20 de julio de 2009

MODA MASCULINA EN LA ANTIGUA ROMA

Según Catón el viejo: “En la Antigua Roma era costumbre vestir con honestidad en el foro, mientras que en casa sólo lo que era suficiente”.

La toga era una prenda elegante pero muy incómoda, no sólo difícil de llevar, sino que se necesitaba la ayuda de un esclavo para ponérsela que debía colocar más de 4 metros de lienzo en el cuerpo de su señor.

Las túnicas recogidas hacía arriba con una especie de cinturón simbolizaban la diligencia en el trabajo, mientras que la túnica hasta los pies, se consideraba propia de extranjeros y afeminados, en el caso de una matrona simbolizaba la castidad.

Otras túnicas, las "manicatae" (mangas), cubrían el brazo hasta la mano, y tampoco eran admitidas para los varones. La túnica por excelencia no tenía mangas largas y llegaba hasta las rodillas.

En casa el ciudadano, y en público el esclavo, iban “tunicati”, es decir, con la túnica corta e informal.

El paso de la infancia a la edad adulta (16 años) comportaba la sustitución de la toga “praetexta” por la toga “virilis”.

Esta forma de vestir se vio alterada por la introducción de prendas llegadas de otros lugares, como las "bracae" o calzas, (una especie de pantalón) que eran más cómodas y además protegían del frio.

Así como las togas estaban basadas en la simetría y verticalidad, y dividían el cuerpo simétricamente con respecto a los hombres, las bracae lo hacían con respecto al tronco y las piernas.

Esta prenda aportó un nuevo complemento, la camisa, distinta a la túnica clásica, prenda que cubría la mitad de las nalgas.

19 de julio de 2009

EL PROFESOR ESPAÑOL DE MARÍA TUDOR

La posibilidad de que María Tudor fuese algún día reina de Inglaterra obligó a poner especial interés en su educación.

A principios del siglo XVI el movimiento humanista se hallaba en su punto álgido, y María al igual que otros príncipes y nobles de la época, su hermana Isabel entre ellos, recibieron una formación muy amplia.

Catalina de Aragón le encargó ese trabajo al humanista de origen valenciano Juan Luis Vives, instalado desde joven en los Países Bajos. Aprovechando un viaje que el humanista hizo a Inglaterra para dar clases en la Universidad de Oxford, la reina le propuso que fuera él, el encargado de trazar el plan de estudios de María.
Juan Luis Vives desarrollo ese plan de estudios en su tratado “De la instrucción de la mujer cristiana” (1523).

La princesa María debía seguir un sistema severo y exigente, sólo podía leer a los autores clásicos y escolásticos (Cicerón, Séneca, Plutarco, Platón, San Jerónimo y San Agustín), así como las obras de Erasmo.
Tampoco podía tener romances, pues según él, las mujeres eran criaturas débiles fáciles de corromper.
Como el silencio era una virtud apreciada en ellas, no se las enseñaba retorica.

Le dio clases de latín, pero opinaba que la teología, la filosofía, y las matemáticas, estaban por encima de sus capacidades.
María Tudor compartía sus clases de francés, griego y de danza, con un grupo de compañeras selectas.

En 1525, para aprender el arte de gobernar fue enviada a las Marcas Galesas, cuyo consejo debía presidir, como otros príncipes de gales habían hecho antes que ella

17 de julio de 2009

¡QUÉ COSAS!

A comienzos del siglo XIV, Enrique de Mondeville, cirujano de el rey de Francia Luis Felipe I , al examinar el clítoris de la mujer (no sé si de la suya o de otra), vio en él la extremidad de la uretra y comparó el capuchón de piel que lo protege con la campanilla de la garganta que, según el doctor, modifica el aire que entra en los pulmones.

Para Mondeville, el clítoris venía a ser un filtro que seleccionaba los olores y los soplos que ascienden por sus conductos.

En el Medievo se creía que la mujer tenía un poder especial para captar y absorber las exhalaciones telúricas, hasta el punto de que San Alberto Magno citó el caso de una mujer que, según su propia confesión, obtenía placer con la acción del viento.

El médico Avicena explica en su Canon que la erección del pene se debe a una fuerte ventosidad que aporta el “spiritus desiderativus”, para de este modo transformar la parte pertinente del cuerpo en una máquina neumática.

Según San Alberto Magno es provocada por la acción espasmódica de una enorme ventosidad.

Nuestros riñones se llaman así desde la Edad Media. Los médicos denominaron a este par de organos “filtradores renes”, porque “rivi ab his obsceni humoris nascantur”, o sea, porque el fluido (rivus) del semen (obscenus humor), brota de este lugar.

16 de julio de 2009

RAREZAS PARA ESTAR BELLA

Estas son algunas recetas para estar bella, no sé yo si deben servir de algo, creo que no.

Para conservar la belleza: Se tomará cada mañana un pedazo de ternera degollada, a la hora de la denominación del sol, divídanse las lonjas delgadas y se aplicará por espacio de una hora a las mejillas, la frente, la garganta… Las partes donde se ponga en contacto se mantendrán frescas y tersas.

Para quitar el vello: Tomad polipodio, que cortaréis a pedazos y echareis en una cucúrbita (alambique), destiladlo cuando haya hervido algunas horas y empapad en el líquido un lienzo, que aplicaréis al iros a dormir, sobre la parte que queráis depilar. Esta operación se deberá repetir hasta conseguir los resultados que queráis.

Para quitar las arrugas: Poner a enrojecer una sartén y cuando lo hayáis conseguido echad en ella polvo de mirlo, recibiendo el sahumerio (humo), teniendo la cabeza cubierta con un lienzo para impedir que el humo se disipe, repetid otras dos veces este procedimiento, y luego otras tres veces sustituyendo el polvo de mirlo por un poco de vino blanco, que para la más fácil ejecución llevaréis dentro de la boca, aplicar por la mañana y por la noche.

Para conservar la frescura del rostro: Cuando os acostéis, aplicaros sobre el rostro algunas ruedas de ternera. Esto impide que salgan arrugas y se conserva el rostro fresco y lozano.

Jabón para el rostro y las manos: Una libra de jabón veneciano, dos onzas de azúcar rojo y media onza de goma tragacanto, que pondréis en infusión en agua por espacio de uno o dos días, agregadle luego raspaduras de jabón, y vaciando todo en un perol, batidlo fuerte y rápidamente con un palo hasta que la mezcla quede convertida en una especie de cola.

15 de julio de 2009

GALEOPITECOS

Los caguanes o galeopitecos, es un animal muy curioso, son los únicos miembros de la especie denominada dermópteros.
Es un mamífero que es capaz de volar, aunque este vuelo no es activo, sino planeado. Y pueden recorrer una distancia de unos 60 metros de un árbol a otro.

Tienen 10 o 12 puntas en sus dientes, que parecen pequeños peines. La cabeza es alargada y las extremidades también. La cola es corta. Su pelaje es suave de color rojo, con diversas tonalidades.

Una particularidad fundamental es que poseen una membrana, llamada patagio, que es un repliegue de la piel, que abarca las cuatro extremidades del animal, quedando todo él rodeado de esta membrana, esto le permite vuelos parecidos al que pueda realizar el paracaídas. Cuando está en el aire parece una alfombra voladora.

Este animal apenas puede valerse en el suelo, y es incapaz de mantenerse erguido. Su actividad es nocturna, por el día duermen suspendidos en las ramas de los árboles.

Abundan en las selvas tropicales de Asia, desde la región malaya hasta Filipinas.