20 de julio de 2018

HELICÓPTERO


El primer requisito para poder pilotar un helicóptero es tener la capacidad de utilizar cada mano y pie de manera independiente. Se necesitan más de 1000 horas de vuelo registradas para poder pilotarlo.

En el interior del helicóptero se encuentra la consola central, la radio y el transportador suelen estar en esta consola. También se encuentran los interruptores principales del motor y un gran número de medidores de temperatura.

En el panel de instrumentos se encuentran los indicadores de velocidad y los valores de altitud y posición de vuelo (velocidad de avance).

Los pedales antitorsión se encuentran en la parte delantera de la cabina, controlan el rotor de cola. Al accionar los pedales se produce un cambio lateral en la dirección, que se utilizan para combatir la torsión creada por los rotores principales en el despegue.

La palanca de paso cíclico está colocada entre las piernas del piloto, actúa para inclinar el helicóptero hacia delante, hacia atrás o hacia un lado. Inclina el disco del rotor en la dirección de vuelo deseada, cambiando el ángulo de las palas del rotor.

La palanca de paso colectivo sirve para mover el helicóptero hacia arriba y hacia abajo, y se emplea durante el despegue. Cuando está acoplada, se aplica un cambio al paso de todas las palas de rotor de la aeronave, que modifica el ángulo de la placa motriz.

19 de julio de 2018

LA NOBLEZA EN ESPAÑA SEGÚN ANTOINE DE BRUNEL


Antoine de Brunel (1622-1696) fue un historiador y político. Se le atribuye la autoría de la obra “Voyage d’Espagne”, del año 1665, uno de los mejores libros de su tiempo, en el que narra las causas y los motivos de la decadencia de España durante el reinado de Felipe IV y de su ministro el conde-duque de Olivares. Describe todas las ciudades por las que pasó en su viaje desde San Sebastián hasta Barcelona pasando por Madrid.

Sobre la nobleza en España escribió:

“Eso es lo que he averiguado referente a los grandes de España; pero encuentro en los libros españoles que los hay de tres clases: los unos, a los que el rey manda cubrirse antes de que le hablen; los otros después de haberle hablado y antes de que les responda; y los últimos, que no se cubren sino después de haberle hablado y de que él les haya respondido.

Cuando el rey hace a uno duque, es grande; pero por ser grande es duque, porque hay muchos grandes que no son más que condes o marqueses. A sus mujeres, se les da la almohada en el estrado de la reina, y las recibe levantada. El rey los trata de príncipes en las cartas, cédulas y provisiones reales. En la capilla del rey se sientan sobre un banco que llaman el banco de los grandes; no por antigüedad, sino como cada uno llega y halla el lugar desocupado.

Las tratan de señora, por la Pragmática de Felipe II. Es casi toda la ventaja que tiene sobre el resto de los caballeros, que están exentos, lo mismo que ellos, de toda imposición y de todo tributo, excepto cuando se trata del bien común; pero en estas guerras, por esa razón, les han cargado tanto, que pagan casi la mitad de sus reinas feudales.

No están obligados a ningún alojamiento más que cuando el rey viaja; pero, hablando en general, de toda la nobleza de España, tiene un hermoso derecho, que, por los menos le es conservado; es que, por endeudada que esté, no le pueden retirar más que la renta de sus bienes, porque todos son mayorazgo, es decir, según creo, están en fideicomiso.

Pero con una ventaja de más, y es que los acreedores reteniendo las rentas, los jueces ordenan que el caballero, teniendo tantos criados, caballos, carrozas y tren de visa, gozará de una pensión capaz de alimentarle y mantenerle, según su rango, y aunque debiera cincuenta mil escudos de renta y no tenga más que treinta, sus acreedores no pueden pretender más que lo que reste de lo que les ordenen para su mantenimiento.

18 de julio de 2018

CANCIONES EN MI MEMORIA CXVIII




17 de julio de 2018

ALGUNOS CRACKS ECONÓMICOS EN LA HISTORIA


Se conoce como Crack económico a la bajada de repente y sin previo aviso de las acciones que afecta a una empresa. Normalmente las cotizaciones de las acciones bajan más del 20 % en unos días.

