22 de octubre de 2019

ORIGEN DE LA CIRUGÍA ESTÉTICA


Hace dos mil años, el médico hindú, susruta, practicaba con mucho éxito todo tipo de reconstrucciones de nariz. Utiliza para ello técnicas conocidas en la India desde el primer milenio antes de la Era Cristiana. Susruta utilizaba tejidos procedentes de la mejilla o la axila del mismo paciente, no solo reparaba la nariz, sino que era capaz de reconstruir orejas deformes.

En la Roma clásica, Celso, en su De re medicina, describe operaciones quirúrgicas realizadas en el siglo I: operaciones de nariz, labios seccionados, mandíbulas destrozadas, orejas deformes, etc.

Tres siglos después, Amintas de Alejandría, en la ciudad egipcia de Alejandría, operaciones de cirugía plástica que reformaban las narices más deformadas.

En el siglo XV destacaban dos médicos sicilianos, padre e hijo, los Branca. Eran expertos en la reconstrucción de bocas y narices, lamentablemente no dejaron por escrito sus técnicas. En el siglo XVI aparece el primer manual de medicina estética: “De curtorum chirurgia per intionem” de Gaspar Taglicaozzi, doscientas noventa y ocho páginas y veintidós ilustraciones que describen como corregir labios partidos y narices deformadas mediante tejidos extraídos del brazo del paciente.

En los siguientes siglos, la medicina estética cayó en desuso, resucitó de nuevo en el siglo XIX, en Alemania, con la publicación del manual del Dr. Fernando von Gräfe llamado Rhinoplastik. Fue el primero en reconstruir párpados en el año 1809.

21 de octubre de 2019

LA RELIGIÓN Y SUS HISTORIAS


En uno de los mejores hoteles de Java, hay reservada perpetuamente una habitación con baño para la diosa del Mar del sur, Njai Loro Kidul.

El 25 de diciembre no se celebraba el nacimiento de Cristo hasta el año 440.

Francis Asbury, el primer obispo de la Iglesia Metodista Episcopal de los Estados Unidos, recorrió 434 522 kilómetros en las zonas fronterizas, entre 1771 y 1816, predicando a los pioneros del Oeste Americano. Predicaba en cualquier lugar donde podía reunir a un grupo de gente.

En 1831, William Miller comenzó a predicar que el mundo iba a llegar a su fin el 3 de abril de 1843. Dijo que su descubrimiento estaba basado en un profundo estudio de la Biblia, y convenció a miles de norteamericanos. Cuando llegó el día, sus seguidores se reunieron en las cumbres de las colonias y en los cementerios, y esperaron. Muchos habían quemado sus bienes o los habían regalado. Cuando pasó el 3 de abril sin que pasara nada, Miller fijó una nueva fecha, el 22 de octubre de 1844. Muchos fieles seguidores se reunieron de nuevo. El movimiento Millerita declinó entonces. Los cínicos afirmaban que al llegar cada día el último del mundo, la leñera de Miller y su despensa se encontraban repletas.

Aferrándose a su creencia que solo el Señor da y solo el Señor quita, los mormones rehusaron la ayuda del gobierno de los Estados Unidos durante la Depresión de 1930.

En tiempos medievales se consagraban con frecuencia las campanas, para alejar a los malos espíritus. Como las tormentas se atribuían a obra de los demonios, debían tocarse las campanas tratando de detener las tempestades. Muchos campaneros murieron a causa de los rayos.

A pesar de que la Iglesia, durante el Renacimiento, reprobase lo oculto, como rayando en la herejía, el papa Julio II fijó el día de su consagración, en 1503, de acuerdo a cálculos astrológicos.

Aunque el budismo empezó y floreció en la India, en el año 1200 casi había desaparecido allí, pero había ganado numerosos seguidores en Ceilán, Birmania, Tibet, China y Japón.

20 de octubre de 2019

CANCIONES EN MI MEMORIA CXXXI


19 de octubre de 2019

MARY BARRETT DYER


Mary Barrett Dyer (1611?-1660) fue una cuáquera inglesa que por insistir en que los puritanos aplicaban sus leyes contra los cuáqueros en lugar de aceptar sus términos de libertad, fue ahorcada en el centro de Boston el 1 de junio del año 1660. Se convirtió así en la única mujer residente en las colonias norteamericanas que murió por la causa de la libertad religiosa.

Mary fue desterrada tres veces de la colonia de Massachusetts Bay debido a sus creencias; la segunda, con la amenaza que recibiría la muerte si volvía. En su tercera visita a Boston contempló como colgaban a dos cuáqueros; después fue llevada al cadalso para ser ejecutada también ella. En el último momento, cuando ya tenía el nudo corredizo alrededor del cuello, fue indultada para que volviera a su casa con la condición de no volver jamás.

Pero volvió de nuevo a Boston. De nuevo se le ofreció el indulto si permanecía lejos de la colonia, y de nuevo rehusó. En esta ocasión fue ejecutada en la horca por su desprecio a la ley de destierro de los cuáqueros.

En sus últimos minutos de vida, no se arrepintió. Escribió dos cartas contando su martirio, ambas se publicaron póstumamente. Esas cartas se han conservado.

18 de octubre de 2019

CEMENTERIO DE ELEFANTES


Algunas tradiciones africanas cuentan que los elefantes, cuando la muerte está cerca, abandonan la manada y, guiados por el instinto o la memoria colectiva de la especie, se dirigen a un lugar que solo ellos conocen.

Una vez que se encuentran en este antiguo cementerio, donde se amontonan las osamentas blanqueadas de sus ancestros sobre varias hectáreas, los elefantes se recuestan para dormir allí su último sueño. Se comportarían de esta manera los elefantes más sabios, es decir, los más viejos, cuyos colmillos pueden sobrepasar los tres metros de longitud y pesar más de 100 kilos.

Por este motivo, se entiende, porque a partir de la segunda mitad del siglo XIX muchos cazadores, impulsados por la esperanza de hacer fortuna, arriesgaron su vida y su dinero en expediciones destinadas a encontrar estos famosos cementerios de elefantes y llevarse e marfil.

De manera ocasional se descubrió el amontonamiento de esqueletos que refuerza la convicción de los exploradores que estos animales tienen un comportamiento especial al enfrentar la muerte y que los cementerios desbordados de marfil son reales.

La leyenda encontró una explicación gracias a Cristián Zuber, especialista en safaris fotográficos y en animales salvajes. La explicación es que los dientes de los elefantes más viejos presentan un desgaste enorme cuando el animal alcanza la edad de 55 a 60 años, el que los condena a morir de hambre. También puede ser que busquen alivio para sus dolores en los grandes depósitos de agua barrosa, por lo que el elefante quiera salir del pantano y no lo logre recostándose dentro del agua para morir. Debido a que las fuentes de agua son muy escasas en la sabana africana, los esqueletos se agruparían en un mismo lugar.