18 de octubre de 2018

SIMBOLOGÍA DE LA LECHUZA Y EL DRAGÓN


Lechuza

Su significado se contrapone al simbolismo del águila, ya que la lechuza es un ave nocturna que huye de la luz del Sol. Para los egipcios, la lechuza simboliza la muerte, los malos presagios, el frío y la ausencia de acción. Su sistema jeroglífico está lleno de semejantes formas relativas al presente animal y su oscuro significado.

Los griegos asociaban a la lechuza con las virtudes de la prudencia y el conocimiento, era una de las aves más queridas de la diosa Atenea, Minerva para los romanos, y su imagen aparecía grabada en las monedas atenienses como símbolo de la intuición y el desvelamiento, como representación de la luz entre las tinieblas. Era un símbolo de la sabiduría y el discernimiento, y si siempre se la mostraba acompañando a la diosa Atenea, era porque ésta simbolizaba para los griegos todo lo relacionado con las ciencias y con el saber.

Dragón

Se le considera detentador de males y desgracias y aparece como un símbolo del Maligno en multitud de ocasiones. A lo largo de los tiempos ha estado asociado con la rigurosidad de los vigilantes y centinelas. Al final de todos los obstáculos descritos en los distintos mitos aparece siempre como un guardián insobornable.

En Occidente, un dragón guarda el Vellocino de Oro. También el idílico Jardín de las Hespérides, las tres hijas de Atlas que vivían en un hermoso vergel con árboles que tenían por frutos hermosas manzanas de oro, estaba guardado por un dragón enorme, feroz y que según la leyenda poseía cien cabezas y que dio muerte el héroe Heracles y además se apoderó de las manzanas de oro.

En el Lejano Oriente, numerosas leyendas populares corroboran la función de guardián atribuida al dragón. También aparece el dragón como símbolo de bienes intangibles y metafísicos, como se muestra en el apólogo de Sigfrido, cuando se descubre que la riqueza escondida tras el dragón de los muchos ojos, que resultó ser la inmortalidad.

Para la tradición cristiana, el dragón forma parte de los signos emblemáticos nefastos y es un animal que hay que extirpar.

17 de octubre de 2018

COSAS DE ANIMALES


Napoleón sufría de ailurofobia, o sea miedo a los gatos.

Albert Payson Terhune, hijo de un clérigo, cuando era joven deseaba con todas sus fuerzas ser escritor, para conseguir ideas sobre lo que escribir se hizo pasar por leproso e ingresó en una leprosería del cercano Oriente. Más tarde lucho contra seis boxeadores de peso pesado. Pero ni su experiencia como leproso ni su corta carrera como boxeador le dieron fama y fortuna, estas le llegaron cuando escribió sobre su perro collie. Un perro llamado chico, se publicó por primera vez en 1919.

Hasta que se publicó la ley de limpia y asea en 1978, los 500 000 perros de la ciudad de Nueva York depositaban 175 toneladas de materias fecales en sus calles cada día. La ley exigía que los dueños de los perros limpiaran en seguida la suciedad de sus perros, bajo la pena de una multa que ascendía hasta 100 dólares.

El aparato reproductor de las gatas es parecido al de las mujeres, con la excepción que las gatas solo tienen ovulación durante la cópula. Cuando los gatos retiran su miembro, la hembra da alaridos de dolor porque el pene tiene unas púas que la gata solo siente cuando el miembro se retira de la vagina. Esos arañazos pueden ser la causa de que empiece la ovulación.

Uno de los perros más famosos que han existido era un skye terrier vagabundo que se llamaba Bobby. Siendo solo un cachorro se acercó a un pasto escocés muy anciano llamado Auld Jock. Auld murió en 1858, y durante los catorce años siguientes el perro guardó la tumba de su amo día y noche. Cada día se alejaba de ellas unos momentos, para ir al mismo restaurante que frecuentaba su amo. Allí le daban de comer y se lo comía junto a la tumba. Los ciudadanos de Edimburgo le hicieron un refugio para que se resguardase del frío y del calor. Cuando murió en 1872, lo enterraron junto a su amado dueño.

Betsy, un chimpancé del zoológico de Baltimores, ha vendido sesenta y cinco de sus pinturas, una de ellas por 75 dólares. Congo, un chimpancé del zoológico de Londres, ha pintado más de 400 cuadros. Si alguien trata de apremiar a Congo para que termine su pintura y él cree que ya está terminada, el chimpancé traza líneas en todas direcciones que tachan y destruyen la pintura.

16 de octubre de 2018

CAMINANDO-6


Si estás en la dirección correcta, 
lo único que tienes que hacer es seguir caminando.

15 de octubre de 2018

RITOS DE INICIACIÓN EN LA INDIA


La ceremonia de iniciación en la India, también llamada “upanayana”, es un rito de paso de carácter educativo en el que el primer valor que se pretende en un ciudadano es el cultural. Esta ceremonia permite el estudio de los textos filosóficos y literarios de los hindúes.

El upanayana es el más importante de los sacramentos. Se considera el inicio de la vida espiritual, un segundo nacimiento, a los que lo realizan se les llama “dvija”. Después de las ofrendas religiosas, el sentido del rito es la aceptación de los iniciados por parte de un maestro o gurú, que se hace cargo de su instrucción. A este rito se le conoce como “shuddhi”.

La edad de los iniciados varía según la casta y la religión. Se adora al dios Ganesha y a Sarasvatî, diosa de la sabiduría. La noche anterior al rito, los jóvenes velan en absoluto silencio, con el cuerpo cubierto con pasta de sándalo, seguidamente unos baños rituales y una comida.

los jóvenes van vestidos con ropas especiales y reciben un cordón sagrado, llamado “jajñopavîta o janeû, confeccionado en algodón o lino, como adorno llevan elementos simbólicos. Lo tiene que llevar puesto en todas las ocasiones. El cordón se suele llevar en el hombro, por encima del brazo izquierdo y por debajo del derecho. Como complemento a este rito se realiza el vedârambha o principio de los estudios védicos y el keshânta o primer rasurado.

14 de octubre de 2018

HOSTERÍAS EN LA EDAD MEDIA


En los monasterios de la Edad Media había habitaciones para los huéspedes, que en ocasiones eran más cómodas y limpias que las de las casas particulares. A su cuidado estaba el monje hospedero que tenía que suministrar: colchones, sábanas, colchas gruesas y mantas, todo ello limpio y sin roturas. En invierno velas, candeleros y una chimenea que no echara humo; material para escribir. Además el monje hospedero era el responsable de que la hospedería estuviera limpia y sin telarañas. Las camas eran pequeñas y a los pies de estas normalmente había un arcón para guardar los objetos de valor.

El monje contaba con la ayuda de un criado fiel que no se iba a la cama hasta que los huéspedes se habían retirado a sus aposentos. Este lacayo se levantaba temprano si algún huésped abandonaba el lugar para proseguir con su viaje, el criado procuraba que no se olvidases la espada o el cuchillo y sobre todo que no se llevasen alguna propiedad del convento. Era frecuente que tanto en los monasterios como en las hosterías particulares, los huéspedes se llevasen en sus equipajes servilletas, sábanas y todo lo que podían coger.

No todas las hosterías eran como las de los monasterios, las había muy sencillas o con toda clase de lujos, especialmente en Francia donde según un viajero había toda clase de comodidades: almohadas de violetas, agua de rosas para lavarse la cara y la boca, una cama blanda de paja blanca, etcétera. Estas hosterías de lujo serían como un hotel de cinco estrellas en la actualidad.