17 de febrero de 2018

HIPÓTESIS SOBRE LA UBICACIÓN DE LA ATLÁNTIDA


Según Platón, la Atlántida desapareció en un día y una noche víctima de un cataclismo. Muchas personas, partiendo de la hipótesis de que realmente existió han intentado encontrar una explicación. La solución de la mayoría es que desapareció por la erupción de un volcán.

Admitiendo que realmente existió la Atlántida, la pregunta es su ubicación.

Algunos ubican la Atlántida en América del Sur, con los mayas, y otros, en Heligoland, isla del mar del norte, cerca de las costas danesas y alemanas o en el Sahara. Otros ven en la antigua ciudad de Tartesos, en la desembocadura del Guadalquivir, la ciudad atlante.

Los arqueólogos Kircher y Schliemann, sostienen que las Azores son la antigua Atlántida. Insisten en la situación geográfica de las Azores. Según los textos de Platón, esta ubicación parece la más lógica.

Otros piensan que la Atlántida se encontraba en la parte oeste del océano Atlántico, en las proximidades de la isla de Bimini, archipiélago de las Bahamas. En 1968, una estructura sumergida fue descubierta en esta zona. Se reconocieron dos muros, orientados perpendicularmente uno respecto al otro. Los investigadores dataron estas construcciones en 8000 a 10 000 años, es decir, en una época en que ningún pueblo de la región conocido por los arqueólogos poseía un nivel cultural y técnico que le permitiera realizar esos muros. Hoy en día esos muros se consideran fenómenos naturales.

La última de las hipótesis, el comandante Jacques-Yves Cousteau, reubica la Atlántida en el Mediterráneo y la identifica en la isla de Santorini, cercana a Creta, desmantelada súbitamente y transformada en archipiélago en 1470 a. C., a raíz de la erupción de su principal volcán.

16 de febrero de 2018

MISTERIOS EN EL AIRE


El 24 de mayo de 1928, el dirigible Italia, conducido por el general italiano Umberto Nobile, sobrevolaba el Polo Norte y luego se dirigió hacia Spitzberg, desde donde había partido. A las 10 del día 25 se pierde contacto con él. Pero el 9 de junio, un mensaje de radio anuncia que Nobile y ocho de sus hombres están vivos.

Sobrecargado por el hielo, el dirigible Italia se estrelló contra un témpano y la barquilla principal se salió con el choque. El dirigible se aleja con siete hombres prisioneros en la barquilla secundaria, de quienes nunca más se supo.

Se organiza una operación internacional de rescate con aviones italianos, rusos y suecos. Se les une un hidroavión francés Latham, pilotado por el comandante Guilbaud y llevando a bordo al explorador noruego Amundsen, conquistador del Polo Sur en 1911.

El 19 de junio, el Latham levantó el vuelo desde Tromsö, Noruega, hacia Spitzberg, donde nunca llegó. Semanas después, se descubrió un flotador del ala y dos estanques confirmó lo que todos temían; Admunsen y sus compañeros murieron al querer salvar a otros náufragos del aire. Nunca sabremos que pasó.

15 de febrero de 2018

REYES QUE ABDICARON


Alejandro I de Rusia, es el único rey conocido que simuló su muerte para dejar el poder y vivir en el anonimato.

En España, durante mucho tiempo fue muy normal que llegada cierta edad el monarca abdicara en favor de su primogénito; un retiro que fue asumido en primer lugar por Carlos V y luego por su sucesor Felipe V, que dejó el poder a su hijo Luis en 1724. Ocho meses después tuvo que volver a subir al trono después de la muerte prematura de Luis. Reinó hasta 1746, 22 años después de su abdicación. Sus descendientes, Carlos IV y Fernando VII, también abdicaron.

Pedro IV de Portugal, hijo del rey Juan V, escapó al Brasil cuando los franceses invadieron Portugal en 1807. Cuando su padre volvió a Portugal en 1821, se negó a acompañarlo, y se hizo proclamar emperador de Brasil bajo el nombre de Pedro I. A la muerte de Juan VI, en 1826, se le designó por el Consejo de regencia como rey de Portugal. Volvió a Lisboa para modificar las instituciones y abdicar en favor de su hija María II. Poco después, el trono de María II fue usurpado por el regente Miguel. En 1834, Pedro abdicó una segunda vez, en Brasil, en favor de su hijo, y volvió a Portugal, donde devolvió a su hija al trono.

En Francia, ningún rey abdicó antes de Carlos X, en 1830. El hermano de Luis XVI abandonó el poder después de la sublevación de Paris; Luis Felipe hizo lo mismo en 1848. Durante el siglo XX, en otros países, distintos reyes debieron renunciar a su cargo bajo presiones políticas: el zar Nicolás II en 1917, el emperador Guillermo II, en 1918, y el rey Víctor Emanuel III de Italia, en 1946. El caso de Eduardo VIII, rey de Inglaterra, renunció por amor y abdicó en 1936.

14 de febrero de 2018

BÉSAME BAJO LA PENUNBRA


13 de febrero de 2018

EL GRAN CANAL DE CHINA


El Gran Canal, en China, era una vía acuática artificial que desde el siglo VII d. C. recorría China de norte a sur, a lo largo de unos 1 800 kilómetros. Construido para comunicar las regiones que producían arroz de la cuenca del Yangtsé, en el sur, con las capitales imperiales del norte, más allá del río Amarillo. Los soldados eran los encargados de organizar el transporte del arroz. Por el canal circulaba de todo: víveres, madera, tejidos, porcelanas, etc.

El emperador Yangdi de la dinastía Sui fue el encargado de las obras para unir los ríos Amarillo y Yangtsé mediante canales, era el año 605 d. C. Más de dos millones de obreros cavaron las vías y unieron los ríos, canales y lagos. La obra terminó en el año 611. En los 500 años siguientes fue creciendo en importancia.

En 1127 la dinastía Song trasladó la capital a Hangzhou por el acoso de las tropas mongolas. En 1279 Kublai Kan, primer emperador de la dinastía mongola, comenzó la remodelación del canal y creó una ruta norte-sur más directa hasta su capital Dadu, actual Beijing.

La última de las dinastías chinas, la Qing, llegó al poder en 1644, su emperador fue Qianlong. El canal había sido ampliado y remodelado por la dinastía Ming durante los tres siglos anteriores. El emperador Quianlog hizo seis giras de inspección, la primera en 1751. Su visita fue festejada con carreras de embarcaciones y otras celebraciones. El viaje de inspección fue inmortalizado por un pintor de la corte en doce rollos de seda.

Hacia 1855 el río Amarillo había variado su curso, arrasando partes del canal y apagando el poder económico y político de la dinastía. A mediados del siglo XIX, las guerras del opio hicieron que el tráfico se desviase hacia el mar. En las décadas de 1950 y 1980, el Gran Canal fue rehabilitado por el gobierno. Hoy en día se mantiene como una vía importante de la  economía de China.