20 de septiembre de 2020

UN POCO DE TODO-5


El Californian, un trasatlántico de la Leyland, que navegaba en abril de 1912 de Londres a Boston, con capacidad para 47 pasajeros, pero no llevaba ninguna en esta ocasión, estuvo bastante cerca como para recibir mensajes inalámbricos del Titanic, que estaba zozobrando y auxiliarlos en el rescate. El radio-operador del Californian no se encontraba en ese momento de servicio, no había sido relevado y tenía que dormir.

En 1695, Jorge Waymouth, comandante de un viaje comercial a la costa de Maine, regresó a Darmouth con un valioso cargamento de pieles y cinco doncellas indígenas cautivas. Las muchachas aprendieron el idioma inglés y adoptaron la forma de vestir y las costumbres inglesas, incluyendo el gusto por la cerveza. Hicieron muchas apariciones públicas alabando su tierra natal como un verdadero paraíso. Fueron la sensación de la época.

La reina Isabel la Católica tardó 5 meses en recibir noticias del viaje de Colón. Europa tardó dos semanas en saber la noticia del asesinato de Lincoln, y el mundo tardó solamente 1,3 segundos en recibir de Neil Amstrong la noticia de la llegada del hombre a la Luna.

La Torre Eiffel, fue salvada de la demolición en 1909 porque había una antena, indispensable para la radiotelegrafía francesa, montada en la cúspide de la estructura de casi 305 metros de altura.

A mediados del siglo XIX, el sistema de semáforos francés se extendía cerca de 4839 kilómetros a través de 556 estaciones separadas. Sobre 556 montañas, torres de madera con brazos móviles transmitían mensajes en clave por medio de señales. Los mensajes oficiales podían ser enviados rápidamente a través de Francia.

Durante el “apagón” del 13 al 14 de julio de 1977, cuando falló la energía eléctrica que llegaba a la ciudad de Nueva York, a la caída de la noche, y no fue restablecida hasta la tarde siguiente, se hicieron un récord de 80 millones de llamadas telefónicas.

 UN POCO DE TODO-4

19 de septiembre de 2020

MALOS MUY MALOS

 

La Metropolitan Opera House se convirtió en un escaparate para las mejores producciones durante la dirección de Otto H. Kahn, el accionista principal. Era un señor de gusto musical soberbio y gran riqueza. Invirtió más de 2 000 000 dólares de su fortuna particular en el Metropolitan. Durante casi quince años, irónicamente, el señor Kahn no pudo tener un palco en su propia casa de la ópera, porque el Metropolitan seguía una política antisemita, y el señor Kahn era judío. Cuando al fin se le permitió tener un palco, demostró su desprecio no ocupándolo jamás. Lo puso a disposición de visitantes extranjeros distinguidos.

Como su trabajo era exigente físicamente, los cortadores esclavos de caña de azúcar fueron los peones más costosos del Sur. Llegó un momento en que su precio se elevó tanto en el mercado de esclavos de Nueva Orleans, que un hacendado de Louisiana trató de contratar, en vez de ellos, a inmigrantes irlandeses y alemanes. Este proyecto fracasó cuando los trabajadores contratados fueron a la huelga exigiendo doble paga a mitad de la cosecha.

La creencia de la época y de la familia de Nathan Hale de veintiún años, capturado en una misión de espionaje durante la Guerra de la Independencia norteamericana, fue traicionado por su primo Tory Samuel Hale, subcomisario británico de prisioneros. El mismo general británico Howe ordenó la ejecución de Hale son someterlo a juicio. En la víspera de su ejecución se permitió que Hale escribiera cartas, que luego fueron destruidas por el carcelero, quien pensó que los rebeldes nunca deberían saber que contaban con un hombre que podía morir con tanta firmeza.

Después de una rebelión en Santo Domingo, alrededor de 1820, 176 negros hechos prisioneros por los franceses fueron encerrados en una empalizada. Para la mañana siguiente, 173 se habían suicidado por auto estrangulación.

Cinco años después de estar implicado en la condena a muerte de 19 personas por casos de brujería en Salem, Massachusetts, en 1692, uno de los jueces, Samuel Sewall, dijo que las condenas fueron un error. Aceptó la culpa y la vergüenza por ellas, y hasta su muerte, en 1730, el jurista, inglés de nacimiento, pasaba anualmente un día de arrepentimiento en ayuno y oración.

18 de septiembre de 2020

VULCANO


Los astrónomos creyeron durante un tiempo que entre Mercurio y el Sol existía otro planeta, al que llamaron Vulcano. La idea la tuvo el astrónomo francés Urbain Jean Joseph Le Verrier (1811-1877), en el año 1845.

