20 de octubre de 2020

LA CASCADA DE LA NOVIA (LEYENDA DE PUERTO RICO)

 

A pocos minutos del Paraíso, en Puerto Rico, se encuentra una catarata de 600 pies de altura, algunos la llaman la cascada de la novia. La leyenda dice así:

Para celebrar la despedida de solteros, una pareja de novios y sus amigos salieron a pasear al Valle de Orosi. Ellas iban vestidas con colores alegres, montadas a caballo, a medio lado, como era la costumbre, luciendo felicidad en sus rostros bonitos. Los chicos manejando sus caballos adornados con albardas de palta, riendas de crin negras y bonitas espuelas.

Por fin llegaron al maravilloso Valle de Orosi, lugar de espectacular belleza, donde parece que a Dios se le fue la mano el día que lo creó. Hubo bailes, risas, algunos versos, muchos piropos, sonrisas cariñosas, miradas coquetas y picarescas, mucha alegría y algunos brindis.

Se brindó por la novia, por el futuro, por las mujeres; el novio por la novia, por su sonrisa, por sus ojazos grandes, por su pelo negro, por ese pelo trenzado, más abajo de la rodilla, al cual, el día de bodas, como dijo el novio, había que buscarle un velo de material tan transparente, que ni por un momento ocultara a la vista tanta belleza.

Todo lo bueno termina. La cabalgata de amigos emprendió el regreso. Al pasar cerca de la catarata, el caballo de la novia, por una imprudencia, se asustó. Loco y relinchando, se lanzó al abismo, llevándose con él a la novia, a la de los grandes ojos, a la del pelo trenzado más abajo de la rodilla.

La leyenda ya se ha olvidado. Solamente el río, al lanzarse en el abismo, la recuerda y estrepitosamente la repite, en un extraño idioma que nadie puede entender…

19 de octubre de 2020

COSAS DE ESCRITORES-8

 

La novela de Theodor Dreiser, Sister Carrie, que es todo un clásico americano, tuvo un éxito inmediato en Londres cuando fue publicada a principios de siglo. En los Estados Unidos fue publicada sin entusiasmo por Doubleday, Page and Company, y virtualmente fue retirada porque la esposa del editor desaprobaba la historia realista del deterioro de un hombre acusado por una chica inmoral. Dreiser había sido un periodista de éxito, y se encontró de repente con que era persona non grata también para la publicación en revistas; ningún editor compraba sus artículos. Sufrió un ataque nervioso, pensó en el suicidio y no pudo escribir otra novela durante 11 años.

Mijail Yurecich Lermotov, poeta y novelista ruso, atrajo por primera vez la atención con su poema en que protestaba y se lamentaba por la muerte de Pushkin en un duelo insensato. Años más tarde, el mismo Lermotov murió en un duelo todavía más sin sentido, provocado por su ingenio incisivo.

Noe Webster, más famoso por su diccionario, fue también el primer epidemiólogo de los Estados Unidos. Webster publicó una colección de disertaciones sobre fiebres biliares en 1796, y una obra en dos volúmenes llamada A. Brief History of Epidemie and Pestilential Diseases, en 1799.

Los críticos juzgaron que el libro de Herbert R. Mayes Alger: A Biography Without a Hero, era la verdad evangélica respecto a Horacio Alger, y se convirtió en un libro de consulta relativo al novelista de “Harapos a la riqueza”. Mayes, siendo él mismo un editor y escritor bien conocido, reveló más tarde que su obra intentaba ser solo un timo referente a Alger. Era todo ficción, el proyecto Alger fue emprendido con malicia premeditada.

John Milton quería reformar la política con la poesía. Cuando comprendió que esto era imposible, renunció a su sueño de tiempo atrás de ser un poeta superlativo, y decidió dedicarse casi en exclusiva a escribir manifiestos revolucionarios, en prosa, lo cual hizo durante más de veinte años. Después de la Restauración, regresó a la poesía y escribió “Paraíso perdido”.

