5 de febrero de 2016

KARL FRIEDRICH GAUSS, EL PRÍNCIPE DE LAS MATEMÁTICAS


Karl Friedrich Gauss (1777-1855), conocido como  “El príncipe de las matemáticas”,nació en Braunschweig, Alemania, fue un niño prodigio para las matemáticas, y siguió siendo un prodigio durante toda su vida. Cuando tenía tres años ya corregía las sumas que hacía su padre. Su educación la costeó el duque Ferdinando de Brunswick, al ver su gran inteligencia le recomendaron sus profesores de la escuela primaria.

En 1795 Karl ingresó en la Universidad de Gottinga. Cuando todavía no había cumplido los veinte años ya había descubierto multitud de cosas importantes: el “método de los cuadrados”, el método para construir un polígono equilátero de diecisiete lados con regla y compás, y descubrió que los polígonos no podían construir con este método, eso constituyo la primera demostración de una imposibilidad matemática.

En 1799 demostró el teorema fundamental del álgebra que dice: “Toda ecuación algebraica tiene una raíz que toma la forma de un número complejo”. En 1801 demostró el teorema fundamental de la aritmética que dice: “Todo número natural se puede representar como producto de números primos, y dicho producto es único”.

En 1831 fue capaz de predecir con exactitud el comportamiento orbital del asteroide Ceres, que había sido avistado por primera vez unos meses antes.

Su mente inquieta nunca se detenía. Inventó el heliotropo, estudió sobre mecánica, acústica, capilaridad y óptica, etc., contribuyendo con sus teorías y sus descubrimientos al avance en muchos campos de las matemáticas y las ciencias. Cuando tenía sesenta y dos años aprendió ruso él solo. Murió en Gottinga el 23 de febrero de 1855. En su vida privada la fortuna no le acompañó, sus dos esposas murieron jóvenes, y solo uno de sus seis hijos le sobrevivió.

4 de febrero de 2016

GIGANTES DE LAS FINANZAS (2)


Andrew Carnegie (1835-1919), fue el líder de la industria del acero. Nació en una familia muy pobre y se traslado a Estados Unidos en 1848. Empezó su carrera como telegrafista en los ferrocarriles, donde invertía el dinero que ganaba vendiendo bonos de EE.UU. en Europa. También fue el fundador de la Carnegie Steel Company (compañía productora de acero), que en 1901 vendió a JP Morgan por 500 millones de dólares. Siempre ayudó a los demás, donando millones de dólares para la construcción de bibliotecas, y la reconstrucción de la ciudad de Johnstown (Pensilvania).

Ernest Oppenheimer (1880-1957), comenzó como bróker de diamantes en Londres, antes de trasladarse a Sudáfrica para comprar diamantes en Kimberley. Fue elegido alcalde, lo que aprovechó para comprar la compañía de diamantes De Beers, que controlaba el 90% de la producción mundial. Cuando él se hizo con el mando controló el 100%.


John D. Rockefeller (1839-1937), hizo su fortuna con el petróleo. Era hijo de un vendedor ambulante y con 16 años trabajó como dependiente en una empresa dedicada a comprar y vender contratos. Cuando contaba con 20 años descubrió como podía hacerse rico en el sector del petróleo; con la refinería. Monopolizó la industria del petróleo, cuando el gobierno quiso quitarle su dominio, acabaron en los tribunales.

Donald Trump (1946), estaba muy influenciado por su padre, que trabajó en el negocio inmobiliario, después de licenciarse, siguió su camino solo. Las torres Trump, que costaron 150 millones de euros, se inauguraron en 1982. El negocio resultó tan rentable que decidió expandir su negocio al sector de las apuestas. Cuando el mercado inmobiliario se desplomó, tuvo que enfrentarse a deudas de 650 millones de euros. Su fortuna está valorada en unos 2.100 millones de euros.

3 de febrero de 2016

LA PEOR PELÍCULA DE LA HISTORIA


The Hands of Fate (conocida en España como Manos), es una película que se rodó en 1966, su director fue Hal Warren (1923-1985). El guionista Stirling Silliphant (1918-1996), se apostó con un vendedor de fertilizantes de El Paso, llamado Hal Warren (1923-1985), hacer una película de terror que tendría, además un gran éxito. Con un presupuesto mínimo, unos 19.000 dólares.

Con esos pocos dólares, Warren reunió a un grupo de personas, escogidas de un teatro y de una agencia de modelos, y como no tenía dinero para pagarles, les prometió una parte de los beneficios de la película.

La película trata de una familia que se pierde durante un viaje, y termina en una casa muy rara, donde un extraño personaje, Torgo, trata de revivir a su maestro, un ser maligno. Warren, además de director, es el padre de familia en la película.

