12 de mayo de 2011

MANERAS DE DORMIR


En la Edad Media, la costumbre de dormir desnudos era la más habitual. Un relato del siglo XIV cita como prueba de rareza el hecho de que un hombre se acostara con la camisa y los calzones puestos. La tendencia a utilizar prendas de dormir muy adornadas durante el Renacimiento y en épocas posteriores, parece ser que obedeció más a una preocupación por la moda y la categoría social que a un deseo de mayor comodidad a la hora de dormir.

Algunas tribus africanas de la zona del Níger duermen en unos hoyos de carbón pulverizado porque, según se dice, los residuos de carbón mantienen alejados a todos los insectos voladores y reptiles.

En otras sociedades, el gran problema para conciliar el sueño son los chinches. La picadura de de estos parásitos puede provocar despertarse del más profundo de los sueños. En los siglos pasados, la nobleza exigía a menudo que un criado se metiera primero en la cama y actuara de entremés el tiempo suficiente como para saciar el hambre de los chinches y evitar que el noble pudiera dormir tranquilamente.

En muchas culturas tribales se tienen tabús específicos en relación con el hecho de desordenar la estera para dormir de una persona que esté ausente, de caza o en la guerra. Sienten temor a que el espíritu no tenga ningún lugar al que regresar y el ausente muera por esta causa.

5 comentarios :

Merce DICE

Me encanta dormir desnuda...

Marienkafer DICE

Desnuda o en bragas sólo duermo cuando tengo compañía, normalmente duermo en pijama... por si me levanto a media noche y hay alguien por la casa que no tiene porque verme de esa "guisa".
Realmente me encanta el blog, descubro un montón de cosas!!

Un beso!

Ana DICE

Merce y Marienkafer a mi me encanta dormir desnuda, pero tengo un problema, soy muy friolera (incluso en verano), así que en algún momento de la noche tengo que levantarme a ponerme algo. Gracias y un beso a las dos.

Merce DICE

Se han perdido los comentarios. A mí también me ha pasado. PUes eso, que me encanta dormir desnuda... :-)

Ana DICE

Merce vienen y van, hace un rato los tenía, vaya lio. Un beso.