27 de octubre de 2012

AGUAMARINA



El nombre de aguamarina se deriva de la expresión griega “agua de mar”. En el Renacimiento recibió su nombre actual. Pertenece a la familia del berilo. El principal productor de aguamarinas es Brasil, otros lugares son Australia, Birmania, China, India, Kenia, Madagascar, Mozambique, Pakistán.

Su color es azul y en ocasiones verde azulado. Cuanto más saturado sea el color, mayor es su valor. Siempre se la ha asociado con las deidades y criaturas marinas.

En el Antiguo Egipto se metían aguamarinas entre los vendajes de las momias para que tuvieran protección a la hora de pasar al Más Allá.

Desde todos los tiempos los marinos le han dado un significado talismánico, ya que aseguran que ayuda a regresar de los viajes sin incidentes.

Decía Alberto Magno que llevar una aguamarina hace que el hombre sea comedido y tenga buenas maneras. Hermes Trismegisto, filósofo egipcio, afirmaba que quien la llevara era feliz y rico.

Cuenta la tradición que, el hombre que regalara a su futura esposa un anillo con aguamarinas el día de su boda, aseguraba la perpetua felicidad del matrimonio.

En tiempos medievales, se le asignaba la capacidad de curar dolencias localizadas en la garganta y en las encías. También se ha utilizado para los dolores de estómago, regular las hormonas, tiene efectos tonificantes, equilibra la miopía y otros problemas visuales.

2 comentarios :

MARIA DICE

Me encanta!
Besos, Mª José

Ana DICE

María José, sí, son preciosas las aguamarinas, un beso.