16 de noviembre de 2019

CLEVER HANS


Clever Hans (Inteligente Hans) fue un caballo, famoso en Alemania a principios del siglo XX, propiedad de Wilhelm von Osten, profesor de matemáticas y entrenador hípico aficionado, además de algo místico y adicto a la frenología.

Hans sabía sumar, restar, multiplicar, dividir, trabajar con fracciones, decir la hora, entender el calendario, diferencias tonos musicales, leer, deletrear y, en general, entendía el idioma alemán. Si Von Osten, peguntaba a Hans, “si el octavo día del mes cae en martes, ¿cuál es la fecha del viernes siguiente?”, Hans contestaba dando toques con su pie.

Von Osten realizó espectáculos por toda Alemania presentando al caballo y su fama traspasó fronteras y trascendió a otros continentes. Ante las dudas, en el año 1907 se formó una comisión de trece personas, encabezadas por el psicólogo Oskar Pfungst, que demostró que el caballo, en realidad, no realizaba esas tareas mentales, solo notaba la reacción de sus observadores humanos y actuaba en consecuencia.

Pfungst descubrió que el caballo respondía directamente a señales involuntarias de lenguaje corporal del entrenador humano, pero que este era completamente inconsciente de que proporcionaba esas señales al caballo. Esa anomalía fue bautizada como “efecto Clever Hans”.

Hoy en día se llama así en ciencia experimental a la posibilidad de que todo experimentador contamine involuntariamente los resultados del experimento mediante gestos, tonos de voz, lenguaje corporal, etc.

15 de noviembre de 2019

KISHK FIRAJ (BULGUR CON POLLO)



Kishk firaj (Bulgur con pollo)

Ingredientes

  • 1 pollo de 1 1/2 kg
  • 2 cebollas
  • 4 dientes de ajo
  • 1 yogur
  • 4 vasos de agua
  • 4 cucharadas soperas de bulgur (derivado del trigo parecido al couscous)
  • 1 grano de cardamomo
  • Pimienta negra y sal 

Elaboración

Poner el pollo en una cazuela honda. Cubrir de agua, añadir una cebolla, la semilla de cardamomo y sal. Lleva a ebullición, espumar, bajar el fuego y cocer 40 minutos, hasta que esté tierno. Retirar y escurrir. Colar el caldo, desgrasar y reservar.

Batir el yogur y el bulgur, con una varilla, hasta obtener una mezcla homogénea. Dejar reposar 15 minutos.

Poner en una cazuela 4 vasos de caldo y los dientes de ajo machacado. Llevar a ebullición. Bajar el fuego al mínimo y unir, poco a poco, la mezcla de harina y yogur. Remover hasta que quede uniforme. Hervir 10 minutos.

Freír la otra cebolla, en tiras muy finas, en aceite muy caliente hasta que se dore. Escurrir y reservar.

Trinchar el pollo, separar los muslos, contramuslos, alas y pechugas. Deshuesar las pechugas y cortar en daditos. Disponer en el centro de una fuente y rodear con el resto de la carne. Rociar con la salda de yogur y bulgur y decorar con la cebolla frita.

14 de noviembre de 2019

HISTORIAS DE JUAN XXIII


En 1965 el papa Juan XXIII peregrinó a Loreto para ver la llamada Santa Casa y que según la traición es la misma en la que vivió la familia de Jesús. Según cuentan ésta fue llevada a Loreto en el año 1924 durante el pontificado de San Celestino.

Juan XXIII era famoso por hablar en sueño y tener constantes pesadillas. Según sus ayudantes, el papa tenía pesadillas debido a las presiones de su cargo.

Su herencia estaba formada por dos objetos. Una pluma estilográfica que le regaló a su médico privado, el doctor Piero Mazzoni en su lecho de muerte por los servicios prestados y una cruz que llevaba siempre colgada el papa y que le regaló al cardenal Franz Köenig, arzobispo de Viena.

El pontífice iba a celebrar una misa importante en San Pedro y el Vaticano necesitaba energía eléctrica. Los trabajadores italianos del sector estaban de huelga. El papa pidió a su secretado de Estado que convocase en el Vaticano a los líderes de la huelga. Los cinco sindicalistas se presentaron en la Santa Sede en donde el propio Juan XXIII les pidió que por favor suspendiesen la huelga por el corto espacio de tiempo que duraba la ceremonia ya que necesitaban energía eléctrica. Los cinco hombres aceptaron y la plaza de San Pedro apareció aquella noche iluminada mientras Roma seguía a oscuras.

El sastre del Vaticano tiene siempre preparado durante la celebración del Cónclave para elegir al nuevo papa, tres hábitos blancos de talla pequeña, mediana y grande. el problema fue que el cardenal Angelo Giuseppe Roncalli era bastante grande y el hábito grande le quedaba apretado. Tan apretado que incluso no podía levantar el brazo para dar la bendición en la plaza de San Pedro. Un día contando la anécdota, el propio papa llegó a decir: “Todos querían que fuese papa, menos el sastre del Vaticano”.

Cuando era un niño, el pequeño Angelo Roncalli no era muy aplicado en la escuela. Sus notas no eran muy brillantes. Años después el latín se convirtió en su primer enemigo, según dijo años después el ya papa Juan XXIII.

Juan XXIII solía acostarse a las diez de la noche y se levantaba a la una de la mañana. A esas horas se dedicaba a leer y escribir. Sus principales encíclicas las escribió de madrugada. Sobre las seis de la mañana dormía media hora y después se reintegraba a sus actividades.

12 de noviembre de 2019

QUÉ SUERTE



Qué suerte tenerte cuando amanece y me dices te quiero.
Qué suerte tenerte cuando amanece y me sigues el juego.
Quererte tan fuerte que tiemble de emoción el universo.

11 de noviembre de 2019

LA MAGIA EN EL ANTIGUO EGIPTO


Los egipcios recurrían a los amuletos elaborados con gemas mágicas. Estos amuletos podían servir como protección o tener efectos curativos, aunque también podían estar destinados para otros fines.

En estas gemas se inscriben fórmulas cortas, los papiros mágicos contienen textos más extensos; son hojas de papiro con escritos mágicos en griego o en la lengua demótica egipcia. El Egipto de los siglos IV y V estuvo repleto de papiros de este tipo, aunque el ejemplo más antiguo conocido data del siglo I a. C.

Una fórmula de amor mágico dice así:

“Yo te conjuro, demonio de los muertos… para que lleves a Sarapion al desfallecimiento y le llenes de pasión por Dioskorous, quien nació de Tikoi. Inflama su corazón, fúndelo y conduce su sangre de amor, pasión y dolor hacia mí… Permítele que lo sea todo en mi espíritu, déjale que me continúe amando, hasta que llegue a Hades”.

El papiro sigue enumerando nombres y caracteres mágicos. Otros papiros parecidos repiten largas palabras mágicas, progresivamente abreviadas en cada repetición:

ablanathanablanamacharamaracharamarachablanathanablanamacharamaracharamara ablanathanablanamacharamaracharamar ablanathanablanamacharamaracharama

Y así sucesivamente hasta que solo queda la inicial A.