19 de octubre de 2019

MARY BARRETT DYER


Mary Barrett Dyer (1611?-1660) fue una cuáquera inglesa que por insistir en que los puritanos aplicaban sus leyes contra los cuáqueros en lugar de aceptar sus términos de libertad, fue ahorcada en el centro de Boston el 1 de junio del año 1660. Se convirtió así en la única mujer residente en las colonias norteamericanas que murió por la causa de la libertad religiosa.

Mary fue desterrada tres veces de la colonia de Massachusetts Bay debido a sus creencias; la segunda, con la amenaza que recibiría la muerte si volvía. En su tercera visita a Boston contempló como colgaban a dos cuáqueros; después fue llevada al cadalso para ser ejecutada también ella. En el último momento, cuando ya tenía el nudo corredizo alrededor del cuello, fue indultada para que volviera a su casa con la condición de no volver jamás.

Pero volvió de nuevo a Boston. De nuevo se le ofreció el indulto si permanecía lejos de la colonia, y de nuevo rehusó. En esta ocasión fue ejecutada en la horca por su desprecio a la ley de destierro de los cuáqueros.

En sus últimos minutos de vida, no se arrepintió. Escribió dos cartas contando su martirio, ambas se publicaron póstumamente. Esas cartas se han conservado.

18 de octubre de 2019

CEMENTERIO DE ELEFANTES


Algunas tradiciones africanas cuentan que los elefantes, cuando la muerte está cerca, abandonan la manada y, guiados por el instinto o la memoria colectiva de la especie, se dirigen a un lugar que solo ellos conocen.

Una vez que se encuentran en este antiguo cementerio, donde se amontonan las osamentas blanqueadas de sus ancestros sobre varias hectáreas, los elefantes se recuestan para dormir allí su último sueño. Se comportarían de esta manera los elefantes más sabios, es decir, los más viejos, cuyos colmillos pueden sobrepasar los tres metros de longitud y pesar más de 100 kilos.

Por este motivo, se entiende, porque a partir de la segunda mitad del siglo XIX muchos cazadores, impulsados por la esperanza de hacer fortuna, arriesgaron su vida y su dinero en expediciones destinadas a encontrar estos famosos cementerios de elefantes y llevarse e marfil.

De manera ocasional se descubrió el amontonamiento de esqueletos que refuerza la convicción de los exploradores que estos animales tienen un comportamiento especial al enfrentar la muerte y que los cementerios desbordados de marfil son reales.

La leyenda encontró una explicación gracias a Cristián Zuber, especialista en safaris fotográficos y en animales salvajes. La explicación es que los dientes de los elefantes más viejos presentan un desgaste enorme cuando el animal alcanza la edad de 55 a 60 años, el que los condena a morir de hambre. También puede ser que busquen alivio para sus dolores en los grandes depósitos de agua barrosa, por lo que el elefante quiera salir del pantano y no lo logre recostándose dentro del agua para morir. Debido a que las fuentes de agua son muy escasas en la sabana africana, los esqueletos se agruparían en un mismo lugar.

17 de octubre de 2019

EN BUSCA DEL ARCA DE NOÉ


Desde hace más de dos mil años, se busca el arca de Noé. El primer relato de una ascensión al monte Ararat, situado en Anatolia, en la actual Turquía, se remonta al año 300 d. C., y pertenece a la tradición ortodoxa. Llegado a media altura, el patriarca Jacobo recibe de un ángel los fragmentos de la nave sagrada.

Los viajeros se suceden uno tras otro; el flamenco Guillermo de Ruybroek en 1254, el veneciano Marco Polo en 1273, el provenzal Pitton de Tournefort en 1701. Ninguno de ellos llega a la cima del monte ni encuentra huellas del arca.

En 1829, G. F. Parrot lleva una expedición a la cima, aunque sin descubrir nada nuevo. Diez años más tarde, unos obreros turcos encargados de edificar barreras en la montaña afirman haber encontrado un navío muy antiguo que emergía de un glaciar, pero no pueden entregar ninguna prueba.

En la segunda mitad del siglo XIX, ocho expediciones llegaron a la cima del monte Ararat, pero ninguna logró traer un testimonio serio sobre el arca.

