28 de septiembre de 2020

LA LEYENDA DE GALIANA (TOLEDO)

 

Galiana era hija del rey moro Galofre, que la quería más que a nada en el mundo, y ordenó construir la casa de recreo en la Vega (Toledo), con sus quioscos, baños, fuentes y surtidores que subían o bajaban, según el curso de la luna. Galiana vivía completamente feliz en aquel fascinador retiro, ocupándose únicamente de cantar, bailar y poesías. Su mayor trabajo era esquivar las galanterías y el acoso de sus admiradores.

Su mayor admirador era un reyezuelo de Guadalajara, se llamaba Bradamante. Galiana lo odiaba. Él, sin embargo estimulado por su pasión por Galiana, no se dio por vencido, y su deseo de verla y hablarle era tan grande que hizo construir un camino subterráneo desde Guadalajara a Toledo para visitarla todos los días.

En esos días, Carlos el Grande, hijo de Pipino, fue a Toledo enviado por su padre para llevarle auxilios a Galofre contra Abderramán, rey de Córdoba. Galofre se alojó en el palacio de Galiana. Carlos el Grande se enamoró de la princesa. Al principio soportó las visitas de Bradamante, porque no sabía que sentía por él Galiana, pero como Galiana no pudo ocultar su preferencia por él, éste comenzó a sentir celos y pidió que se despidiese a su rival Bradamante. Galiana le dijo a Carlos el odio que sentía por Bradamante y le pidió que la liberara de él.

Carlos desafió a Bradamante, le ganó y le ofreció a la joven la cabeza cortada, ella quedó encantada del regalo. Enamorados uno del otro, Galiana prometió convertirse al cristianismo, para poder casarse con Carlos. Mientras Pipino había muerto y Carlos regresó a Francia llevando con él a Galiana que fue coronada reina y recibida con grandes festines.

27 de septiembre de 2020

CANCIONES EN MI MEMORIA LXIV


26 de septiembre de 2020

DIEGO DE LANDA Y LOS CÓDICES MAYAS

 

En el año 1549, el obispo de Yucatán Diego de Landa (1524-1579) ordenó la destrucción de una gran colección de códices mayas diciendo que no contenían más que maquinaciones diabólicas y supersticiones, lo raro es que ni él ni nadie sabían interpretar la escritura maya.

El 12 de julio de 1562 se realizó el auto de fé de Maní, donde se incineraron ídolos de diferentes formas, dimensiones, piedras de altar, vasijas y códices con signos jeroglíficos. Landa dijo: “Hallámosles gran número de libros de estas sus letras, y porque no tenían cosa en que no hubiese superstición y falsedades del demonio, se los quemamos todos, lo cual sentían a maravilla y les daba pena”.

Se calcula que quemaron toneladas de libros que tenían registros escritos de todos los aspectos de la civilización maya. Todo esto tuvo repercusiones, aunque los mayas idearon medios para preservar sus cultos ancestrales, hecho muy criticado por los colonos españoles, que argumentaron que en lugar de doctrina, los indios recibían tormentos.

La noticia llegó hasta Felipe II. En abril de 1563, Landa tuvo que viajar a España para presentar su defensa. Años después, en su vejez, se dedicó al estudio de la cultura maya, puede que para recuperar la información que había destruido cuando era un inquisidor. Logró recuperar una gran cantidad de información y también logró entender el sistema vigesimal de sus matemáticas y su calendario

25 de septiembre de 2020

HISTORIA DEL TENEDOR

 

El utensilio de mesa más antiguo fue el cuchillo y luego la cuchara. El hombre tuvo que ingeniárselas para comer los alimentos sólidos, se supone que esas primeras cucharas serían las manos, tortas de maíz, un trozo de madera…

Los egipcios desconocían el tenedor. En los libros de Homero se cuenta que los griegos comían con los dedos. En los banquetes dados a los pretendientes de Penélope, éstos cogen los manjares con las manos. Ovidio recomienda a las señoras que aprendan a comer con pulcritud y a llevarse los alimentos a la boca sin mancharse la ropa. Esas mismas costumbres persistieron durante la Edad Media y muy entrada la Moderna

No se entiende por qué tardó tanto en generalizarse el tenedor, ya que era conocida la cuchara y los tridentes que se usaban en la cocina. El Libro de los Reyes menciona un tridente, que se empleaba para echar la carne de las víctimas en una caldera. El Museo del Louvre tiene un tenedor labrado de dos púas, que proviene de las excavaciones de Khorsabad y el Britihs Museum posee otro de Konioundjik.

Homero menciona un tenedor que servía para asar las carnes. En las excavaciones de Pompeya se han llamado muchos tenedores en forma de tridente de varios tamaños, pero todos muy bastos y propios de la cocina. No hay nadie que haga la menor referencia del tenedor como utensilio de mesa.

Los platos individuales hicieron su aparición hacia el año 1650. Al final del reinado de lUis XIV, este rey, con el fin de sufragar los cuantiosos gastos que le ocasionaban sus continuas guerras, tuvo que enviar a fundir a la moneda sus vajillas de plata, y la crónica dice que las reemplazó con loza.

España era el país donde había más plata; hasta los braseros se hacían de ese metal. La condesa de Aulnoy, en su viaje por España, no dice nada de los cubiertos; en cambio describe los velones de plata y las enormes bandejas de plata que veía en casa de los ricos. Dice también que los dulces venían todos envueltos en papeles dorados para no mancharse las manos al cogerlos.

Respecto al cuchillo se sabe que existe desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, en los óleos que reproducen banquetes se ven algunos cuchillos encima de las mesas pero no individuales.

24 de septiembre de 2020

LA LEYENDA DEL CROISSANT

 

En el año 1683 los turcos, que habían conquistado Hungría y todas las naciones que recorre el Danubio, pusieron cerco a Viena, último baluarte que la cristiandad oponía a las hordas turcas.

A pesar de sus repetidos asaltos, éstas no habían conseguido quebrantar la resistencia de los vieneses. Los turcos decidieron entonces tomarlos por sorpresa; idearon socavar el terreno, a fin de que una trinchera o corredor pasara por debajo de las murallas, hasta desembocar en el centro de la ciudad.

Para no ser descubiertos trabajaban solo por la noche, pero no se habían percatado que los panaderos también trabajaban a esas horas. Éstos oyeron el ruido que hacían los turcos con las palas y picos, y dieron la voz de alarma. De manera que los defensores fueron los que sorprendieron a los turcos, obligándoles a levantar el sitio, y Viena fue salvada gracias a sus panaderos.

El emperador, en recompensa, les concedió honores y privilegios; el derecho de usar espada al cinto fue el más apreciado. Los panaderos agradecidos, inventaron dos panes; uno al que le pusieron el nombre de emperador, y otro, al que llamaron “croissant”, o sea media luna, como mejor mofa del emblema de los turcos.

La española María de Escobar, esposa de Dio Chaves, fue la que llevó los primeros granos de trigo a América. Estos granos, sembrados en el jardín de su casa de Lima, dieron origen a la gran riqueza triguera de la Argentina, una de las mayores cosecheras de trigo del mundo.