20 de febrero de 2018

EN LA OTRA ORILLA...ÉL


Siempre cometo el error de sorprender, de intentar que nada sea normal, que no sea lo que te esperas. De decir esa frase que te encanta, cuando imaginabas que diría otra distinta. De arriesgarme, sin temer un no. De hacer las cosas sin esperar nada a cambio. De fijarme en cómo brillan tus ojos al escucharme hablar. El error de conformarme con tu media sonrisa o con un abrazo en un portal. Esas cosas en las que no se fija nadie. Yo sí.
 Y no sé si me va bien o mal, seguramente mal, pero no quiero cambiarlo.

Defreds

19 de febrero de 2018

HISTORIAS DE COMIDAS Y BEBIDAS


La costumbre de tomar el desayuno, en las clases trabajadoras, surgió en el siglo XVII. Durante la Revolución Industrial se convirtió en la comida más importante de día, tanto para los obreros como para los jefes.

Inglaterra envió 3.240.948 toneladas de alimentos al frente durante la Primera Guerra Mundial. 300.000 agricultores prepararon los alimentos. Cada soldado necesitaba 3.574 calorías para sobrevivir en el frente. La mayor fuente de proteínas la ingerían con la carne enlatada.

En 1624 se abrió en Venecia la primera cafetería de Europa. En 1969, el embajador del sultán turco en la corte de Luis XIV, impuso la moda de tomar café. En España el primer café que abrió fue La Fonda de San Sebastián, se encontraban en la calle Atocha de Madrid, era el año 1764.

La primera granja factoría la fundó la señora Wilmer Steele, un ama de casa americana. En 3 años convirtió una granja de 500 pollos en una gran empresa con 10.000 aves.

En 1730 existían en Londres unas 7.000 tiendas de ginebra. Se destilaban 10 millones de galones de ginebra al año –un galón son unos 5 litros-. En el año 1743 se consumían 2,2 galones de ginebra por persona y año.

John Glenn fue la primera persona que comió en el espacio, tomó salsa de manzana. Viajaba a bordo del Friendship 7. En ese momento se descubrió que los humanos podían comer y tragar sin gravedad.

18 de febrero de 2018

HISTORIAS DE RAMSÉS II


Ramsés II nació en 1303 a. C., no era de sangre real. Su abuelo Ramsés I, fue un héroe militar que se ganó el favor de Horemheb, que no tenía heredero. Ramsés II es solo un niño cuando su padre Seti I se convierte en faraón, en el templo en honor a Seti I en Abidos. Con solo 10 años fue nombrado comandante del ejército. Cuatro años más tarde, acompañó a Seti en sus campañas militares en Libia y Palestina.

Nefertari es la primera y más conocida esposa de Ramsés el Grande. Se casó con ella cuando era príncipe y tuvieron 4 hijos antes de subir al trono. Nefertari provenía de una familia de clase alta de Egipto. Ramsés adoraba a Nefertari, le dedicó muchas estatuas y algunas poesías elegíacas.

Ramsés es declarado corregente durante el séptimo año de reinado de Seti I. en ese momento, junto a sus dos hijos mayores lidera las campañas militares que aplastan las rebeliones de Nubia. A la muerte de Seti I, Ramsés se estableció como líder militar y heredero al trono, su reinado duró 60 años.

En el octavo año de su reinado ordenó que se erigiesen estatuas gigantescas con su imagen y la inscripción “el dios Ramsés” y las mandó colocar a la entrada de todos los templos importantes.

Los hititas y los egipcios reivindicaban el reino de Amurru, el conflicto se soluciona con la batalla de Qadesh, Ramsés se considera vencedor. Después de su victoria, se dedica a restaurar y construir templos en Tebas, Menfis, Karnak y Abu Simbel.

Cuando tenía 60 años celebró sus treinta años de reinado. Ramsés celebró 13 fiestas de renovación real y en cada una de ellas elevó su estatus un poco más.

En sus últimos años de vida, celebraba la fiesta Heb Sed cada tres años primero, y después cada año. Estas fiestas demostraban su poder como dios y celebraba sus victorias. Sobrevivió a sus doce hijos ya que vivió hasta los 96 años. En su momia aparecen signos de haber tenido artritis degenerativa y viruela.

17 de febrero de 2018

HIPÓTESIS SOBRE LA UBICACIÓN DE LA ATLÁNTIDA


Según Platón, la Atlántida desapareció en un día y una noche víctima de un cataclismo. Muchas personas, partiendo de la hipótesis de que realmente existió han intentado encontrar una explicación. La solución de la mayoría es que desapareció por la erupción de un volcán.

Admitiendo que realmente existió la Atlántida, la pregunta es su ubicación.

Algunos ubican la Atlántida en América del Sur, con los mayas, y otros, en Heligoland, isla del mar del norte, cerca de las costas danesas y alemanas o en el Sahara. Otros ven en la antigua ciudad de Tartesos, en la desembocadura del Guadalquivir, la ciudad atlante.

Los arqueólogos Kircher y Schliemann, sostienen que las Azores son la antigua Atlántida. Insisten en la situación geográfica de las Azores. Según los textos de Platón, esta ubicación parece la más lógica.

Otros piensan que la Atlántida se encontraba en la parte oeste del océano Atlántico, en las proximidades de la isla de Bimini, archipiélago de las Bahamas. En 1968, una estructura sumergida fue descubierta en esta zona. Se reconocieron dos muros, orientados perpendicularmente uno respecto al otro. Los investigadores dataron estas construcciones en 8000 a 10 000 años, es decir, en una época en que ningún pueblo de la región conocido por los arqueólogos poseía un nivel cultural y técnico que le permitiera realizar esos muros. Hoy en día esos muros se consideran fenómenos naturales.

La última de las hipótesis, el comandante Jacques-Yves Cousteau, reubica la Atlántida en el Mediterráneo y la identifica en la isla de Santorini, cercana a Creta, desmantelada súbitamente y transformada en archipiélago en 1470 a. C., a raíz de la erupción de su principal volcán.

16 de febrero de 2018

MISTERIOS EN EL AIRE


El 24 de mayo de 1928, el dirigible Italia, conducido por el general italiano Umberto Nobile, sobrevolaba el Polo Norte y luego se dirigió hacia Spitzberg, desde donde había partido. A las 10 del día 25 se pierde contacto con él. Pero el 9 de junio, un mensaje de radio anuncia que Nobile y ocho de sus hombres están vivos.

Sobrecargado por el hielo, el dirigible Italia se estrelló contra un témpano y la barquilla principal se salió con el choque. El dirigible se aleja con siete hombres prisioneros en la barquilla secundaria, de quienes nunca más se supo.

Se organiza una operación internacional de rescate con aviones italianos, rusos y suecos. Se les une un hidroavión francés Latham, pilotado por el comandante Guilbaud y llevando a bordo al explorador noruego Amundsen, conquistador del Polo Sur en 1911.

El 19 de junio, el Latham levantó el vuelo desde Tromsö, Noruega, hacia Spitzberg, donde nunca llegó. Semanas después, se descubrió un flotador del ala y dos estanques confirmó lo que todos temían; Admunsen y sus compañeros murieron al querer salvar a otros náufragos del aire. Nunca sabremos que pasó.