21 de noviembre de 2017

GRANDES FELINOS


Jaguar negro- Les encanta el agua y frecuentemente juegan y capturan peces en charcas y arroyos. Matan a sus presas con un mordisco que les aplasta el cráneo.
Lince eurasiático- Es capaz de matar presas de tres a cuatro veces su tamaño, caza en solitario. Come muchos mamíferos distintos, se acerca con sigilo a sus presas y se abalanza sobre ellas.
Guepardo- Son los animales más rápidos de la tierra. Suelen cazar solos, sobre todo antílopes más pequeños. A veces trabajan en grupo para matar presas más grandes como ñus y cebras.
Leopardo de las nieves- Es capaz de saltar hasta 15 metros. Tiene una enorme fuerza física. Su agudeza visual es seis veces mejor que la de un humano y usa su cola para mantenerse caliente y conservar el equilibrio.
Tigre- Vive solo y está acostumbrado a cazar. En ocasiones cazan de día, pero son expertos cazadores de noche, debido a su excelente visión.
León- El macho caza poco ya que son las leonas las que buscan la comida. Está dotado de una boca grande y garras afiladas para derribar a grandes mamíferos.
Leopardo- Es un escalador excelente lo que le permite realizar emboscadas desde arriba. Se abalanzan desde los árboles altos para pillar a su presa por sorpresa.
Pantera nebulosa- Tiene los mayores dientes caninos comparados con su tamaño. Suelen cazar animales terrestres, como cerdos, monos o ciervos.

20 de noviembre de 2017

MASKINA (POSTRE EGIPCIO)



Maskina

Ingredientes

  • 2 vasos de harina
  • 1 1/2 de azúcar
  • 1 vaso de nata
  • Frutos secos molidos
Elaboración

Mezclar la harina con la nata y el azúcar. Untar un molde con aceite, poner la mezcla igualándola, rociar un poco de aceite por encima y poner los frutos secos molidos.

Precalentar el horno 10 minutos. Meter en el horno el postre a temperatura media. Sacar y enfriar y servir.

19 de noviembre de 2017

LUGARES DE EGIPTO


Ahusir- A unos 2 km al norte del Serapeum de Menfis. Se pueden ver las ruinas de las pirámides del Imperio Antiguo. Cerca se encuentra el templo solar de Abu-Gorab con su obelisco colocado sobre un pedestal y que forma el centro del edificio sagrado.

Dahchur- Se encuentra a unos 3 km al sur de Saqqara, en el desierto. Se pueden ver restos de dos pirámides del Imperio Antiguo, dedicadas al rey Snefru, fundador de la IV dinastía.

El Fayum- A unos 100 kilómetros al sur de El Cairo, es una región alrededor de un lago (Kirbet Karurn) que hicieron fértil los faraones del Imperio Medio. Junto a la pirámide de Amenemhat III se levantaba el laberinto, un inmenso templo funerario.

Tanis- Se encuentra a unos 170 km de El Cairo, es una antigua ciudad que fue capital de los faraones de la XXI y XXII dinastías. Templos en ruinas, vestigios ramésidas y una necrópolis real. No está excavado por completo, por lo que puede haber muchos “tesoros”.

Oasis- Entre el valle y Libia, en el desierto, varios oasis: Siuah, Farafra, Dajla, Badarich, algunos de los cuales eran florecientes en épocas antiguas. En Balat existía una importante ciudad en el Imperio Antiguo. El oasis más importante es el de Khargeh, donde se levanta el templo de Hibis. Este templo incluye relieves muy importantes.

Licht- Se encuentra a unos 30 km de Saqqara. Se pueden ver huellas de pirámides del Imperio Medio y de una enorme mastaba.

Nubia- Se pueden encontrar varios templos. Uno de ellos Kalabchah, trasladado a 12 kilómetros al sur de Asuán. Se trata de un pequeño edificio. Amada, a unos 12 km aguas arriba de Asuán, data del Imperio Nuevo, tiene unos bonitos bajorrelieves.

18 de noviembre de 2017

HISTORIA DE LA MARGARINA


Napoleón III, preocupado por la falta de alimento durante la revolución industrial que asolaba Europa a mediados del siglo XIX, encargó al químico Hipólito Mège Mauriez que inventará una mantequilla barata. Encontró la fórmula exacta y la patentó en el año 1869. Como tenía un color gris perla, la bautizó con el nombre de margarina, utilizando el término griego “margaron”, que significa perla.

Al principio la fórmula se guardó en secreto, era la siguiente: sebo de buey del que se obtenía una materia grasienta y gelatinosa que Mège llamó “óleo”, esa materia la licuaba y mezclaba con leche y agua, añadiendo su ingrediente especial, la ubre de vaca picada muy fina. El resultado era barato y no se ponía rancia como la mantequilla. A Napoleón le gustó tanto que lo añadió a la dieta del ejército y la marina.

Como Mège había dado a conocer la fórmula secreta a los mantequeros holandeses Jan y Henri Jurgens, ellos siguieron fabricándola. Fue tal la cantidad de mantequilla que fabricaron que se acabó el sebo de buey, teniendo que buscarle un sustituto: la grasa vegetal de plantas tropicales ricas en aceite: semilla de girasol, soja, cacahuete, pistacho, palma. También utilizaron grasa de ballena.

Pero esas grasas vegetales eran demasiado blandas, lo que hacía difícil envasarla y almacenarla. En 1910 se encontró la solución con la introducción de los procesos de hidrogenación, que endurecían el aceite. Tiempo después se añadiría a la margarina, vitaminas A y D, para que se pareciera más a la mantequilla.

17 de noviembre de 2017

LA CORTE SEGÚN MADAME D'AULNOY



Madame D’Aulnoy (1651-1705) fue una escritora francesa, además de ser conocida por sus cuentos de hadas, también lo es por su relato del viaje a España, escrito en 1679.

Esta es la descripción de algunos aspectos de la Corte:

“Estaba sin gorro no cofia, separados por la mitad los cabellos, atados detrás de la cabeza con una cinta y enfundados en tafetán rojo. Era su camisa de lienzo finísimo, tan amplia que parecía alba de clérigo, con mangas iguales en tamaño a las de los hombres, abotonadas en la muñeca con diamantes y ribeteadas, así como el cuello, con seda de tejido floreado, azul y color carne. Llevaba puños de tafetán blancos y descansaba sobre varias, atadas con cintas y guarnecidas con ancho y fino encaje…

Se depilan las cejas, dejándolas reducidas a línea muy tenue, en lo posible continua, de sien a sien. Su principal belleza reside en los ojos, vivos y expresivos. Los dientes, iguales y blancos, las favorecerían mucho también si no los descuidasen, estropeándolos además con el abuso del azúcar y el chocolate. Tienen, al igual que los hombres, el feo hábito de hurgárselos en público con un palillo, y cuando se los han de arrancar, recurren a los cirujanos porque no disponen de especialistas.

Me pareció muy linda la colcha, de puntilla española, hecha con seda y oro sobre dibujo de flores. La cama era toda ella de cobre sobredorado; tenía boliches de marfil y ébano; y adornaban la cabecera cuatro filas de pequeños balustres de cobre, muy bien cincelados…

Me pidió licencia para levantarse; pero cuando se hubo de calzar mandó cerrar con llave la puerta de la habitación y correr el pestillo. Le pregunté intrigada contra quien iban tan severas precauciones, y me contesto estar advertida de haber llegado conmigo varios caballeros españoles, y antes de exponerse a que pudieran ellos ver desnudos sus pies prefería la muerte”.