7 de octubre de 2008

FLORA Y FAUNA DE UNA PLAYA


Para la mayoría de personas las playas no son más que extensiones de arena que solo sirven para bañarse o tomar el sol. Pero las playas son más que eso, son lugares donde se desarrolla una flora y una fauna peculiar.

Los primeros metros de arena son como un desierto, no hay vegetales, pero si, sobre todo después de una tormenta, vemos restos orgánicos como la Posidonia oceánica, siempre nos quejamos de esas algas molestas, pero en realidad, esos restos, evitan que el viento y las olas se lleven la arena.

Enre esas algas, hay pequeños crustáceos conocidos como pulgas de mar o puu, que son utilizadas como cebo para pescar. Permanecen enterrados en la arena durante el día y por la noche emergen de su escondite, se alimentan de los restos de posidonia y otros vegetales marinos que el oleaje trae a la orilla.

Enterrados en la arena vive el gusano arenícola marino (conocido en Baleares como tremolitja). Vive dentro de un tubo que el mismo construye y que tiene forma de U. Come continuamente arena y fango de los que extrae la materia orgánica. Como el oxígeno es escaso entre la arena, acumula hemoglobina y esto le da un color rojizo.

Las playas también son un buen sitio para observar aves; gaviotas y cormoranes en verano, la gaviota reidora o gavina d’hiver que llega a las islas en otoño y se marcha en primavera. Otros como los andarríos, correlimos y chorlitejos son más asiduos de albuferas y lagunas pero también se pueden ver en la orilla de la playa.