7 de diciembre de 2019

FUNCIONES DE UN NINJA


La función principal de todo ninja era realizar operaciones encubiertas, por eso eran hábiles estrategas y guerrero muy bien preparados.

Recabar información antes y durante las campañas militares era esencial. Utilizaban sus habilidades para mezclarse con el enemigo e infiltrarse en campamentos y castillos para ubicar las defensas e informar de los movimientos de la tropa. En el año 1487, el ninja Yoshihisa se infiltró en un campamento Takayori en Magari y obtuvo información vital para un posterior ataque.

Eran expertos en el combate cuerpo a cuerpo. Algunos ninjas también eran samuráis. Una de sus mejores tácticas era crear confusión cogiendo los estandartes del enemigo. En asedios largos se recurría a los ninjas, ya que sus técnicas de sabotaje eran muy eficaces.

Después de infiltrarse en las fortalezas enemigas, una de sus tareas era hacer sabotaje. El arma que usaban para ello era el fuego. Los castillos japoneses de la época se construían de madera sobre cimientos de piedra, lo que hacía que fueran muy vulnerables al fuego.

El papel más legendario de los ninjas es el de asesino. El daimio Oda Nobunaga fue la víctima de muchos atentados de los que salió con vida: en 1571, Sugitani Zenjubo intentó matarlo pero falló. En 1573, Manabe Rokuro se infiltró en el castillo pero fue pillado y obligado a cometer seppuku (harakiri o haraquiri). En 1579, Kido Yazaemon y sus ninjas abrieron fuego sobre Nobugana, pero asesinaron a 7 criados y él escapó con vida.

6 de diciembre de 2019

LEYENDA DE SAN NICOLÁS


Según cuentan las historias de siglo IX, san Nicolás, durante toda su vida, destacó por su caridad con los más necesitados y por su preocupación por los niños. Se le conocía como “epuscopus puerorum”, el obispo de los niños.

Por esas razones se le atribuyen muchos milagros. Uno de los más conocidos es el llamado de los tres hermanos. Existen varias versiones diferentes que coinciden en lo más importante.

La leyenda dice que cuando Nicolás se trasladaba a Nicea hizo noche en una posada. Después de acostarse y quedarse dormido, soñó que en esa misma posada siete años atrás se había alojado tres hermanos, hijos de una rica familia que había enviado a sus hijos a Atenas a estudiar.

El posadero, dicen algunos que cegado por la ambición y otros perturbado por el hambre, decidió asesinar a los tres chicos para robarles sus pertenecías. Después de matarlos, ocultó los cuerpos troceados en tinajas de salmuera, para irse deshaciéndose de ellos poco a poco, sirviéndolos en el menú a sus clientes.

Cuando amaneció, san Nicolás se dirigió al posadero, y con dureza le obligo a confesar el crimen, que resulto que no era el primero que cometía. Asustado y arrepentido el asesino declaró su culpa, llevando al santo hasta el barril en el que se encontraban los cuerpos.

Nicolás se inclinó sobre la tinaja y, después de hacer la señal de la cruz sobre cada uno de los cadáveres, los tres hermanos volvieron a la vida.

5 de diciembre de 2019

PEZ ARQUERO


El pez arquero vive en los manglares y aguas salobres del sureste de Asia y el norte de Australia. El pez arquero es famoso por su habilidad para capturar áfidos (insectos fitopatógenos) y otros pequeños insectos que se encuentran en las ramas cercanas al borde del agua, su técnica es lanzar un chorro de agua con la boca.

El pez arquero primero se acerca sigilosamente a su presa, ayudado por su pequeño cuerpo y sus rayas blancas y negras que le permiten confundirse con los reflejos de la luz en el agua. A continuación apunta hacia el insecto y hace presión con la lengua contra la parte superior de la boca para crear un canal por el que lanza un rápido chorro de agua.

Al cerrar rápidamente las branquias consigue que el chorro alcance hasta 1,5 metros de altura. La punta de la lengua sirve para dirigir el chorro, Tiene una excelente puntería gracias, además, a sus ojos binoculares colocados cerca de la boca.

El pez arquero también ha aprendido a calcular el factor de refracción (la luz de la presa viaja por el aire y luego por el agua, modificando su sitio real), siempre apunta un poco por debajo de donde ve a su víctima.

4 de diciembre de 2019

TURRÓN DE YEMAS (MALLORCA)



Turrón de yemas

Ingredientes (para 12 personas)

600 gramos de almendras crudas molidas
600 gramos de azúcar glass
12 yemas de huevo
4 obleas

Elaboración

En un recipiente mezclar el azúcar con las yemas y las almendras. Una vez todo unido, dejar reposar dos horas en un sitio fresco.

Forrar dos moldes largos con obleas, llenar el molde con la mezcla. Dejar en el molde dos días. Una vez secas las barras, sacarlas del molde, dejando la parte de la oblea debajo.

Cubrir las barras con azúcar y quemarlas con un hierro candente (formar dibujos si se quiere). Se debe consumir en un corto espacio de tiempo.

3 de diciembre de 2019

LA FAMILIA DE JORGE MANRIQUE


Jorge Manrique era un representante típico de la alta nobleza castellana del siglo XV, en él se daba la asociación entre las armas a las que se veía orientado por su pertenencia al estamento militar, y las letras, con sus poemas de excepcional calidad.

La familia Manrique pertenecía al círculo más elevado de la nobleza castellano-leonesa de la Baja Edad Media. Los Manrique habían fortalecido sus posiciones a raíz del establecimiento en el trono de la dinastía Trastámara, recibiendo cuantiosas mercedes de Enrique II y sus sucesores.

El fundador del linaje era Rodrigo Pérez Manrique, señor de Amusco y merino mayor en tiempos de Alfonso VIII, el cual era nieto del legendario conde Manrique de Lara. El linaje se fue consolidando durante los siglos XII a mediados del XIV.

A mediados del siglo XIV la jefatura de la familia la ostentaba Garci Fernández Manrique, más tarde le sucedió Garci Fernández Manrique II, que después de su muerte fue sucedido por Pedro Manrique, hijo de un primer matrimonio. El hijo del segundo matrimonio de Garci Fernández Manrique II, llamado como su padre Garci Fernández Manrique III. Otro de sus hijos, llamado Diego Gómez Manrique, fue cabeza de otra rama desgajada del mismo árbol, los señores Treviño-Nájera.

A Diego Gómez le sucedió Pedro Manrique, su primogénito Diego Gómez Manrique, sucediéndole Pedro Manrique, personaje destacado de la época de Juan II de Castilla y figura muy singular en la historia del linaje. Mientras su primogénito Diego Gómez Manrique, le sucedía en los dominios patrimoniales de la familia, recibiendo el título de conde de Treviño, su segundo hijo, Rodrigo Manrique, era el fundador de una nueva rama del mismo linaje, la de los condes de Paredes de Nava. Rodrigo Manrique fue el padre de Jorge Manrique, el cual escribió sus famosas Coplas precisamente con motivo de la muerte de su padre.