1 de diciembre de 2008

LA PITIA EN EL ORÁCULO DE DELFOS



El Oráculo de Delfos era un lugar sagrado donde acudían los griegos para preguntar a los dioses sobre lo que les inquietaba. Estaba situado en Grecia en la que fue la antigua ciudad de Delfos. La Pitia o Pitonisa era la encargada de interpretar los mensajes de la divinidad.
Estas mujeres eran elegidas sin importar la clase social a la que pertenecían, tan solo se le pedía llevar una vida irreprochable. Su nombramiento era vitalicio y se comprometían a vivir para siempre en el santuario. La Pitia profería sus vaticinios en un estado de trance o locura profética, era como si el dios entrara en ella y se expresara mediante su voz, de una manera parecida a las médiums.

Antes de empezar con los vaticinios cumplía una serie de rituales; primero se bañaba y bebía agua de la fuente Castalia, situada en las proximidades del gran templo. Luego tomaba en las manos una rama de laurel, el árbol sagrado de Apolo.

Se sentaba en lo alto de un trípode en un subterráneo, al fondo del templo llamado ádyton, desde ese asiento ceremonial, la Pitia emitía sus oráculos, que luego los sacerdotes ponían por escrito, a menudo en verso, para que fuera más precisa la respuesta.

Los consultantes también debían cumplir unas normas: Presentarse bien purificado.
Traer como ofrenda el pélamo (torta de cebada y una cantidad de dinero fija). Ofrecer para el sacrificio algún animal, cuya carne en parte se quemaba en honor del dios y en parte se distribuía entre los asistentes.

Las consultas eran muy variadas, y era tanta la gente que iba a consultar que en las épocas de más apogeo hubo hasta tres Pitias para poder atender a los consultantes.

4 comentarios :

Merce DICE

Y qué harían con las que no acertaban nada?

Ana DICE

Merce quién sabe lo que harían con ellas, pero parece ser que acertaban bastante.
Un beso.

Jelens DICE

Increíble. Vaya historias.

// Me he leído todo el blog, me ha gustado mucho, te enlazo //

Un saludo

Ana DICE

Jelens muchas gracias por tu visita y tu comentario, te he visitado y el tuyo me ha encantado, también te enlazo.
Un beso.