27 de mayo de 2020

VIKINGOS EN TERRITORIO AMERICANO


Parece ser que Leif Erikson, hijo del rey escandinavo Erik el Rojo que había descubierto y colonizado Groenlandia años antes, zarpo en el año 1003 con una tripulación de treinta hombres a bordo de una embarcación knarr, sucesora del drakar vikingo, consiguiendo llegar a lo que él llamó Vinland o Vinlandia, puede que también a la isla de Baffin y a la península de Labrador, pisando suelo continental americano.

Poco tiempo después de regresar, Leif Erikson, le regalo su barco a su hermano Thorvald, que zarpó en la misma dirección en el año 1004. Durante el verano siguiente estuvo explorando la región del río San Lorenzo, donde lo mataron en una pelea con los indios.

En 1010, Thorfinn Karlsefni, cuñado de Leif y Thorvald, intentó establecer la primera colonia estable en territorio continental americano. Partió con sesenta hombres y cinco mujeres, consiguiendo alcanzar el antiguo campamento de su familia en Vinlandia, donde su mujer y él tuvieron un hijo al que llamaron Snorri, que se convirtió en el primer europeo nacido en territorio americano.

Poco después, explorando hacia el sur, llegó más allá de la actual Long Island y el río Hudson. Cuatro años más tarde tuvo que regresar a Groenlandia a causa del desgaste de las continuas luchas contra los indios y el mal humor de la expedición por la escasez de mujeres.

Tres siglos después, sobre el año 1300, desapareció por completo la última colonia que los vikingos mantenían en territorio americano, asolada por una combinación de epidemia de peste, gradual discrepancia de los pueblos esquimales y progresivo recrudecimiento del clima.

26 de mayo de 2020

ESCLAVOS EN LOS CAMPOS DE ALGODÓN


 
En los campos de algodón, los esclavos, realizaban su trabajo bajo la atenta mirada del capataz. Éste solía pasearse por la finca a caballo, supervisando las labores y azotando a los esclavos cuando lo creía necesario. Llevaba un arma de fuego para prevenir posibles rebeliones o intentos de fuga.

Trabajaban de sol a sol y, cuando había luna llena, hasta la medianoche. Trabajan estando enfermos, solo cuando su estado era muy grave se les permitía descansar y recuperarse. No recibían ni medicinas ni cuidados especiales.

Los esclavos solo descansaban quince minutos al día para comer su asignación de tocino salado. Tenían libre tres días al año, por Navidad. En esos días aprovechaban para casarse, una práctica que alentaban los amos, ya que proporcionaba estabilidad emocional, evitando las fugas. Además, los matrimonios permitían aumentar el número de esclavos. La mayoría de las ceremonias las oficiaban los amos, por lo que no eran legales. Muchos matrimonios se rompían cuando uno de la pareja de esclavos era vendido.

Los esclavos vivían en cabañas o barracones húmedos con camastros repletos de pulgas. La falta de higiene y la mala alimentación provocaban la muerte prematura de muchos de ellos. Muchos de ellos morían de tifus, disentería, tuberculosis y por accidentes laborales, suicidios y asesinatos. La esperanza de vida era de 22 años (los blancos 42) muy pocos llegaban a cumplir los 60, era un milagro.

25 de mayo de 2020

EL SEXO EN LA HISTORIA-5


En Clinton, Montana, durante el “Annual Testicle Festival (Festival Anual de los Testículos) se consumen dos tonelaas de criadillas de toro. La clave es desnudarse todos y pasar el festival totalmente desinhibidos.

Durante la época romana, se registraron grandes bacanales, era la época de las grandes orgías. Se sabe de una orgía con más de 7000 participantes.

Marilyn Monroe fue la portada del primer número de la revista Playboy en 1953. Este número no tenía fecha pues su editor Hugh Hefner no estaba seguro si iba a poder sacar el segundo número.

Un club masculino de Estados Unidos, solo admite socios con un pene de mínimo 20 centímetros. Esta asociación, que funciona desde la década de los 80, sigue admitiendo socios.

La ninfómana más célebre fue Valeria Mesalina. Tuvo sus primeras relaciones sexuales a los 13 años y durante su época adulta, su esposo le consiguió una gran cantidad de amantes.

