29 de marzo de 2020

LA CARNE EN EL ANTIGUO EGIPTO


Uno de los alimentos comunes en el Antiguo Egipto fue la carne roja y la blanca. La carne de buey era la más apreciada y consumida por las clases altas, mientras que las clases sociales bajas se alimentaban de cabra y oveja.

Parece ser que la carne de cerdo no estaba bien considerada, pero aparece en algunas recetas médicas y se pueden ver cerdos en decoraciones funerarias. Según Heródoto, el cerdo era considerado impuro. Según algunos, el cerdo se sacrificaba a los dos años, y su carne se cocinaba asada, guisada y en salazón.

Otros animales que también consumían los egipcios eran la hiena, la liebre, los ratones y los erizos.

También una de las carnes más consumidas era la de las aves que provenían tanto de la cría en granjas de ocas y patos, como la de la caza de codornices, perdices y palomos. El gallo y la gallina se introdujeron en Egipto en el Segundo Período Intermedio -1630-1520 a. C.-. Según los historiadores la población egipcia comía huevos de avestruz desde el principio de la civilización.

Los egipcios descubrieron que las ocas en su viaje migratorio descansaban en el Nilo durante el invierno, almacenando reserva de grasa en su hígado, naciendo así el foie gras, o algo parecido.

Del buey, la cabra, la oca y algunos animales salvajes (serpiente, cocodrilo, gacela), se obtenían las grasas de origen animal. Las grasas de origen vegetal se obtenían del prensado de semillas o frutos como el sésamo, el ricino y el lino. El aceite de moringa era muy estimado porque no se volvía rancio, aunque el más apreciado era el aceite de oliva.

28 de marzo de 2020

ORDALÍAS PARA BRUJAS


El modo de conocer en la Edad Media si una persona practicaba la brujería era a través de las ordalías, un método para condenar a las acusadas si no pasaban con éxito una serie de pruebas (ordalías).

La ordalía del hierro candente consistía en obligar a la acusada a coger con una de sus manos un hierro al rojo vivo. Le vendaban la mano y después de tres días se le quitaba el vendaje, si no tenía quemadura, era inocente, en caso contrario, era declarado culpable.

La prueba de la candela: se cortaban dos velas idénticas, se ponían en el altar y las encendían. La vela que primero se consumía era la de la culpable.

La ordalía del agua caliente consistía en recoger piedras del fondo de un recipiente con agua hirviendo. Si el acusado o acusada chillaba, era bruja/o, si por el contrario lo soportaba no lo era.

Con la ordalía de los alimentos, la acusada, ante el altar, debía comer pan y queso. Si Dios enviaba a uno de sus ángeles para que no pudiese tragar el alimento, era culpable.

La ordalía del agua fría consistía en arrojar a la acusada al agua de un pozo o río atado de pies y manos. Si flotaba era culpable.

27 de marzo de 2020

LA CAMA CELESTIAL DE JAMES GRAHAM


El escocés James Graham (1745-1794) es conocido como el mayor charlatán de la historia de la medicina. Se inicio en sus “inventos” con unos baños de lodo, así como un trono magnético y una bañera eléctrica, aunque su fama le llegó a partir de 1778, cuando presentó en Inglaterra la llamada gran cama celestial.

La cama celestial, según Graham, curaba la infertilidad de las parejas sin hijos así como, de paso, engendraba a niños especialmente bellos. La cama estaba formada por seiscientos kilos de imanes que renovaban el vigor sexual y proporcionaban al lecho una suave vibración, que proporcionaba un plácido sueño.

La cama también tenía un sistema de pipas de órgano de modo que emitían sonidos al compás del ardor de la pareja, los cuales se incrementaban a medida que la pasión fuera subiendo de tono. En el Templo de la Salud, en Londres, estaba instalada la cama, a disposición del público, y dormir en ella una noche costaba cincuenta libras, pero no se permitía su uso a parejas.

El supuesto doctor supo conquistar una elegante clientela a su Templo de la Salud, inaugurado en el año 1780 y consagrado a conservar y devolver la salud, incluyendo espectáculos públicos y funciones musicales destinadas a excitar la sensualidad de los pacientes.

