17 de septiembre de 2020

ETERNA JUVENTUD


Pedro Mártir de Anglería popularizó la leyenda americana de la eterna juventud. Sobre ello cuenta en uno de sus libros:

“A la distancia de 325 leguas de La Española cuentan que hay una isla, los que la exploraron en lo interior, que se llama Boyaca, alias Ananeo, la cual tiene una fuente tan notable que bebiendo de su agua rejuvenecen los viejos.

Y no piense Vuestra beatitud que esto lo dicen de broma o con ligereza, tan formalmente se han atrevido a extender esto por toda la corta, que todo el pueblo y no pocos de los que la virtud o la fortuna distingue del pueblo y no pocos de los que la virtud o la fortuna distingue del pueblo lo tienen por verdad. Pero si Vuestra Santidad me pregunta mi parecer, responderé que yo no concedo tanto poder a la naturaleza madre de las cosas y entiendo que Dios se ha reservado esta prerrogativa”.

También fue muy buscado el árbol de la inmortalidad llamado palo santo y guayacán, cuya madera servía para hacer unos cuencos que, llenos de agua, hacían que ésta se tiñese de azul y sirviese contra la retención de orina. Hernández de Oviedo dice que: “La principal virtud de este madero es sanar el mal de las bubas y conseguir sentirse joven, es cosa tan notoria que no me detengo mucho en ello salvo que del palo de él toman astillas delgadas y algunas las hacen limar, y aquellas limaduras cuécenlas en cierta cantidad de agua y bébenla los dolientes ciertos días por las mañanas y guardan muchas dietas, y entre día han de beber de otra agua cocida con el dicho guayacán. Y sanan sin ninguna duda muchos enfermos de aqueste mal”. Las bubas eran el principal síntoma de la sífilis.

16 de septiembre de 2020

MARY BATEMAN Y LOS HUEVOS


En 1806, en la ciudad inglesa de Leeds, Mary Bateman afirmó que una de sus gallinas había puesto varios huevos con la inscripción “Cristo viene”. Esta señora contó que la gallina pondría catorce huevos con la misma frase y cuando los hubiera puesto todos, el mundo ardería en llamas.

También contó que había alguna esperanza de evitarlo y que quien quisiera saber cómo debería pagarle un penique. Todos sus conocidos lo pagaron.

Cuando tuvo bastante dinero, dijo que cuando la gallina hubiera puesto el decimocuarto huevo todas las personas que llevaran una etiqueta con las siglas J. C., entrarían directamente al cielo. Esta etiqueta costaba un chelín, con lo cual sus ganancias se multiplicaban. Cada vez tenía más clientes o seguidores a medida que la gallina iba poniendo huevos. La gente acudía a su taberna para comprar las etiquetas.

Las autoridades enviaron unos observadores el día que la gallina debía poner el último huevo y estos sorprendieron a la mujer en el momento en que estaba forzando a la gallina para meterle dentro un huevo. Mary Bateman fue condenada y ahorcada por el envenenamiento y posterior muerte de Rebeca Perigo. Después de su muerte, su cuerpo fue expuesto al público.

15 de septiembre de 2020

ENTREMESES-2



Los entremeses, además de conocerlos como el principio de una comida, en la Edad Media, en los grandes festines, se llamaba entremeses a unos espectáculos o mascaradas con los que se obsequiaba a los invitados entre servicio y servicio, como cada servicio constaba de varios platos, a veces había quince o veinte servicios, es normal que se necesitara algún tiempo de reposo.

En el año 1453 el duque de Borgoña Felipe el Bueno organizó un festín en Lille para festejar la cruzada contra Mahomet II. La mesas, soportaba varias maquinarias representando una nave que se balanceaba sobre las olas; otro artefacto figuraba una iglesia. En el centro de la mesa un pastel enorme lleno de pequeños autómatas tocando instrumentos de música.

Delante de los príncipes había un estado en el que se representó un misterio primero y luego la conquista del Toisón de Oro. Al final del banquete hizo su aparición un gigante guiando un elefante, el cual soportaba una torre, y dentro de ésta iba una joven cubierta con un velo simbolizando la religión católica, cautiva de los musulmanes. Al mismo tiempo entró otra joven llevando un faisán dorado, y todos los comensales juraron sobre éste rescatar la Palestina.

En la boda de Carlos IX, hijo de Catalina de Médicis, se representó como entremés “El sitio de Troya”. Cuentan que este mismo rey se invitó un día a comer en el castillo de un conde que residía en Carcasonne. El conde tuvo la ocurrencia, que fue que al acabar el festín se abrió el techo de la habitación y apareció una nube, y tras un trueno descargó sobre la concurrencia una enorme cantidad de almendrucos y seguidamente una lluvia de agua de rosas.

14 de septiembre de 2020

CANCIONES EN MI MEMORIA LXIII


13 de septiembre de 2020

ENTREMESES


Los entremeses, además de conocerlos como el principio de una comida, en la Edad Media, en los grandes festines, se llamaba entremeses a unos espectáculos o mascaradas con los que se obsequiaba a los invitados entre servicio y servicio, como cada servicio constaba de varios platos, a veces había quince o veinte servicios, es normal que se necesitara algún tiempo de reposo.

Froissard, que fue cronista del rey San Luis de Francia, cuenta que en el año 1237, en las bodas de Oroberto, hijo de San Luis, con la condesa de Artois, hubo espectáculos muy variados durante el banquete; un caballero montado sobre un soberbio caballo atravesó la sala a la maroma sobre un cable que pasaba por encima de la mesa. En las cuatro esquinas de la mesa instalaron unos músicos montados sobre bueyes. Perros sabios disfrazados de bailarines lucieron sus gracias, mientras monos montados sobre cabras hacían como que tocaban el arpa.

Eso no es nada si lo comparamos con el entremés con que fue obsequiado el emperador Carlos IV de Alemania por el rey Carlos V de Francia: Una nave con todas sus velas desplegado entró en la sala. Lucía pendones con las armas de Jerusalén, y en el puente iban unos cruzados con Godofredo de Bouillon al frente, cubiertos todos con espectaculares armaduras. La nave avanzaba sin que se viera quién la movía. Detrás venía una carroza representando a Jesusalén, con sus torreones y murallas cubiertas de sarracenos. Se juntaron ambas, y los cruzados, descendiendo del barco, asaltaron a los infieles. Éstos se defendieron valientemente tumbando escalas y caballeros; al final éstos consiguieron clavar la cruz en el torreón y los comensales se levantaron para saludarla.