31 de octubre de 2014

CANCIONES EN MI MEMORIA LXXXI



KOOL AND THE GANG-CHERISH

30 de octubre de 2014

LA COCINA DE LOS AUSTRIAS


La dinastía de los Austrias reinó en España durante los siglos XVI y XVII. Esta dinastía se instauró en España con el matrimonio entre Felipe de Habsburgo y la infanta doña Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos. En el año 1500 España está en su mejor momento, en 1600 empieza a empeorar. Durante ese siglo había abundancia de toda clase de alimentos.

A finales de 1621, la situación en España era caótica, Don Mateo Lison y Bledna hizo un discurso sobre las condiciones en que se encontraba el reino. Describió al país así: “La gente no hace más que vagabundear por los caminos comiendo hierba y raíces, trasladándose a otros reinos y provincias”.

Durante este período, mientras el pueblo moría de hambre, las clases altas abusaban de su glotonería. En esa época se sirvió un banquete para Carlos I, y el festín contaba o 1600 platos diferentes. El cerdo era muy importante, se consideraba un objeto cultural, ya que distinguía a los católicos de los musulmanes y los judíos.

En esa época surgieron los llamados “Picaros de la cocina”, se trataba de personas que vagabundeaban por las cocinas de los nobles y entraban a trabajar en sus cocinas, con salario o a cambio de poder alimentarse.

Se consumían aves, y carne de todo tipo, el asado era la base de la cocina. Las aves se hacían a la parilla cubiertas con tocino. Las carnes se maceraban con hierbas, vino y especias. El cerdo se rellenaba con aceitunas, alcaparras y uvas. En estas mesas había pan, vino, salsas. Se decoraban con tapices, muebles y vajillas de cerámica, manteles, servilletas, etc. Los utensilios de la mesa eran cuchillo, tenedor, cuchara y espátulas. Los alimentos se servían a un lado de la mesa y los comensales se colocaban al otro, el vino se servía en copas.

Dentro de las reglas de educación en la mesa se encontraba: no sonarse la nariz en la mesa, no rascarse la cabeza, si se podía escupir y usar sombrero.

Francisco Motiño, entró a trabajar como ayudante de cocina de Felipe II, y fue cocinero mayor de Felipe III. Escribió “Arte de cocina, pastelería, bizcochería y conservería”, se publicó en 1611. En este libro se cuenta lo que es una cocina digna de un palacio, según él, es necesario tener gusto, limpieza y rapidez. En 1614 se edita otro libro llamado “Estilo de servir a príncipes con ejemplos morales para servir a Dios”, estaba escrito por Miguel Yelgo de Bázquez.

29 de octubre de 2014

MARCAS DE COCHE Y SU ORIGEN


Audi- Procede de la traducción del apellido alemán de August Horch, diseñador de coches, al latín, que significa “escucha”.

Mercedes- Este nombre se puso en honor a una niña vienesa de once años, hija de una señora de origen español, casada con el comerciante y cónsul general, Emil Jellinek, un fanático del inicial automovilismo de principios de siglo XX.

El señor Jellinek hizo un pedido importante de un nuevo diseño a Daimler, inventor y constructor automovilístico, como condición puso que a esos coches se les pusiera el nombre de su hija Mercedes. Tuvo tanto éxito el nombre que se decidió llamara así a todos los coches de Daimler.

Toyota- Kiichiro Toyoda creó en 1937 Toyota Motor, cambiando la “d” de su apellido por una “t” para que fuera más fácil pronunciarlo.

Opel- El símbolo del relámpago en el logo es una referencia al famoso camión Opel Blitz (Blitz, significa relámpago en alemán). En su origen, el logo era un Zeppelín, que se fue estilizando con el paso del tiempo. A medida que los dirigibles cayeron en el olvido, se actualizó el logo de la marca.

Volkswagen- En alemán significa “coche del pueblo”. Fue un proyecto de Adolf Hitler, que quiso crear un coche muy económico que transportara a dos adultos, tres niños, y viajase a 62 kilómetros hora. Porsche se encargó del proyecto.

BMW- Karl Rath y Gustav Otto crearon la empresa con el objetivo de fabricar motores para aviones. El logo representa el movimiento de las hélices de un avión visto de frente. Poco después BMV se inclina por la industria del automóvil, pero el logo se mantiene, su nombre viene de “Bavarian Motor Works”.

Alfa Romeo- En sus orígenes Alfa significaba “Anónima Lombarda Fabbrica Automobili”. Más tarde, Nicola Romeo compró la compañía y le agrego su nombre a la marca. Desde 1910, ha llevado en su logo los símbolos de la ciudad de Milán; la cruz roja sobre fondo blanco y la serpiente devorando una figura humana.

Aston Martin- sus orígenes vienen de principios de siglo XX. En 1913 su fundador, Lionel Martin, ganó la carrera de Aston Clinton. De ahí el nombre de Aston Martin.

Hyundai- Esta marca coreana fue creada en 1947 por Chung Ju-yung, Hyundai construyó su primer automóvil en 1968.

Kia Motor Corporation- Tiene sus orígenes en Corea del Sur. Empezó en 1944 como fabricantes de piezas de acero. En las siguientes décadas, la compañía progresó, y empezó en 1962, a fabricar motocicletas y vehículos comerciales. en 1974, Kia fabrica su primer modelo, el Brisa.

