27 de enero de 2020

LAS IMPOSTORAS DE ANASTASIA ROMANOV


El destino de la familia Romanov ha quedado para siempre en un misterio sin resolver. Varias mujeres pretendieron hacerse pasar por una de sus hijas, Anastasia Romanov, la menor de las hermanas, que contaba con 17 años cuando murió.

Nadezhda Vasilyeva

Apareció en Siberia en el año 1920, cuando viajaba a China y fue arrestada por las autoridades bolcheviques. Envió cartas al rey de Inglaterra Jorge V pidiéndole que la ayudara. En 1971, murió en un asilo para enfermos mentales de la ciudad de Kazan.

Anna Anderson

En la década de 1920, Anna, una polaca llamada en realidad Franziska Schanzkowska insistía en que era Anastasia. Su desconocimiento del ruso y el rechazo de los familiares de los Romanov echaron por tierra su causa, pero recibió el apoyo de la hija de Rasputín. Fue la más famosa de las impostoras.

Eugenia Smith

Escribió la autobiografía de Su Alteza Imperial Anastasia Nikoláyevna en 1963, en la que narra con todo lujo de detalles su vida en la familia imperial hasta su ejecución. En sus últimos años de vida dejó de insistir en su supuesta identidad y se negó a que le hicieran una prueba de ADN.

26 de enero de 2020

TEORÍA DE LOS CUATRO HUMORES


En la Edad Media, la medicina se desarrollaba en torno a la patología humoral, o la “teoría de los cuatro humores”. Esta teoría atribuida al médico griego Hipócrates dice que el cuerpo del hombre encierra sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra, que es lo que constituye la naturaleza del cuerpo, que es lo que causa la enfermedad.

Continúa diciendo que la salud es ideal cuando estos humores están en proporción justa entre sí tanto desde el punto de vista de la calidad como de la cantidad y cuando su mezcla es perfecta. Según él,  hay enfermedad cuando uno de estos humores, en cantidad demasiado pequeña o demasiado grande, se aísla, y no solo el lugar que ha abandonado enferma, sino también aquel en el que se fija y se amada, mediante una obstrucción excesiva, provoca sufrimiento y dolor.

Ya en el siglo VII, Isidoro de Sevilla afirmaba en sus Etimología, que todas las enfermedades nacen de los cuatro humores, y que la salud es la integridad del cuerpo y la mezcla adecuada de la naturaleza humana relativa a lo caliente y lo húmedo.

25 de enero de 2020

ABRIENDO PUERTAS


...Sigue tus sueños y el universo abrirá puertas donde antes solo había paredes...

24 de enero de 2020

MANGOSTÁN


El mangostán es una fruta que procede de Indonesia, su cultivo se realiza en el Sudeste asiático. Es una fruta de corteza dura y de forma esférica, que cuando está en su punto de maduración tiene un color entre púrpura y rojo. Tiene un gusto agridulce, parecido a un cítrico.

Proviene de un árbol tropical llamado Garcinia Mangostana. Este árbol puede llegar a tener una altura entre los 7 y los 25 metros. Es un árbol de tipo tropical perenne.

El punto ideal de maduración de sus frutos es entre julio y septiembre, aunque madura durante todo el año, así que se pueden consumir en cualquier momento. Se consume al natural, acompañado de helado o nata. También se puede añadir a sorbetes o ensaladas. Para comerse se debe cortar la piel por la mitad con un cuchillo y se abre el mangostán en 2 partes. La parte blanca es la que se come.

Los beneficios para la salud son muchos: antioxidante, altos niveles de potasio, antibacterial, antiviral, fingicida, aumenta las defensas y contiene vitamina B12.

Se cuenta que la reina Victoria prometió hacer caballero a quien fuera capaz de llevarle la fruta, nadie lo consiguió. Por ello se la conoce como la Reina de las Frutas.

23 de enero de 2020

AUGUSTO, EL ABSURDO SECUESTRADOR


En el aeropuerto de la ciudad filipina de Davao, un hombre del que solo se conoce su nombre, Augusto, subió a un avión de Philippine Air con destino a Manila. En mitad del vuelo, se colocó un pasamontañas y unas gafas de natación, sacó un arma y una granada que llevaba escondidas y anunció que acababa de secuestrar el avión.

Seguidamente, exigió que el aparato diese media vuelta y regresase a Davao. Los pilotos trataron de hacerle entrar en razón, le enseñaron los indicadores de combustible y le juraron que no disponían de suficiente combustible para volver a Davao. Su única alternativa era seguir hacia adelante y aterrizar en Manila. El terrorista aceptó que el avión siguiese su vuelo hacia su destino inicial, pero rápidamente adaptó sus planes iniciales.

Augusto robó a todos los pasajeros y reunió un botín total de veinticinco mil dólares. Después, sin perder en ningún momento los nervios, ordenó al piloto que bajase a seis mil quinientos pies (dos mil metros) y que se estabilizase a esa altura. Entonces sacó una bolsa que parecía una mochila. Le preguntaron de qué se trataba y contestó satisfecho que un paracaídas que se había construido él mismo.

Después de obligar a una de las azafatas a abrir la compuerta y despresurizar la cabina de pasajeros, se colocó su paracaídas a la espalda y trató de saltar al exterior. Pero sucedió algo con lo que no había contado: el viento de crucero era tan fuerte que el paracaidista, cada vez que trataba de saltar del avión, era impulsado de nuevo dentro.

Como no podía salir, el secuestrador decidió suicidarse, llevándose a todos por delante; para ello, tiró de la anilla de seguridad de la granada pero, justo antes de que pudiera arrojarla dentro de la cabina, una de las azafatas le dio una patada en sus partes íntimas y lo empujó al vacío.

Augusto cayó con el paracaídas cerrado y una granada a punto de explotar en la mano. En el año 2000, Augusto, recibió el premio Darwin a la muerte más absurda del año.