Los doctores de la Unidad de Quemados Graves del Hospital de Salt Lake City, Estados Unidos, contaron: “Erik Tomaszewsky y su pareja homoxesual Andrew K. Farnum, han sido ingresados para un tratamiento de emrgencia después de que en una sesión de sodomía les fuera realmente mal”. Los afectados contaron: “Introduje un tubo de cartón por su recto y deslice dentro a Raggot, nuestro Jerbo (tipo de roedor de pequeño tamaño). Como siempre, Kiki (Andrew) grito “¡Armagedon!”, en señal de que ya era suficiente. Intenté entonces recuperar a Raggot, pero no podía salir, así que me asomé al tubo y encendí una cerilla, pensando que la luz atraería al jerbo”. Un portavoz del hospital describía lo que ocurrió después: “La cerilla encendió una bolsa de gases intestinales y una llamarada salió por el tubo de cartón, prendiendo el pelo de Tomaszewski y quemando gravemente su cara. También se incendió el pelaje del jerbo, lo cual provocó que se prendiera otra bolsa de gas mayor y más interna, propulsando al roedor hacia fuera como una bala de cañón. Tomaszewski sufrió quemaduras de segundo grado y rotura del tabique nasal a causa del impacto del jerbo, mientras que Farnum sufrió quemaduras de primer  y segundo grado en su ano y en el tracto intestinal inferior.

24 de mayo de 2020

MADAME D'AULNOY EN LA IGLESIA


Madame D’Aulnoy (1651-1705) fue una escritora francesa, además de ser conocida por sus cuentos de hadas, también lo es por su relato del viaje a España, escrito en 1679.

En esta ocasión cuenta como las damas van a la iglesia:

“Las mujeres que van a la iglesia por la mañana oyen una docena de misas, pero sus muchas distracciones dejan claramente comprender que otros pensamientos les preocupan más que los rezos; llevan manguitos de media vara de largos y hechos con ricas pieles de marta, de modo que cada manguito cuesta 400 o 500 escudos, y es necesario que la que lo lleva extienda todo el brazo para poder introducir en el hueco la punta de los dedos. Como las españolas en general tienen poca estatura, sus manguitos resultan casi tan altos como ellas, que llevan además un abanico, y tanto en invierno como en verano, mientras dura la misa, no paran de abanicarse.

Se sientan como los moros sobre las piernas cruzadas y toman con frecuencia polvo de tabaco sin confundirse, porque para esto, como para todo, tienen maneras muy finas y apropiadas. Cuando se levanta la Hostia, las mujeres y los hombres se dan muchos puñetazos en el pecho, produciendo tal ruido que al oírlo por primera vez, me volví sobresaltada, temerosa de que algunos riñeran golpeándose ferozmente.

Los caballeros, cuando la misa terminaba, se recogían alrededor de la pila de agua bendita y al acercarse las damas a tomar agua para repetir la señal de la cruz, se la ofrecían ellos con la mano, diciéndoles al mismo tiempo frases requebradoras. Ellas agradecían contestando con brevísimas palabras, pues necesario será convenir en que las españolas dicen solo aquello más prudente y oportuno sin esforzarse gran cosa para pensarlo; su fácil ingenio les prepara las respuestas repentinamente.

Monseñor el Nuncio de Su Santidad ha prohibido bajo pena de excomunión que los hombres ofrezcan a las mujeres agua bendita, y se asegura que esta prohibición obedece a ciertas reclamaciones formuladas por maridos celosos”.

23 de mayo de 2020

EL COLLAR DE LA REINA


Entre 1785 y 1786 se produjo un proceso judicial de gran resonancia en Francia, se llamó Collar de la Reina. El cardenal Louis Rohan, que deseaba reconciliarse con la reina María Antonieta y que ambicionaba ser primer ministro de Francia, fue engañado por la condesa de La Motte, que le aconsejó que para conseguir su objetivo regalase a la reina un collar valorado en un millón seiscientas mil libras.

El famoso collar sería comprado por Rohan en nombre de la reina, la cual abonaría a plazos su andar siempre corta de efectivo, Rohan asumió la compra y entregó, con total discreción, el collar a la condesa para que se lo diera a la reina. Pero el collar nunca llegó a manos de la reina, ya que La Motte, que decía que era amigo íntimo de la reina, suplantó a esta y lo vendió por piezas.

El asunto se complicó cuando el cardenal no pudo hacer frente al pago de un plazo, que fue reclamado a la reina por los vendedores. Rohan fue arrestado y procesado, acusado de haber usado el nombre de la reina sin derecho, pero tuvo a su favor a la opinión pública, en contra de la impopular reina.

En 1786, el Parlamento de París resolvió condenar a La Motte y absolvió al cardenal, lo que fue recibido con entusiasmo general y considerado como una victoria sobre la corte y la muy denostada reina. A pesar de ello, Rohan fue privado de su oficio de gran limosnero y exiliado a la abadía de Chaise-Dieu.