Peugeot- Fue fundada por los hermanos Jean-Pierre y Jean Frédéric Peugeot en 1812. La empresa era una fábrica de acero que fabricaba máquinas, herramientas, vestidos de crinolina, paraguas, máquinas de coser… En 1855, la compañía empezó a fabricar bicicletas, y en 1889 Armand creó el primer coche de la empresa, impulsado por un motor de vapor. Después sustituyeron la máquina de vapor por un motor de gasolina de combustión interna.

El león de su logotipo se basa en la bandera de la región de Franche-Comté, diseñada por el joyero Justin Blazer en 1847.

Citroën- André Citroën empezó creando engranajes y más tarde, durante la Primera Guerra Mundial, comenzó a fabricar autobuses para después pasar a fabricar coches. Fue el inventor de la primera cadena de montaje de Europa. Eligió una de sus patentes, los engranajes helicoidales, para diseñar el “chevron”, como logo para sus coches.

28 de octubre de 2014

TEUTA DE ILIRIA


Los ilirios, pasaron de ser un simple conglomerado de pueblos conflictivos, pasaron a confederarse en un reino que abarcaba la mayor parte de la zona occidental de los Balcanes y que controlaba los territorios actuales de Albania, Croacia, Bosnia y Montenegro. Todo gracias a su rey Agrón. El litoral balcánico, lleno de islas y bahías, controlaba la piratería ya que contaba con el poder naval más poderoso del Adriático.

Al morir el rey Agrón, en 231 a. C., subió al trono su viuda, como regente ya que su hijastro era muy pequeño. No se sabe su nombre, pero pasó a la posteridad con el sobrenombre de Teuta (231-238 a. C., o Tefta, que en ilirio significa “la que dirige al pueblo”. Con Teuta en el poder, los asaltos de los piratas se convirtieron en largos viajes, llegando a saquear ciudades del sur de Italia y de Sicilia. Estos asaltos perjudicaban a las colonias y comerciantes latinos, y también a algunas ciudades griegas. Sus piratas con la complicidad de la casa real, sembraron el pánico en la costa iliria.

Roma envío a dos embajadores, los hermanos Cayo y Lucio Coruncanio, a defender sus intereses. Debía exigir compensaciones por las pérdidas y el cese de las expediciones piratas. La reina regente les informó que según la ley iliria la piratería era legal y que su gobierno no tenía derecho a meterse en sus asuntos. Lucio terminó muerto por defender sus intereses y aquel asesinato ofreció a Roma la excusa perfecta para declarar la guerra a Iliria. Una flota de 200 barcos y 20.000 hombres cruzó el Adriático.

Los invasores romanos, ayudados por muchos otros griegos que se unieron, provocaron que Teuta se viera en la obligación de rendirse y aceptar una paz deshonrosa. Le permitieron seguir gobernando en su territorio, le quitaron sus propiedades, le prohibieron conducir barcos armados y le exigieron pagar un tributo anual y reconocer la autoridad de Roma. En la zona se estableció un protectorado romano cuyo gobierno lo llevó Demetrio de Faros.

Demetrio, cambió de bando y se caso con Teuta. Ambos siguieron saqueando los asentamientos griegos. En 168 a. C., las legiones romanas invadieron Iliria. El reino ilirio acabó convertido en una provincia imperial.

27 de octubre de 2014

LA DESAPARICIÓN DEL BATALLÓN DE NORFOLK


Durante la Primera Guerra Mundial, el batallón del Regimiento Real de Norfolk, desapareció en los Dardanelos, era el mes de agosto de 1915. En 1913, Inglaterra y Francia intentaban adueñarse de los Dardanelos, punto estratégico que controlaba las comunicaciones entre el Mediterráneo y los puertos rusos del Mar Negro.

La historia de la desaparición del batallón de Norfolk se conoce por el relato de los soldados que asistieron a este suceso. El 21 de agosto de 1915, durante el ataque de la península de Gallipoli (Turquía), uno de los más sangrientos de la campaña de los Dardanelos, veintidós soldados neozelandeses de una compañía de ingenieros vieron al cuarto regimiento de Norfolk, formado por 267 hombres, dirigirse a ayudar al cuerpo del ejército del Comando Unido de Australia y Nueva Zelanda (CUANZ), que estaba atacando al sur de la bahía de Suyla.

Mientras se encontraban en el lecho seco de un río, los soldados de Norfolk penetraron dentro de una extraña nube. Cuando todos los hombres desaparecieron detrás de la nube, ésta se elevó suavemente para alejarse en el cielo, contra el viento, perdiéndose rápidamente de la vista de los que observaban, tomando rumbo hacia Tracia (Bulgaria). Una hora más tarde no se veía ningún ser vivo en el valle y Turquía afirmó no haber capturado a ningún miembro de ese regimiento.

Cincuenta años después se volvió a investigar la desaparición. Se llamó a tres soldados neozelandeses que todavía seguían con vida. Se encontraron varios errores con lo que contaban los soldados. Por ejemplo: no fue el 21 de agosto sino el 12; sucedió a cinco kilómetros de la posición supuesta por los testigos; no era un regimiento sino un batallón… Puede que nunca sepamos que pasó en realidad.