Una de las más famosas diosas de la salud que bailaba desnuda alrededor de tan famoso lecho celestial fue lady Emma Hamilton, tiempo después conocida como la amante del almirante Nelson.

26 de marzo de 2020

EL PARLAMENTO BRITÁNICO EN EL SIGLO XIX


El día a día de un parlamentario británico en el siglo XIX se desarrollaba de la siguiente manera:

Dado que los miembros del Parlamento no empezaron a cobrar un sueldo hasta 1911, muchos parlamentarios tenían otros trabajos, a los que se dedicaban antes del inicio de las sesiones parlamentarias.

La Cámara de los Comunes se solía reunir por la tarde, excepto si algún asunto exigía toda la jornada, para que sus miembros tuvieran antes tiempo para sus actividades profesionales o para asistir a comités.

Además de atender a las sesiones, los parlamentarios tenían otras responsabilidades. Los ministros del Gobierno podían retirarse a habitaciones privadas para concentrarse en el trabajo de su cartera.

El tiempo que cada parlamentario pasaba debatiendo en la Cámara de los Comunes dependía de cada cual. Los más entregados podían estar hasta 12 horas al día en la Cámara aunque no era lo habitual.

Además de servir de descanso, el momento de la cena servía para reponerse entre sesiones, era el momento en que algunos parlamentarios pisaban la Cámara por primera vez en todo el día.

Como muchos miembros del Parlamento no aparecían hasta después de la cena, las divisiones se utilizaban como técnica de votación. Consistía en que uno de los miembros del grupo se pusiera de pie en un determinado momento para indicar al resto que debía votar a favor.

Una vez cumplidas sus obligaciones, los parlamentarios abandonaban la Cámara y se iban a su casa. Esto solía suceder a una hora prudente. Cuando había un asunto serio, a veces se hacía de noche en la Cámara, pero no era habitual antes de 1880.

25 de marzo de 2020

ASTRONOMÍA ZETÉTICA


El movimiento de la defensa de que la Tierra es plana se originó cuando un excéntrico inventor inglés, Samuel Birley Rowbotham (1816-1884), basándose en interpretaciones literales de ciertos pasajes de la Biblia, publico un panfleto de dieciséis páginas, que después convirtió en un libro de 430 páginas, mostrando sus puntos de vista.

Según Rowbotham, que llamó a su teoría “astronomía zetética”, la Tierra es un disco plano centrado en el polo norte y cerrado en su límite sur por un muro de hielo, con el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas a solo unos centenares de millas sobre la superficie de la Tierra.

Rowbotham, y sus seguidores alcanzaron cierta fama al involucrarse en debates públicos llenos de escándalo con los científicos de su época. Después de su muerte, sus seguidores crearon la Sociedad Zetética Universal, publicando una revista llamada “The Earth Not a Globe Review” y permanecieron activos hasta mediados del siglo XX. Después de la Primera Guerra Mundial el movimiento inició un declive.

En Estados Unidos, las ideas de Rowbotham fueron adoptadas por una secta religiosa, la Iglesia Católica Apostólica Cristiana, fundada por el curandero escocés John Alexander Dowie (1847-1907) en 1895, que estableció la comunidad teocrática de Zion a orillas del lago Michigan, a unos setenta kilómetros al norte de Chicago.

En 1906, Dowiw fue destituido como líder del culto por su lugarteniente, Wilbur Glenn Voliva (1870-1942), quien gobernó a sus seis mil seguidores con dureza, usándolos como trabajadores forzados en la corporación propiedad de la iglesia, Zion Industries.

En las escuelas de la comunidad se enseñaba exclusivamente la doctrina de la Tierra plana, al mismo tiempo que se combatían la teoría de la evolución y la astronomía que admitía que la Tierra era esférica.

Voliva murió en 1942 y la iglesia se desintegró con unos enormes escándalos financieros. Algunos seguidores fanáticos de la Tierra plana siguieron viviendo en Zion durante la década de 1950.