No recuerdo la primera vez que desee besarte, fue solo un pensamiento que paso por mi cabeza, pero sólo fue eso, un pensamiento.Los días pasaban y de pronto me di cuenta que aparecías en mi mente con demasiada frecuencia, llegando a ser el protagonista de mis sueños prohibidos.
No quise o no pude en aquel momento ponerle nombre a eso, hoy sé que era deseo, sí, te deseaba como nunca antes había deseado a nadie, y todavía hoy, no sé por qué. Lo que si sé, es que nunca desearé a nadie como a ti.
Deseaba besarte, acariciarte, rozar tu piel, en definitiva, ser tuya por completo, y que tú fueras mio.
Después de varios meses en los que, cuando estábamos cerca, subía y subía la tensión, por fin llegó ese día, el día en que fuimos uno del otro.
En ese momento supe que entre tú y yo existía una sincronización perfecta, pero también en ese mismo momento me di cuenta de que nunca serías mío del todo.
Deseaba tanto, más que desear, necesitaba, que me hubieras dicho lo que pensabas, lo que sentías, que lugar ocupaba en tu vida… Sé también que ni tú mismo querías indagar en tu interior para saberlo, era más fácil dejar que todo fluyera sin pensar demasiado.
Sabes nunca pensé que alguien pudiera desearme tanto, casi hasta la obsesión.
Siempre estarás en mi mente.
CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD, ES PURA COINCIDENCIA.




