28 de febrero de 2020

DESACIERTOS


En 1943, John Thomas Watson (1874-1956), presidente de la compañía fabricante de ordenadores IBM, se atrevió a decir: “Creo que en el mundo hay mercado para unos cinco ordenadores, como mucho”.

En 1977, Kenneth Olson (1926-2011), presidente fundador de Digital Equipment, empresa dedicada a fabricar ordenadores, estaba convencido de que no había ninguna razón para una persona tuviera un ordenador en su casa.

En 1981, Bill Gates dijo: “Nadie va a necesitar más de 640 Kb de memoria en su ordenador personal. En otra ocasión dijo: “Nunca vamos a hacer un sistema operativo de 32 bits”. En el año 2004, declaró: “el spam estará resuelto en dos años”.

El multimillonario británico Alan Sugar, fundador de Amstrad, declaró en 2005: “Las próximas Navidades, el iPod estará muerto, acabado, desaparecido”.

27 de febrero de 2020

ETELREDO II


Etelredo II, el Indeciso (968 d. C.-1016) fue rey de Inglaterra en los períodos de 978-1016. Durante su reinado se rodeó de muy malos asesores y cometió, o mandó cometer, muchos asesinatos.

A pesar de ser muy joven para conspirar contra su hermano mayor, Eduardo el Mártir, cuando fue asesinado después de solo dos años y medio de reinado, le valió a Etelredo subir al trono. La gente no se fiaba de él, al mismo tiempo que la fama del rey muerto crecía, haciendo cada vez más difícil mantener la unidad de sus súbditos.

Los daneses habían reanudado sus andanzas por la costa inglesa, rompiendo el tratado que habían firmado con Edgar, el padre de Etelredo. Los ingleses fueron derrotados en la batalla de Maldon y se vieron obligados a pagar un tributo a cambio de la paz. A pesar de eso, los vikingos reavivaron las hostilidades en el 997.

El 13 de noviembre de 1002, Etelredo decidió tomar la iniciativa con una medida drástica: ordenó la muerte de todos los daneses de Inglaterra, en lo que él se atrevió a llamar “el más justo de los exterminios”. Fue una exhibición brutal de fuerza que acabo con la vida, entre otros, de Gunhilda, la hermana del rey Svend I de Dinamarca. Este invadió Inglaterra, derrotó a Etelredo y ocupó temporalmente su trono.

26 de febrero de 2020

CONSPIRACIONES DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL-3


Durante la Segunda Guerra Mundial, todas las naciones implicadas ponían en marcha sus conspiraciones. Gran Bretaña, Alemania, la Unión Soviética y Estados Unidos se llevaron la palma en cuanto a maquinaciones.

Gran Bretaña

El catálogo de Aparatos y Suministros Especiales de 1945 era un manual de alto secreto creado por el SOE (Special Operations Executive. Dirección de Operaciones Especiales). En la sección “artículos de aseo”, se registraban objetos en los que se podían esconder otros. El documento también describía las sustancias varias que se podían ocultar entre todos estos productos.

El ungüento que se podía usar para congelar vidrio se solía esconder en los tubos de dentífrico. La crema se esparcía sobre el cristal de instrumentos ópticos como prismáticos o cámaras. En cinco minutos el vidrio se congelaba, inutilizándolos.

La réplica del producto tenía que ser de una marca disponible en el país en que residía el agente. Para camuflar la crema, se colocaba pasta de dientes en la parte superior, así si algún soldado del Eje se ponía exigente, lo único que encontraría sería el maravilloso olor de la menta.

Si se necesitaba más espacio para esconder algo, se les proporcionaba a los agentes tubos de crema de afeitar, de mayor tamaño, en lugar de dentífrico.

25 de febrero de 2020

LOS CASTIGOS DE STALIN


Durante el gobierno de Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, ​ más conocido como Iósif Stalin​, en Rusia hubo severos castigos para todo aquel que tuviera un comportamiento revolucionario. Creía que la represión era necesaria para defender la Unión Soviética de sus enemigos.

Algunos de los castigos de Stalin:

-Llegar tarde al trabajo tres veces

El castigo por llegar repetidas veces tarde al trabajo era ser enviado al gulag durante 3 años. Allí los prisioneros harían hasta 14 horas al día de trabajos forzados.

-Pequeños hurtos

La condena por robar propiedad del estado normalmente comida, era de 10 años de trabajos forzados en un gulag (campo de prisioneros de la antigua Unión Soviética). A veces se alargaba sin motivo, y en ocasiones, los convictos eran obligados, tras su liberación, a vivir en el exilio.

-Contar chistes sobre oficiales del gobierno

Por este delito se podían pasar 25 años en un gulag, Ivan Burylow escribió sobre un boleto electoral la palabra “comedia” y fue condenado a 8 años.

-Practicar el cristianismo

Al final de la década de los 20 hubo una purga en masa de los intelectuales cristianos y se cerraron todas las iglesias. Si alguien era sorprendido practicando cualquier tipo de religión se le enviaba al gulag o se le ejecutaba.

-Conspiración para derrocar el gobierno

Aquellos acusados de crímenes políticos fueron las primeras víctimas de los castigos y acabaron ejecutados. Sus amigos y familiares a menudo sufrían el mismo castigo.

-Haber trabajado en Alemania

Muchos ciudadanos de los estados bálticos se vieron obligados a trabajar en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Luego serían castigados por este “delito” y enviados a 10 años de trabajos forzados en un gulag.

24 de febrero de 2020

EL PIRATA CHARLES VANE


Charles Vane (1680-1721) fue uno pirata conocido por su falta de moral, torturaba y asesinaba a hombres a los que había prometido clemencia y no dudaba en engañar a su propia tripulación. Este pirata comenzó su carrera criminal en el mar durante la Guerra de Sucesión Española. Dos años después del final de la guerra, sirvió a bordo de un barco a cuyo mando estaba Henry Jennings, de camino a Florida para saquear el oro de un barco español recién hundido.

Una vez allí, masacró a los supervivientes que había en la playa. Evitó ser capturado por la Royal Navy prendiendo fuego a sus propios barcos y enviándolos hacia la flota enemiga con la esperanza de provocar una explosión. No hubo explosión pero logró escapar. Un motín de su tripulación lo destituyó en favor de Jack Rackham.

En 1719 fue capturado y entregado a las autoridades de Jamaica. Murió en la horca, en Port Royal. Durante el juicio no llamó a ningún testigo en su defensa ni mostró arrepentimiento.

Actuaba en Bahamas y el Caribe. Una víctima que sobrevivió de milagro a uno de sus ataques contaba que Vane, después de apresar a la tripulación del Bermudan Diamond, ordenó ahorcar a uno de sus miembros para dejar claro quién mandaba.