12 de octubre de 2008

ESCLAVOS EN EL ANTIGUO EGIPTO

En Egipto hubo esclavos, pero no representaban la generalidad, eran una minoría y estaban formados por prisioneros de guerra extranjeros (libios y nubios), y también por ciudadanos que habían cometido algún delito, aunque estos últimos no tenían el mismo trato que los demás.

Los esclavos eran gentes sin derechos, obligados a realizar duras tareas en las que los azotes eran cosa habitual. La mayoría eran hombres, pero también había mujeres y niños.

Sus funciones eran muy variadas desde extraer piedras o metales en las canteras y minas, hasta la construcción de diques y limpieza de canales, tareas domesticas, tareas agrícolas, doncellas, cocineros, jardineros…

Eran propiedad del Faraón, que en ocasiones los regalaba a los cortesanos, los cuales podían hacer con ellos lo que quisieran, regalarlos, venderlos, alquilarlos.

El nacimiento de un niño de madre esclava o si el padre lo era, significaba que el bebe era esclavo también. Por esta razón muchos niños eran abandonados.

Los esclavos también eran parte de la herencia. Tras el fallecimiento del amo, los esclavos podían convertirse en propiedad de los beneficiarios y en ocasiones se lo repartían, teniendo que trabajar un número mensual de “días de esclavo”, con cada uno de los amos.

Alcanzar la libertad era a veces posible, por ejemplo si el señor los adoptaba o a través de la manutención como forma de pago del esclavo a su señor.