27 de septiembre de 2020

CANCIONES EN MI MEMORIA LXIV


26 de septiembre de 2020

DIEGO DE LANDA Y LOS CÓDICES MAYAS

 

En el año 1549, el obispo de Yucatán Diego de Landa (1524-1579) ordenó la destrucción de una gran colección de códices mayas diciendo que no contenían más que maquinaciones diabólicas y supersticiones, lo raro es que ni él ni nadie sabían interpretar la escritura maya.

El 12 de julio de 1562 se realizó el auto de fé de Maní, donde se incineraron ídolos de diferentes formas, dimensiones, piedras de altar, vasijas y códices con signos jeroglíficos. Landa dijo: “Hallámosles gran número de libros de estas sus letras, y porque no tenían cosa en que no hubiese superstición y falsedades del demonio, se los quemamos todos, lo cual sentían a maravilla y les daba pena”.

Se calcula que quemaron toneladas de libros que tenían registros escritos de todos los aspectos de la civilización maya. Todo esto tuvo repercusiones, aunque los mayas idearon medios para preservar sus cultos ancestrales, hecho muy criticado por los colonos españoles, que argumentaron que en lugar de doctrina, los indios recibían tormentos.

La noticia llegó hasta Felipe II. En abril de 1563, Landa tuvo que viajar a España para presentar su defensa. Años después, en su vejez, se dedicó al estudio de la cultura maya, puede que para recuperar la información que había destruido cuando era un inquisidor. Logró recuperar una gran cantidad de información y también logró entender el sistema vigesimal de sus matemáticas y su calendario

25 de septiembre de 2020

HISTORIA DEL TENEDOR

 

El utensilio de mesa más antiguo fue el cuchillo y luego la cuchara. El hombre tuvo que ingeniárselas para comer los alimentos sólidos, se supone que esas primeras cucharas serían las manos, tortas de maíz, un trozo de madera…

Los egipcios desconocían el tenedor. En los libros de Homero se cuenta que los griegos comían con los dedos. En los banquetes dados a los pretendientes de Penélope, éstos cogen los manjares con las manos. Ovidio recomienda a las señoras que aprendan a comer con pulcritud y a llevarse los alimentos a la boca sin mancharse la ropa. Esas mismas costumbres persistieron durante la Edad Media y muy entrada la Moderna

No se entiende por qué tardó tanto en generalizarse el tenedor, ya que era conocida la cuchara y los tridentes que se usaban en la cocina. El Libro de los Reyes menciona un tridente, que se empleaba para echar la carne de las víctimas en una caldera. El Museo del Louvre tiene un tenedor labrado de dos púas, que proviene de las excavaciones de Khorsabad y el Britihs Museum posee otro de Konioundjik.

Homero menciona un tenedor que servía para asar las carnes. En las excavaciones de Pompeya se han llamado muchos tenedores en forma de tridente de varios tamaños, pero todos muy bastos y propios de la cocina. No hay nadie que haga la menor referencia del tenedor como utensilio de mesa.

Los platos individuales hicieron su aparición hacia el año 1650. Al final del reinado de lUis XIV, este rey, con el fin de sufragar los cuantiosos gastos que le ocasionaban sus continuas guerras, tuvo que enviar a fundir a la moneda sus vajillas de plata, y la crónica dice que las reemplazó con loza.

España era el país donde había más plata; hasta los braseros se hacían de ese metal. La condesa de Aulnoy, en su viaje por España, no dice nada de los cubiertos; en cambio describe los velones de plata y las enormes bandejas de plata que veía en casa de los ricos. Dice también que los dulces venían todos envueltos en papeles dorados para no mancharse las manos al cogerlos.

Respecto al cuchillo se sabe que existe desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, en los óleos que reproducen banquetes se ven algunos cuchillos encima de las mesas pero no individuales.

24 de septiembre de 2020

LA LEYENDA DEL CROISSANT

 

En el año 1683 los turcos, que habían conquistado Hungría y todas las naciones que recorre el Danubio, pusieron cerco a Viena, último baluarte que la cristiandad oponía a las hordas turcas.

A pesar de sus repetidos asaltos, éstas no habían conseguido quebrantar la resistencia de los vieneses. Los turcos decidieron entonces tomarlos por sorpresa; idearon socavar el terreno, a fin de que una trinchera o corredor pasara por debajo de las murallas, hasta desembocar en el centro de la ciudad.

Para no ser descubiertos trabajaban solo por la noche, pero no se habían percatado que los panaderos también trabajaban a esas horas. Éstos oyeron el ruido que hacían los turcos con las palas y picos, y dieron la voz de alarma. De manera que los defensores fueron los que sorprendieron a los turcos, obligándoles a levantar el sitio, y Viena fue salvada gracias a sus panaderos.

El emperador, en recompensa, les concedió honores y privilegios; el derecho de usar espada al cinto fue el más apreciado. Los panaderos agradecidos, inventaron dos panes; uno al que le pusieron el nombre de emperador, y otro, al que llamaron “croissant”, o sea media luna, como mejor mofa del emblema de los turcos.

La española María de Escobar, esposa de Dio Chaves, fue la que llevó los primeros granos de trigo a América. Estos granos, sembrados en el jardín de su casa de Lima, dieron origen a la gran riqueza triguera de la Argentina, una de las mayores cosecheras de trigo del mundo.

23 de septiembre de 2020

¿POR QUÉ LO DECIMOS ASÍ?-2

 

Canapé-La palabra canapé deriva del mosquito. Mosquito en griego se llama conops y los griegos, como todo el mundo, sufrían el molesto zumbido y la picadura de un mosquito. Por ello, al protegerse con un mosquitero le llamaron konopeion y con esta palabra empezó a vislumbrarse el canapé.

Los romanos transformaron el konopeion en conopeum y luego canapeu y extendieron su significado a las cortinas que rodeaban la cama.

En el siglo XII en Francia se le llamó conopé y canapé en el siglo XVII. Su significado pasó de las cortinas que rodeaban la cama a la cama misma, y poco a poco, fue derivando hasta significar un asiento confortable en el que varias personas pueden sentarse o acostarse.

Chófer-La palabra deriva del francés chauffeur, con el que designaba al empleado que se cuidadaba de mantener vivo el fuego de las locomotoras de vapor. También un francés llamado Nicolas Cugnot, tuvo la idea de construir una máquina para viajar sin caballos y movida por el vapor, una especie de locomotora de carretera. Esta máquina se componía de una caldera de la que un grifo dejaba escapar el vapor que accionaba sobre un émbolo que, mediante un eje, ponía las ruedas en movimiento. El artefacto llegó a alcanzar la velocidad de cinco kilómetros en una hora.

Este aparato necesitaba un fogonero o cauffeur. Cuando se inventó el motor de gasolina, el nombre de chauffeur continuó dándose al conductor del vehículo.

Idiota-En su origen, esta palabra no era un insulto. Idiota era para los griegos el hombre privado, en oposición al hombre público. Se usaba también para denominar al individuo excéntrico y huraño que vivía apartado de la sociedad. Poco a poco la palabra adquirió un sentido peyorativo al pasar al latín, lengua en la que significaba ignorante, apartado del conocimiento común.

En la Edad Media se llamaba idiota al clérigo que no sabía latín y de aquí a llamar idiotismo a la locución contraria a las reglas de la gramática propia y peculiar de una lengua.

 ¿POR QUÉ LO DECIMOS ASÍ?