10 de marzo de 2009

LOS ESPÍAS DEL REY

Bajo el reinado de Felipe II, se contó con los servicios secretos más desarrollados de su tiempo. Ningún otro país dedicaba tantos recursos humanos y materiales a esta actividad, que obtuvo muchos éxitos, aunque también algunos fracasos.

El Rey y su Secretario del Consejo de Estado, seleccionaban agentes, marcaban sus prioridades y centralizaban la recogida de los “avisos”, que era como llamaban a los informes secretos.

Espiando al enemigo podía estar informado de las fuerzas, rentas, gastos, riquezas, soldados, armas. Así con estos datos, sabría sus puntos débiles y fuertes, eso le permitía saber cuándo atacar o cómo y cuándo defenderse.

Los espías se reclutaban en Madrid, y eran de lo más variopinto, desde cristianos ortodoxos, mercaderes o renegados (cristianos convertidos al Islam tras ser apresados, que seguían practicando su antigua fe).

Para evitar que el enemigo averiguara su contenido, los espías enviaban sus mensajes cifrados. Utilizaban claves complicadas, a veces hasta más de una en el mismo documento.

Estas precauciones resultaban a veces insuficientes. En ocasiones algún funcionario vendía las claves al enemigo, como ocurrió en una ocasión cuando los holandeses descifraron unas cartas entre Felipe II y sus hombres en los Países Bajos.

Por este motivo el Rey tomó precauciones como; escribir el menor número de documentos que pudieses revelar sus proyectos, o, si un tema era muy delicado había que tratarlo de palabra.

3 comentarios :

Merce DICE

Me ha hecho gracia eso de que los espías se reclutaban en Madrid... no sé me suena a algo... jajajaja, no cambia nada... todo sigue igual como decía Julio Iglesias... jajaja

Besos

enrique DICE

Felipe II fue un rey absolutamente entregado a su trabajo, siempre al tanto de los más pequeños detalles de su enorme imperio. Implicado en el asesinato de escobedo, uno de los crímenes de estado más fascinantes, como ya investigó Marañón en su vasta biografía sobre Antonio Pérez, otro que estaba metido hasta el cuello en turbios asuntos.
Como dice merce, poco ha cambiado en 400 años...

Ana DICE

Merce y Enrique ha cambiado muy poco y siguen las intrigas en las "cortes".
Un beso a ambos.