23 de febrero de 2019

LA BICICLETA SEGÚN LA ENCICLOPEDIA ESPASA (AÑO 1910)-2


La Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, conocida como Espasa, publicaba en el año 1910, el siguiente artículo sobre la “Bicicleta”:

“Según el médico inglés Herschell, el ejercicio de montar en bicicleta hecho con moderación es saludable, pero sin ella es muy peligroso. Es indispensable una máquina bien construida, el sillín debe ser cómodo para evitar irritaciones (prostatitis); el manillar no ha de ser muy bajo, debiendo estar el ciclista casi vertical, para lo cual las manecillas y el sillín se disponen generalmente a igual altura.

El desarrollo no debe ser excesivo; 6 metros en terreno plano y 5 metros en montañoso, pueden considerarse límites, que para señoras deben disminuirse en un 20 %. El piñón libre es recomendable siempre que se lleve freno.

La bicicleta es de utilidad para los enfermos que necesiten actividad en la respiración, debiendo practicarse el ejercicio en el campo. Es también saludable para los nerviosos en las mismas condiciones. Practicado sin moderación el ejercicio de la bicicleta es de los más funestos. Los cansancios repetidos ocasionan hipertrofia y otras enfermedades del corazón, dándose el caso de que algunos de los más afamados corredores se han visto libres del servicio militar por esta causa.

Un afecto del pulmón puede ser origen de hemorragias. Cuando existe enfisema debe proscribirse la bicicleta por la dificultad en la respiración. Cuando los riñones no funcionan bien, el uso de la bicicleta puede ocasionar accidentes. Es saludable para los neurasténicos, cuando se practica su ejercicio en el campo. En todos los casos conviene que el que se dedica a este ejercicio consulte con su médico sobre la conveniencia del mismo”.

Bicicleta, publicado en 1910 en la Enciclopedia Espasa (tomo 8, páginas 745-761)


22 de febrero de 2019

HISTORIAS SORPRENDENTES


Ida Maitland (1898-1932) está considerada como una de las mujeres más obesas conocidas, hasta el año de su muerte. Según los datos, que nunca pudieron comprobarse por los médicos, llegó a pesar 413 kilos 200 gramos, su contorno pectoral medía 3,86 metros. Murió cuando trataba de coger un trébol de cuatro hojas.

Henrietta Howland Green tiene el récord de tacañería y avaricia, según el Libro Guinness de los Récords. En una ocasión provocó que a su hijo le tuvieran que amputar una pierna porque perdió el tiempo buscando un hospital gratuito en donde lo atendieran. Su desayuno habitual consistía en copos de avena fríos, para no tener que gastar gas calentándolos. Poseía una fortuna de más de 95 millones de dólares.

Roy C. Sullivan fue alcanzado siete veces en su vida por un rayo. La primera vez en 1942 solo sufrió la pérdida de una uña del dedo gordo del pie; en la segunda, en 1969, se le quemaron las cejas; en la tercera en 1970, se le quemó el pelo; en la quinta en el año 1973 se lesionó un tobillo, y en la séptima en 1977 sufrió quemaduras en el estómago y el pecho. Después de sobrevivir a tantos accidentes, cuentan que desilusionado por un desengaño amoroso, se suicidó en 1983 disparándose con una pistola.

Charles Osborne (1894-1991) empezó a tener un ataque de hipo en el año 1922, mientras mataba un cerdo. Desde entonces y hasta el 1 de mayo de 1991, fecha en la que murió por otros motivos, el ataque de hipo no se le fue. Estuvo hipando continuamente a un ritmo de 20 y 40 hipos por minuto durante más de 71 años de los 97 que vivió. A pesar de ello, Osborne contrajo dos veces matrimonio y tuvo ocho hijos.

El faquir hindú Mastram Bapu, alias Padre Contento, estuvo sin moverse en el mismo punto de la cuneta de una aldea india en Chitra durante 22 años, entre los años 1960 y 1982.

El espía francés Richebourg que prestó sus servicios durante la Revolución Francesa, medía tan solo 58 centímetros. Gracias a ello, se escondía entre las líneas enemigas en brazos de una colaboradora, disfrazado de bebé.

21 de febrero de 2019

SIMEÓN EL ESTILITA



Simeón El Estilita (h. 521-597) pasó los últimos 45 años de su vida encaramado a una columna de diez metros, enclavada en el Alto de las Maravillas, cerca de Antioquía, Siria. Parece ser que todo empezó una Pascua en la que decidió hacer ayuno durante cuarenta días. Para no flaquear en su promesa, hizo que le atasen a una roca en la que permaneció atado durante ese tiempo.

Finalizado el ayuno voluntario y viendo que ninguna de las órdenes religiosas y monacales que existían le ofrecía la forma de vida que buscaba, decidió irse al desierto y formar su hogar sobre una columna para estar totalmente aislado del mundo.

En ella solamente cubierto por la piel de un animal, comía exclusivamente lo que le ofrecían las pocas personas que pasaban por allí. Para facilitar esa ayuda, hizo que construyeran un rudimentario ascensor para recibir los donativos.

Su fama de santo varón fue total, le visitaron grandes personajes de la época, entre ellos el Papa León I y el emperador Teodosio. Siglos más tarde, el director de cine Luis Buñuel, un gran ateo, rodó una película narrando la curiosa vida de Simón o Simeón El Estilita.

20 de febrero de 2019

FOTOGRAFÍA POST-MORTEN



En el siglo XIX se creía que las cámaras de fotos, un invento muy reciente en esa época, eran capaces de retratar no solo el físico sino también el alma de las personas. Esta creencia propició la moda de retratar a los difuntos, sobre todo a los niños. Estas fotografías se llamaban “fotografía post-morten”.

Era muy normal maquillar al difunto y colocarlo en posturas que parecían que seguían vivos. La familia se colocaba alrededor del muerto como si fuera una foto familiar normal. Estas fotografías se realizaban pocas horas después de la muerte, pero también se podían hacer hasta nueve días más tarde.

Existían fotógrafos especializados, que se volvían expertos en recrear situaciones, tenían total libertad de movimientos por el ansia de los familiares por tener un último recuerdo. Los precios no eran baratos debido a los desplazamientos y la urgencia del momento.

En un principio se utilizaba la postura de dormido, más adelante se sustituyó por la de simular que estaban vivos. Colocaban la cámara a la altura del rostro y se añadían complementos como flores, jarrones, etc.

A mediados del siglo XX cayó en desuso. A este tipo de fotografía se la empezó a tachar de morbosa e insana, aunque con personajes relevantes se sigue haciendo.

19 de febrero de 2019

NO PUEDO VIVIR SIN TI