La película fue grabada en 16 mm con una cámara que sólo grababa durante treinta y dos segundos. Eso explicaría los muchos fallos técnicos y narrativos de la película. La cámara tampoco registraba sonido, todos los efectos sonoros y diálogos fueron añadidos después, por solamente tres o cuatro personas, incluido el director Warren.

Los efectos especiales tampoco son nada buenos: Torgo, tenía las piernas de cabra, para conseguirlo se simularon rellenando la zona de las rodillas de los pantalones del actor con material acolchado y haciéndole caminar de una forma rara. Cuando tenían que rodar de noche era un desastre, ya que todos los insectos del mundo se sentían atraídos por los focos. El pequeño equipo de rodaje aseguró que era imposible trabajar con el director, por sus desprecios y su mal humor.

El resultado de la película: Ha sido considerada como la peor película de la historia.

2 de febrero de 2016

ORIGEN DE LA BOINA


En una escultura que se remonta a la Edad de Bronce, que se encuentra en Cerdeña, ya aparece un hombre tocado con una boina, por lo que supone que tiene unos 4000 años de antigüedad, en todo el mediterráneo.

En Dinamarca, sobre el siglo XI a. C., ya se utilizaba la boina, se sabe por los restos arqueológicos de Guldhöi, en los que uno de los esqueletos todavía llevaba puesta una boina. En Austria también se encontró esta prenda en yacimientos arqueológicos del siglo VIII a.n.e. No se tiene conocimiento de que los griegos o romanos la utilizaran.

En el Medievo si la conocían, fue una prenda muy utilizada y estuvo muy de moda. En la obra del siglo XII, “Speculum Virginum” (Espejo de las Vírgenes), podemos ver una serie de campesinos que llevan boina mientras están trabajando en el campo. También en las Cantigas, de Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y León, a mediados del siglo XIII, recoge entre sus miniaturas las de unos hombres que llevan boina, y además, estas boinas, ya llevan el rabillo en lo alto.

En varios cuadros, del siglo XVI, del pintor alemán Hans Holbein el Viejo, algunos personajes del cuadro llevan boina. En uno de sus cuadros, Nicolás Bourbon lleva una boina, casi igual a las actuales. El conde de Surrey, se dejó pintar también por Holbein, y llevaba una boina.

En el Hospital del Rey, en Burgos, en sus puertas del siglo XVI, se reproduce una escena de romeros que cubren sus cabezas con boinas muy anchas sobre las que colocan la concha del peregrino. En el siglo XVII, la boina o txapela, era muy popular en el País Vasco, así como en Navarra.

En los cuadros de Goya del silgo XVIII y XIX, es muy normal ver a algunos personajes con boina, sobre todo en su pintura sobre tauromaquia.

Los guerrilleros que combatían con los invasores franceses, también la usaban. Los generales carlistas la convirtieron en un símbolo. En los años 20 y 30, la boina se puso muy popular entre los directores de cine de Hollywood. 

1 de febrero de 2016

EL CADÁVER DE DON JUAN DE AUSTRIA


Don Juan de Austria, nacido Jeromín (1547-1678), hijo ilegítimo del rey Carlos I de España y V de Alemania, y de Bárbara Blomberg, hermano de Felipe II, murió el 1 de octubre de 1578 en Flandes, su muerte se produjo por un tifus, tenía 30 años. Según dejó escrito en su testamento, debía ser enterrado junto a su padre.

Don Juan fue embalsamado antes de recibir sepultura en la catedral de Namur (Flandes), su deseo no se cumplió en ese momento. Cinco meses después, cuando se le exhumó para trasladarlo a España, decidieron que para no llamar la atención, el cuerpo fuera troceado en tres partes: tronco, cabeza y brazos los metieron en un saco; las piernas hasta las rodillas en otro; y de las rodillas para arriba en otro saco. De esa manera don Juan de Austria, el héroe de Lepanto, llegó a París, continuo por Nantes, y allí embarcó hacia Santander, para más tarde viajar a El Escorial.

Para que la gente dejase de murmurar el descuartizamiento de Don Juan, encajaron cada cosa en su sitio. Dice la leyenda que lo cosieron con hilo de oro. También cuentan que Gonzalo de Vargas, duque de Feria, forzó el sepulcro a escondidas y coloco en el dedo de don Juan un anillo de boda. El encargo lo había hecho Blanca de Vargas, su hermana, ya que Don Juan le había prometido matrimonio y no pudo cumplir, por causa de su muerte. El corazón se encuentra en la Catedral de Namur.