17 de enero de 2011

DIFUNTOS EN LA ANTIGUA ROMA


El enterramiento, celebrado por los miembros de la familia, introducía al difunto entre los dioses manes. Los difuntos sobrevivían mientras su familia o un alma piadosa les celebrara un culto. El culto de los muertos repite todos los años el sacrificio ofrecido por el cabeza de familia a los difuntos de la familia. Las maneras de amortajar varían mucho de unas familias a otras.

En los cementerios colectivos era donde se enterraba a los esclavos, los libertos y clientes de familias aristocráticas, lo hacían en los columbaria, que eran salas con multitud de pequeños nichos en los que se colocaban las urnas cinerarias. A partir del siglo II del Imperio, se utilizaban las catatumbas cavadas en el subsuelo de las grandes propiedades y que no eran necesariamente cristianas.

Otros romanos pobres, pero sin llegar a la miseria, eran enterrados en los recintos de los colegios funerarios, para lo que cotizaban durante su vida para tener derecho a unas exequias y una tumba decentes, así como un servicio funerario anual.

Las familias acomodadas tenían tumbas monumentales y panteones familiares

También había sepulturas hechas con materiales de recuperación, ánforas o tejas. Esas tumbas se encontraban en los caminos de los cementerios y en los espacios libres muy reducidos para acoger un monumento digno de ese nombre.

En el Lacio primitivo, junto a las fabulosas tumbas de los siglos VII-VI antes de nuestra era, se encontraban tumbas muy pobres. En el el siglo II de nuestra era, el modo de sepultura pasa de la incineración a la inhumación, los más ricos se hacen enterrar en sarcófagos muy bien decorados. Las personas modestas se conformaban con un ataúd de madera, y a veces con una simple mortaja.

4 comentarios :

mujermultitask DICE

excelente artículo!!!gracias

Ana DICE

Mujermultitask gracias a ti por tu visita y tu comentario. Un beso.

enrique DICE

Que la tierra te sea leve, decían...

Ana DICE

Enrique y decían bien. Un beso.