12 de marzo de 2010

LEYENDA DE JÚPITER

Júpiter (el Zeus romano) y su mensajero Mercurio (Hermes) recorrieron Frigia bajo apariencia humana. Buscaron asilo y comida, pero todas las puertas se cerraron ante sus narices. Los frigios no albergaban ningún sentimiento noble, por lo que no estaban dispuestos a dar cobijo a cambio de nada.

Finalmente un anciano llamado Filemón, y su mujer, Baucis, les brindaron su hospitalidad. Indignado Júpiter decidió arrasar la tierra de Frigia con un diluvio, pero antes de hacerlo, recordó la bondad de la pareja de ancianos y los salvó.

Les avisó previamente y les instó a que se construyeran una embarcación que sus olas y sus rayos no tocarían. Tras la destrucción, la pareja lo perdió todo, incluyendo su casa, y Júpiter les construyó un templo.

Les preguntó también que querían y les prometió hacer realidad cualquier cosa que desearan. El matrimonio sólo pidió que querían morir al mismo tiempo y hasta que ese momento llegara, se conformarían con ser sacerdotes de su templo.

Júpiter cumplió su promesa y les otorgó una vida larga. Cuando ya eran muy ancianos, transformó a Filemón en un roble y a Baucis en un tilo, que crecieron de un solo tronco. Así pudieron estar juntos muchos años que el resto de mortales. El árbol permaneció muchos años ante el templo y fue venerado por todo el pueblo.