EL COMPLOT CONTRA RAMSÉS III

Tiy, su segunda esposa, viendo a su hijo el príncipe real Pentaueret apartado del trono, trama junto a otras esposas secundarias, altos funcionarios, miembros del ejército, mayordomos reales, supervisores del tesoro, escribas y sacerdotes un complot para acabar con la vida del rey y el legítimo heredero, el futuro Ramsés IV.
Para ello se emplearon toda clase de técnicas, primero la magia y los filtros, después se intentó la muerte del rey con métodos más directos. El plan fue descubierto a tiempo y los implicados fueron capturados, interrogados y juzgados y muchos de ellos declarados culpables.
El proceso se registró en tres papiros; Lee, Rollin y Jurídico de Turín. En ellos no están los nombres auténticos de los conspiradores para evitar que, gracias a la magia de la palabra escrita, pudieran disfrutar de algún tipo de vida inmortal.
El rey tuvo piedad con ellos y se preocupó de que tuvieran un juicio justo. Doce jueces llegaron a dictaminar cuarenta penas capitales, entre ellas la de Pentaueret, que pudo morir empalado o quemado, destino que su madre también pudo compartir.
Las condenas dependieron del grado de culpabilidad, algunos fueron declarados inocentes, otros desterrados, otros sufrieron la ablación de la nariz, o las orejas y muchos de ellos fueron ajusticiados, según la terminología egipcia, “tomaron sus propias vidas”, o lo que es lo mismo, fueron invitados a suicidarse.
5 comentarios :
¡cómo no lo van a descubrir! si estaba todo quisque metido en el ajo...
Joer, no se andaban con chiquitas a la hora de castigar.
Me gusta lo de "invitar" a que te suicides... Muy amables :P
Hosti! Borrame que me he repetido :S
Merce lo sabía hasta el apuntador. Un beso
Jelens me gustaría saber como te invitaban, si amablemente o brutalmente.
Ya te los he borrado y no pasa nada por repetirse.
Un beso.
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