Octavio, quien lo ejecutó.
Como su poder se basaba en ser descendiente de Cesar, de ningún modo podía permitir la existencia de un hijo natural de éste.

Con Marco Antonio, Cleopatra tuvo tres hijos; Alejandro Helios, Cleopatra Selene y Ptolomeo Filadelfo.

A la muerte de sus padres, fueron trasladados a Roma y, en una decisión muy discutida, criados por Octavia, hermana de Octavio y esposa legal de Marco Antonio.
Esta tutela parece responder a un tema político, disponiendo de los hijos de dos linajes importantes, uno egipcio (Cleopatra) y otro romano (Marco Antonio).

Octavia pudo establecer alianzas con algunos reyes bárbaros por medio de enlaces matrimoniales.

Así, Cleopatra Selene se caso con el rey Juba II de Mauritania, y el hijo de ambos, Ptolomeo, heredó este reino.
Llamado a Roma por su primo Calígula, fue eliminado por orden del emperador y su reino convertido en provincia romana.

No se conoce el destino de los hermanos de Cleopatra Selene, que quizás la siguieron hasta Mauritania.