18 de junio de 2018

GIOVANNI ALDINI Y SUS EXPERIMENTOS


El profesor Giovanni Aldini (1762-1834) estaba fascinado por la electricidad como causa de la vida. Era sobrino de Giovanni Galvano, que editó en 1791, con notas suyas, un tratado de la electricidad muscular. Aldini recorrió varias veces las capitales de Europa para dar a conocer y demostrar los efectos médicos de la electricidad en el cuerpo.

La parte principal de su obra científica giraba en torno al galvanismo y a sus aplicaciones en medicina. Sus demostraciones eran muy fuertes, por ejemplo le aplicaba sacudidas eléctricas a cadáveres.

La demostración más célebre tuvo lugar en 1803 en la prisión de Newgate, Londres. Conectó los hilos de una pila de Volta de ciento veinte placas de zinc y casi las misma de cobre en la boca y el oído del cadáver de George Foster, un asesino que había sido ahorcado recientemente. Según los que lo vieron, el rostro de Foster empezó a gesticular, la mandíbula se movió temblorosa y, al final, guiñó un ojo, el izquierdo.

El calendario de Newgate, un libro en el que se narraban historias sobre los criminales que habían pasado por esa cárcel, se podía leer sobre este experimento:

“En la primera aplicación del proceso a la cara, las mandíbulas comenzaron a temblar y los músculos adyacentes se retorcieron horriblemente, de hecho un ojo se abrió y guiñó. En la parte final del proceso, la mano derecha se levantó y se contrajo, mientras las piernas y los muslos comenzaron a moverse compulsivamente”.

Algunos de los que lo observaron pensaron que Aldini estaba resucitando al asesino.

17 de junio de 2018

LA PRIMERA ENCICLOPEDIA FRANCESA


La Enciclopedia francesa, pensada en un principio como una traducción de algunos diccionarios, cambio de orientación al entrar a colaborar Diderot y D’Alembert, que la ampliaron con grabados y textos inéditos. En el año 1751 apareció el primer volumen lo que llevó a la oposición de algunos sectores de la sociedad francesa. Cuando ya existían siete tomos, en 1759, se les retiró a los impresores la licencia de publicación, clandestinamente se siguió con ella. La completaron en 1722, diecisiete volúmenes, aparte de los tomos de grabados, vendidos por suscripción.

Este gran trabajo no fue solo obra de Diderot y D’Alembert, también colaboraron muchos literatos y artistas, cada uno trabajando su parte. La extracción social y las ocupaciones de los enciclopedistas fueron muy variadas: teólogos, artesanos, magistrados, nobles, artistas, escritores, médicos, escritores…

Los enciclopedistas trabajaron sin limitaciones, esa fue la única compensación económica que obtuvieron. Algunos de los artículos son flojitos, otros aportaron grandes avances en las ciencias y en el saber humano. D’Alembert colaboró con trabajos dedicados a las ciencias exactas: geometría, aritmética, álgebra, cálculo diferencial…, definió cada ciencia y presentó grandes principios. Las ciencias experimentales estuvieron a cargo de Diderot. Montesquieu, Rousseau, D’Holbach, Malesherbes, Voltaire y muchos nombres de la época contribuyeron con sus colaboraciones en la Enciclopedia.

Cuarenta dibujantes y grabadores, dirigidos por Diderot, se encargaron de ilustrar todo lo relacionado con las artes y los oficios, algo muy novedoso y que el propio Diderot consideraba el mejor de la Enciclopedia.

16 de junio de 2018

RECETARIOS DE COCINA EN LA EDAD MEDIA


En la Edad Media, la nobleza y la burguesía empezó a preocuparse por la distinción social y la búsqueda de los placeres de la buena mesa, esa preocupación llevó a transformar los alimentos en cultura, y la cocina en gastronomía.

En los siglos XIII y XIV se empezaron a editar manuales y recetarios de cocina. Sabores como la pimienta, la canela, el jengibre, la miel, los frutos secos…, se vuelven habituales al cocinar los pescados y las carnes, así como las salsas, y los postres.

Las amas de casa cocinaban siguiendo las recetas de su madre, los cocineros profesionales (coquinarius), eran comerciantes que vendían sus platos en los tenderetes callejeros. Los chefs eran muy importantes en las casas nobles.

En esa época comenzaron a establecerse manuales de buenas maneras. Estaba prohibido escupir, sonarse la nariz, de ofrecer al otro comensal un trozo mordido previamente… En esa época ya no se comía acostado como los romanos, sino sentados. También se respetaba una distancia prudencial entre los invitados. Se comía con los dedos, pero con unas estrictas reglas. La alimentación era uno de los principales motivos de placer.

15 de junio de 2018

LA ISLA DE MI MEMORIA



Dicen que uno siempre vuelve al lugar donde fue feliz 
¿Y tú, dónde volverías?

14 de junio de 2018

VICTORIA INDIA EN LITTLE BIG HORN


Declaración de Low Dog (Caballo loco), jefe de los sioux oglala. Habla sobre lo que sucedió en la batalla de Little Bighorn , entre las fuerzas combinadas de las tribus lakota, cheyenne, sioux oglala y arápajo  contra los soldados del 7º de Caballería del Ejército de los Estados Unidos, al mando del teniente coronel George Armstrong Custer.

“Nos hallábamos en el cargamento cerca del río Little Big Horn. Habíamos perdido algunos caballos y un indio volvió atrás por la pista para tratar de encontrarlos. No sabíamos que los guerreros blancos nos seguían. Algunos exploradores u hombres avanzados vieron al indio que buscaba los caballos y corrieron tras él para matarlo e impedir que contara lo que había visto, pero él corrió más rápido y no pudo volver al campamento y contarnos lo que había visto.

Yo oí la alarma, pero no quería creerlo. Pensé que era una falsa alarma. Creí que no podía ser posible que nos atacara ningún blanco, teniendo en cuenta lo fuertes que éramos en este momento. Teníamos en el campamento a cheyennes, arápajos y siete tribus diferentes de sioux teton. A pear de todo no perdí tiempo en prepararme. Cuando cogí mi arma y salí de mi alojamiento el ataque había empezado ya en el extremo del campamento donde se hallaba Sitting Bull y los unkpapas.

Los indios resistieron para dar tiempo a las mujeres y los niños de que se retiraran. Mis hombres se daban prisa para ir a ayudar a los que estaba combatiendo. Ahora ya todos los guerreros de nuestro campamento estaban montados y dispuestos a la lucha. Cayeron los blandos sobre nosotros como un rayo. Nos retiramos para reagruparnos, y cargamos contra ellos.

Cuando nos lanzamos contra ellos, los guerreros blancos desmontaron para disparar, pero realizaron un tiro muy poco eficaz. Sujetaban por las riendas a sus caballos con una mano mientras disparaban, pero sus caballos estaban tan asustados que arrastraban a los hombres, y gran parte de los disparos se perdieron y no nos hicieron daño alguno.

Los guerreros blancos resistieron bravamente, y ninguno hizo ademán de retirarse. Después de todos menos dos hubieron sido muertos, yo capturé a dos de sus caballos. Luego los sabios y jefes de nuestra nación nos aconsejaron que no mutilásemos al jefe blanco muerto (Custer), pues había sido un guerrero valiente y había muerto como un bravo.

Yo no sé si fue capturado algún blanco de las fuerzas de Custer. Cuando volví a nuestro campamento los blancos estaban todos muertos. Yo no vi al general Custer. No sé quién lo mató”.