 COSAS DE ESCRITORES-7

18 de octubre de 2020

BELEÑO NEGRO



Los principios activos del beleño negro, son similares a los de la belladona; penetran a través de la piel y las mucosas, produciendo dilatación de la pupila y aumento de la presión arterial. 

Además de ser utilizado por las brujas, el beleño negro, ha sido usado por ciertos pueblos como afrodisiaco, ingerido en filtros de amor. Shakespeare, hizo que el padre de Hamlet muriera vertiendo zumo de beleño en su oreja. 

Sus propiedades son muy conocidas en las Islas Balears, donde se conoce como: Caramel-lo de Bruixa (caramelo de bruja) y Herba Caixalera (hierba para las muelas), ya que es muy eficaz para los dolores de muelas y dientes. Los payeses ibicencos aconsejaban tomarlo fumado, como si fuese un porro, les producía efectos alucinógenos. En Cataluña se conoce como Herba de la Mare de Deu (hierba de la Madre de Dios). Los celtas lo llamaban beluntia. 

En la corte del rey de Francia, desde 1643 a 1715, había tres famosas envenenadoras: la marquesa de Brinvilliers, la marquesa de Montespan y Catherine Deshayes, también conocida como La Voisin, que regentaba un establecimiento donde vendía venenos, donde sus mejores clientas eran mujeres deseosas de quedarse viudas. 

Madame de Montespan, compró en la tienda de La Voisin beleño negro, que utilizó a modo de ungüento para realizar una misa negra para recuperar los favores del Luis XIV, el Rey Sol, con el que tuvo muchos hijos, ocho de ellos reconocidos por el rey. 

Con el beleño negro el siniestro doctor Crippe mató a su esposa Cora en 1910.

17 de octubre de 2020

CANCIONES EN MI MEMORIA LXV


16 de octubre de 2020

EL FRACASO DE ZINOVY ROZHESTVENSKY

 

A finales del siglo XIX, Rusia se había extendido por Siberia. En 1869 se había habilitado el puerto de Vladivostok, desde donde ampliar su dominio al océano Pacífico. Los altos mandos de la corte zarista olvidaron que las instalaciones rusas en el Pacífico se debían proteger con una escuadra de guerra, ya que pretendían dominar Japón, país por el que el zar sentía odio desde que uno japonés intentó matarlo, no lo logró pero le dejó una cicatriz en la cara.

En 1904 estallaron las diferencias entre Rusia y Japón por la preferencia naval en el océano Pacífico. Los rusos estaban menos preparados. Como el Canal de Suez estaba en manos de los británicos, le pidieron al almirante Zinovy Rozhestvensky que navegara con su antigua flota dieciocho mil millas desde el mar Báltico hasta el Atlántico, lo recorriera hasta el sur de África, y desde ahí cruzara todo el océano Indico para enfilar, por el Pacífico hasta Japón.

Pretendían llegar con una escuadra movida por calderas alimentadas con carbón, pero sin una base de suministros en todo el trayecto, lo que obligó al mando ruso a tener unas reuniones en alta mar con barcos de abastecimiento de la compañía Hamburg-Amerika, todo ello, con el fin de suministrar a sus naves el carbón sin el que hubiera sido imposible llegar a su destino. Además, muchos de estas naves de la clase Bodorino realizaban su viaje de prueba.

Los buques de la clase Suvárov lo pasaron peor. Los barcos eran tan pesados que el armamento no podía utilizarse en ningún tipo de mar. La situación eran tan crítica que, a los pocos días de viaje, Rozhestvensky les envió una orden para que no levantaran ninguna bandera, para que no siquiera ese peso desestabilizara las naves y volcaran. La tripulación y la incompetencia de la tripulación y los oficiales, también era digno de resaltar.

En definitiva, la expedición militar de Rozhestvensky fue todo un fracaso. Su final vino cuando lograron llegar a Japón. Pero solo lo hicieron para ser hundidos por la armada nipona, que además de ser muy superior, luchaban en su propio territorio.