24 de octubre de 2008

EL CINTURÓN DE CASTIDAD

El cinturón de castidad, un corsé de hierro y plata que cubría la región púbica de la mujer, para evitar la infidelidad de la mujer en ausencia de su marido, se introdujo en Europa desde el Oriente semita después de las cruzadas en Tierra Santa, en el siglo XI.

El modelo más antiguo que se conoce se encuentra en la colección de armaduras del Palacio Ducal de Venecia, es del siglo XV y perteneció a Francisco Carrara conocido como “El Tirano de Padua”, que era tan celoso que se lo hacía poner hasta a sus amantes.

Parece ser que no podían usarlo durante mucho tiempo porque podían producir infecciones y hasta producir la muerte por el contacto de la piel con el metal.

Las monjas en algunos conventos también los usaban como cilicio para combatir la tentación de la carne, y eran los propios confesores los que se lo imponían como penitencia.

Muchas mujeres los usaban también cuando salían de viaje, o si tenían que pasar la noche en alguna posada, para evitar ser violadas.

El 16 de marzo de 1903 la berlinesa Emilie Schäfer, registró bajo la patente Sch.16096: Gebrauchmuster 30.d. 204538, el artilugio llamado “Verschlieβbares Schutznetz für Frauen gegen eheliche Untreue”, o sea, un cinturón con cerradura y llave como protección contra la infidelidad conyugal.

4 comentarios :

Ray DICE

Brutalidad entonces y brutalidad ahora.
Sin cinturón de castidad pero, el machismo sigue campando a sus anchas en la sociedad y... lo más sorprendente... los jóvenes hacen uso de él. No lo entiendo.
Besos cordiales

Merce DICE

Issshhhhhhh!!! me pica solo de pensarlo...

Ana DICE

Ray, parece que muchas cosas no han cambiado desde entonces.
Un beso.

Ana DICE

Merce, picores y el dolor que debía producir esa cosa ahí.
Un beso.