En agosto de 1952, los alpinistas franceses Navarra y De Riquer avistaron una forma extraña aprisionada en un glaciar. Sin pruebas no se atrevieron a contar su descubrimiento. Al año siguiente, Navarra partió de nuevo hacia el Ararat y logro grabar la forma bajo el hielo, pero las condiciones meteorológicas le obligan a parar su exploración. No muy conforme, esperó hasta 1955 para preparar una tercera expedición. Esta vez tuvo suerte. Navarra logra soltar una parte de la estructura, construida en madera, y recupera un trozo de viga. Los análisis muestran que se trata de un trozo de encina de una antigüedad de más de cinco mil años. Él siempre creyó que se trataba del arca de Noé.

Sin embargo, la presencia de un navío a esta altura es científicamente imposible. El planeta Tierra no posee suficiente cantidad de agua para elevar el nivel del mar a 4500 metros. E ningún caso las aguas descendientes habrían podido depositar un barco a esa altura.

Lo que sí es seguro es que una construcción de madera descansa bajo un glaciar en el monte Ararat. Todo un enigma.

16 de octubre de 2019

ORIGEN DE LA TOSTADORA


Los egipcios fueron los primeros que empezaron a tostar pan hace más de cinco mil años. Lo hacían para conservar el pan evitando que se pusiera húmedo.

Hace más de cuatro mil años se ensartaban las rebanadas de pan en un espetón y se colgaban al fuego. Esa costumbre se mantuvo hasta el siglo XVIII. Ese primitivo tostador constaba de un par de horquillas de mango largo, unidas rudimentariamente, que se movían para poder tostar el pan de manera uniforme.

En el silgo XIX se utilizaba para tostar el pan unas jaulitas de hojalata y alambre que colgaban suspendidas sobre la boca de la estufa de carbón, el calor tostaba el pan.

A principios del siglo XX aparecieron los primeros tostadores eléctricos. Consistían en unos artilugios de alambre que dejaban la tostada a la vista, sin ninguna protección, la mayoría de veces daba calambrazos. No tenían termostato por lo que había que estar muy atentos a que no se quemasen las tostadas.

En 1919 se pusieron a la venta los primeros tostadores, la publicidad en el diario americano Saturday Evening Post decía: “Desayune sin entrar en la cocina. Nuestros tostadores están a punto para prestar servicio las 24 horas del día en cualquier habitación de la casa”. Gracias a la publicidad se vendieron muchísimos tostadores.

La tostadora automática apareció en Estados Unidos. Charles Strite le añadió un muelle y un termostato, solicitó la patente, y fabricó el mismo cien unidades, enviándolas a la cadena de restaurantes Childs que las devolvió todas para hacerles un pequeño retoque.

La primera tostadora doméstica salió al mercado en 1926, la llamaron Toastmaster, llevaba un dispositivo regulador del tueste. De nuevo, el Saturday Evening Post dijo: “Este nuevo y sorprendente aparato logra una perfecta tostada cada vez que se utiliza, sin necesidad de vigilar ni de dar la vuelta al pan”.

15 de octubre de 2019

HISTORIAS CON NIÑOS


Para que tuvieran un cráneo aplanado a la moda, los bebés de la tribu chinouk, indígenas del norte de Estados Unidos, eran atados entre tablones, de la cabeza a los dedos de los pies, hasta que tenían alrededor de un año de edad.

Aunque no contaban más que con cinco y tres años de edad, Susan y Deborah Tripp, dos hermanas estadounidenses, pesaban en 1829, 113 y 56 kilos.

En 1852, la policía calculaba que 10 000 niños abandonados huérfanos o fugitivos de su casa estaban vagando por las calles de Nueva York.

Nueve litros de cerveza eran incluidos en la dieta semanal para cada niño en el hospital de Norwich, Inglaterra, en 1632.

Los cuentos de Hans Christian Andersen fueron recibidos con criticas desfavorables. Decían que eran muy inadecuados para niños y positivamente perjudiciales para la mente.

Para que sus hijos pudieran adquirir modales correctos y aprender un francés correcto, los tramperos y lancheros franceses que exploraban Norteamérica establecieron un pequeño París en St. Genevieve, Missouri, en el año 1760. Se esperaba que en la escuela de educación social, los niños adquirirían los dos elementos de la auténtica cortesía, gracia y desinterés.

A principios del siglo XVII, más de 1000 niños fueron secuestrados en Europa y embarcados a los Estados Unidos como criados contratados.

Cuando ya era presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosevelt, comentó que su madre, que tenía más de ochenta años, que nunca había salido de casa sin que su madre gritara tras él: “Frankiln, ¿estás seguro que llevas ropa lo bastante caliente?”.