Después de la publicación de la hipótesis de Le Verrier, numerosos astrónomos aficionados e incluso profesionales afirmaron que habían visto el planeta. Entre 1826 y 1843 el farmacéutico y astrónomo aficionado Heinrich Schwabe intentó la búsqueda del planeta observando las inmediaciones del Sol sin ningún resultado positivo.

Debido a la proximidad al Sol, más reducida que la de Mercurio, Vulcano era invisible prácticamente todo el tiempo; solo durante los eclipses solares podía intentarse su búsqueda. A pesar de la buena fama de le Verrier, pocos astrónomos creían en su existencia tras el eclipse total de julio de 1860 observado desde España, en el cual no fue avistado.

Muchas personas comenzaron a dudar públicamente de que Vulcano existiera realmente. La culminación de su inútil búsqueda llegó con el eclipse total de sol del 29 de julio de 1878, que se vio en Estados Unidos. Muchos astrónomos observaron con instrumentos, relojes y cámaras fotográficas desde todo el país. Nadie llegó a una conclusión final, algunos vieron hasta dos nuevos planetas.

En 1915, Einstein explicó el origen del desplazamiento perihélico de Mercurio utilizando su Teoría de la Relatividad General; las variaciones en la órbita eran producidas como consecuencia secundaria de la fuerza gravitacional del Sol. Sus ecuaciones predijeron la órbita de Mercurio, así como las del resto de los planetas, con una precisión sin precedentes. A partir de ese momento, quedó descartada del todo la hipótesis de la existencia del planeta Vulcano.

17 de septiembre de 2020

ETERNA JUVENTUD


Pedro Mártir de Anglería popularizó la leyenda americana de la eterna juventud. Sobre ello cuenta en uno de sus libros:

“A la distancia de 325 leguas de La Española cuentan que hay una isla, los que la exploraron en lo interior, que se llama Boyaca, alias Ananeo, la cual tiene una fuente tan notable que bebiendo de su agua rejuvenecen los viejos.

Y no piense Vuestra beatitud que esto lo dicen de broma o con ligereza, tan formalmente se han atrevido a extender esto por toda la corta, que todo el pueblo y no pocos de los que la virtud o la fortuna distingue del pueblo y no pocos de los que la virtud o la fortuna distingue del pueblo lo tienen por verdad. Pero si Vuestra Santidad me pregunta mi parecer, responderé que yo no concedo tanto poder a la naturaleza madre de las cosas y entiendo que Dios se ha reservado esta prerrogativa”.

También fue muy buscado el árbol de la inmortalidad llamado palo santo y guayacán, cuya madera servía para hacer unos cuencos que, llenos de agua, hacían que ésta se tiñese de azul y sirviese contra la retención de orina. Hernández de Oviedo dice que: “La principal virtud de este madero es sanar el mal de las bubas y conseguir sentirse joven, es cosa tan notoria que no me detengo mucho en ello salvo que del palo de él toman astillas delgadas y algunas las hacen limar, y aquellas limaduras cuécenlas en cierta cantidad de agua y bébenla los dolientes ciertos días por las mañanas y guardan muchas dietas, y entre día han de beber de otra agua cocida con el dicho guayacán. Y sanan sin ninguna duda muchos enfermos de aqueste mal”. Las bubas eran el principal síntoma de la sífilis.

16 de septiembre de 2020

MARY BATEMAN Y LOS HUEVOS


En 1806, en la ciudad inglesa de Leeds, Mary Bateman afirmó que una de sus gallinas había puesto varios huevos con la inscripción “Cristo viene”. Esta señora contó que la gallina pondría catorce huevos con la misma frase y cuando los hubiera puesto todos, el mundo ardería en llamas.

También contó que había alguna esperanza de evitarlo y que quien quisiera saber cómo debería pagarle un penique. Todos sus conocidos lo pagaron.

Cuando tuvo bastante dinero, dijo que cuando la gallina hubiera puesto el decimocuarto huevo todas las personas que llevaran una etiqueta con las siglas J. C., entrarían directamente al cielo. Esta etiqueta costaba un chelín, con lo cual sus ganancias se multiplicaban. Cada vez tenía más clientes o seguidores a medida que la gallina iba poniendo huevos. La gente acudía a su taberna para comprar las etiquetas.

Las autoridades enviaron unos observadores el día que la gallina debía poner el último huevo y estos sorprendieron a la mujer en el momento en que estaba forzando a la gallina para meterle dentro un huevo. Mary Bateman fue condenada y ahorcada por el envenenamiento y posterior muerte de Rebeca Perigo. Después de su muerte, su cuerpo fue expuesto al público.