30 de noviembre de 2021
29 de noviembre de 2021
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SOR PASCUALINA Y LA QUEMA DE DOCUMENTOS |
Pío XII tenía una ayudante en el Vaticano a la que todos conocían con el apodo de “la papisa”, en realidad era sor Pascualina, una monja que estuvo a su lado durante 40 años, incluidos los diecinueve en los que fue papa.
Una hora después del fallecimiento del papa Pio XII y después del anuncio, el poderoso cardenal Tisserant descubrió que sor Pascualina había vaciado el contenido de tres misteriosos cajones del papa fallecido y depositado su contenido en tres sacos.
La monja bajó hasta la zona de calderas del Palacio Apostólico y quemó todos los documentos. El cardenal recriminó a la monja diciéndole que los documentos de un papa fallecido pasan inmediatamente bajo el control del Archivo Secreto Vaticano hasta su posterior estudio y clasificación. Son Pascualina le respondió: “Era una orden expresa del Santo Padre”.
Después de ese incidente, el cardenal Tisserant envió a un sacerdote a las habitaciones de sor Pascualina para decirle que en menos de veinticuatro horas debía abandonar el Vaticano. Esa misma noche la monja abandonó la que había sido su residencia durante diecinueve años. Se fue con una maleta en una mano y la jaula con los pájaros de Pío XII en la otra. Nadie salió a despedirla.
Gracias a la intervención del cardenal Spellman, a sor Pascualina se le permitió vivir en una residencia fundada por el papa fallecido. Sor Pascualina, cuyo verdadero nombre era Josephine Lehnert, murió como consecuencia de un paro cardíaco en 1983, a los 89 años, en una silla del aeropuerto de Viena.
La monja se dirigía a roma cargada de documentos en los que se demostraba que el papa fallecido veinticinco años atrás era digno de ser nombrado santo por el papa Juan Pablo II. Sor Pascualina se llevó a la tumba muchos secretos vaticanos de los seis pontificados de los que fue testigo.
28 de noviembre de 2021
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CURIOSIDADES DE LA TRUFA |
La trufa no es un tubérculo, es un hongo hipogeo, o lo que es lo mismo crece bajo el suelo. Para multiplicarse necesita que algún animal se las coma y disperse sus esporas.
Los romanos conocían la trufa, pero no parece que conocieran la especie francesa. Procedían de Grecia, África y en particular de Libia.
En el año 1780, las trufas eran muy difíciles de encontrar en París. El pavo trufado se servía únicamente en las mesas de los señores poderosos o en casas de mancebas.
Existen unas 70 especies de trufa en el mundo. Europa cuenta con 32 especies del género Tuber. Cuatro de ellas son las más preciadas, dos de ellas son la trufa negra de Perigod, conocida como el diamante negro, o la trufa Melaosporum, la más utilizada en España.
En la antigüedad se decía que la trufa tenía efectos afrodisíacos. Los griegos y los romanos estaban convencidos de ello y decían que hace más tiernas a las mujeres y a los hombres más amables.
Desde siempre se han utilizado perros y cerdos, enseñados para ese fin, en la recolección de trufas. Hay personas que con un golpe de vista, viendo el terreno, también las encuentra.
La trufa negra es un hongo que crece en las raíces de los árboles como el roble, la coscoja, el avellano y la encina. La época de recolección es desde finales de noviembre a marzo. Dependiendo de la lluvia y el clima de la zona.
Al cocinarlas, no debe incluirse en ningún plato que esconda su sabor. Tampoco en platos que contenga ajo o vinagre. Es imprescindible añadirla al final del cocinado, ya que no necesita cocción.
27 de noviembre de 2021
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HISTORIAS CON NIÑOS-2 |
Las madres de Franklin Delano Roosevelt y Frank Lloyd Wright estaban convencidas de la futura importancia de sus hijos, antes de nacer. La señora Wright tenía la seguridad de que su hijo sería un niño y que llegaría a ser arquitecto. Antes de que naciera la madre puso sobre las paredes del cuarto infantil alrededor de una docena de grabados en madera de viejas catedrales inglesas. La Señora Roosevelt estaba tan segura que su único hijo sería un gran hombre que guardó y marcó para la posteridad la ropa y los libros escolares de su hijo.
A principio del siglo XIX, cerca de 2 000 000 de niños ayudaban a mover las ruedas del comercio y la industria de los Estados Unidos. Algunos trabajaban en cubas químicas a las dos de la mañana, sin nada de ropa encima.
Según los estudios realizados por el Consejo de Niños, cerca de los medios de comunicación y la publicidad, en los primeros nueve meses de 1975, un niño que hubiera visto la televisión, los fines de semana, en los tres canales principales, podría haber presenciado 3832 anuncios comerciales de cereales, muchos de ellos demasiado azucarados, y 1627 de dulces y chicle. Habría visto, en cambio, tan solo dos anuncios de carnes, aves y uno de verdura y queso.
Hasta 1978 no había nacido un niño en cada uno de los siete continentes del mundo. El último de los siete fue la Antártida, con el nacimiento de Emilio Marco Palma, en una base militar argentina.