Algunos cracks de la historia

Crack del tulipán

Sucedió en el año 1637. La tulipomanía creó en los países bajos la primera burbuja económica y financiera de la historia actual. Las especulaciones se basaban en el comercio de los bulbos de tulipán, cuyos precios se dispararon. En el año 1642, después del crack, el precio del tulipán retrocedió a una décima parte de su valor y 100 años después los bulbos solo valían dos céntimos.

Burbuja de los Mares del Sur

Sucedió en el año 1720 en Gran Bretaña, fue una burbuja especulativa iniciada en 1711. Tuvo lugar después del ascenso de las acciones de la Compañía de los Mares del Sur. La organización se basaba en el monopolio comercial con las colonias españolas en América, especialmente el comercio de esclavos. El crecimiento de sus acciones no hubiera sido así, sin emplear la vieja táctica de inflar el potencial de la empresa. Las acciones se dispararon en 1720 hasta cuadriplicar su valor en cuatro meses, a consecuencia de rumores infundados sobre la futura rentabilidad, los había divulgado la propia compañía para disparar la fiebre especulativa.

El gran Crack

Sucedió en 1929 en Wall Street. El jueves 24 de octubre, el índice Dow Jones perdió más del 22 % a comienzos de la sesión pero se recuperó y limitó su caída al 2,1 % al cierre. Vuelve a caer un 13 % el 28 de octubre y otro 12 % el 29 de octubre. Esta crisis frena las especulaciones bursátiles. Marcó el comienzo de la gran depresión en Estados Unidos y de una crisis económica mundial que afectó a toda Europa.

16 de julio de 2018

HISTORIAS DEL CID CAMPEADOR


La palabra Cid viene del árabe “sidi”, que significa señor, y Campeador del latín “Campidocíor”, que quiere decir eminente en la batalla.

Rodrigo Díaz de Vivar nació en el lugar de Vivar en 1043, murió en Valencia en 1099. Era hijo de diego Laínez, que pertenecía a la pequeña nobleza castellana. A la muerte de su padre, el Cid, pasó al servicio del príncipe Sancho, hijo del rey Fernando I de León y Castilla. A las órdenes del infante lucho contra Ramiro I de Aragón.

Participó con Sancho II contra su hermano Alfonso. Muerto Sancho, Alfonso fue proclamado rey de Castilla, el Cid pasó a su servicio. En julio de 1074 se casó con Jimena Díaz, sobrina del rey, de la que tuvo un hijo llamado Diego y dos hijas, María y Cristina.

Después de participar en numerosas batallas, expulsado de Castilla, de entrar al servicio del rey musulmán de Valencia…, hizo que su mujer Jimena y sus tres hijos fueran a Valencia. A las hijas las casó, María con Ramón Berenguer III y a Cristina con el infante Ramiro, señor de Monzón. Murió el 10 de julio de 1099. Su viuda quedó al mando de la ciudad, que fue sitiada, pero Alfonso VI fue en su ayuda, mandó evacuar y quemar la ciudad y se llevó a la familia del Cid a Castilla.

Sobre el retiro del Cid en Valencia Derek W. Lomax escribió en su obra La reconquista:

“Rodrigo se dedicó entonces al pillaje por cuenta propia en toda la España mediterránea, exigiendo elevados tributos a los pequeños señoríos, e incluso imponiendo cierta autoridad en Valencia e interviniendo en sus conflictos internos.

Tras otro enfrentamiento con Alfonso, al que había intentado ayudad en una correría contra Granada en 1091, y un ataque vengativo contra las propiedades de sus enemigos en la Rioja, dedicó los años que le quedaban a crear un señorío propio en Valencia, bajo la soberanía nominal de Alfonso, pero en realidad autónomo. Estableció una base en algunos castillos de los alrededores e hizo causa común contra los almorávides con los reyes de Zaragoza y Aragón. Convenció luego a una facción valentina de que se alejase a la guarnición africana, prometió proteger la ciudad y la tomó triunfalmente el 16 de junio de 1094”.