22 de mayo de 2008

LA VIDA DE LAS TERMITAS


Dicen que la termita es el único insecto colonial que ha sabido liberar al macho de todo trabajo, excepto el de la cópula, y desde el primer proceso de emparejamiento se nota la diferencia.

Los machos y las hembras no se unen en el aire, el vuelo, solo les sirve para la diseminación de la especie, saben que tienen necesidad de hacerlo, aunque sea solo para obtener alimentos. Cuando el batallón de termitas se ha alejado lo suficiente del predio de origen, se desprenden de sus alas y comienzan sus trabajos con las cosas del suelo.

En esta fase es cuando forman parejas, pero no copulan en seguida, sino que viven juntas un tiempo. Cada pareja se encarga de una misión, y mientras roen madera o exploran el suelo juntas, alcanzan poco a poco la madurez sexual y se enamoran. En los primeros tiempos del matrimonio existe igualdad sexual completa. Construyen su nido, cuidan de los huevos y alimentan a las larvas con secreciones de sus glándulas.

Las larvas (futuros obreros), no son solo hembras. El estado de trabajadores adultos, estériles, lo alcanzan muy despacio, de modo que han de pasar unos seis meses antes de que puedan ayudar a sus progenitores, en su empresa.

Mientras tanto mama y papa han trabajado con energía y como esposos perfectos. Cuando disponen de bastante prole (cerca de 20.000), el rey y la reina, abandonan el duro trabajo y se retiran para dedicarse, ya, en serio y exclusivamente a la procreación.

Cuidada por sus hijos, la pareja puede seguir viviendo de ocho a doce años más, y en ocasiones la hembra a pesar de su enorme mole, debida a la masa de huevos, puede llegar a los cincuenta años. Hay reinas que pueden producir seis huevos en un minuto, eso suma 360 en una hora, 8.460 en un día y 3.153.000 huevos en un año.

Su felicidad conyugal es debida a que como la hembra no tiene órganos para almacenar esperma, necesita la presencia constante del macho.

2 comentarios :

Ray DICE

Con ese tipo de relación, poco tiempo (y ganas) le debe quedar al macho para irse de picos pardos. Eso si que es fidelidad conyugal.
Besos cordiales

Ana DICE

Sí, debe estar hecho polvo, pero mira ella que lista es que lo sabe retener a su lado. Un beso.