24 de febrero de 2018

CONTORSIONISTA


El motivo por el que algunas personas pueden contorsionarse de esa manera tan espectacular es que padecen una enfermedad llamada “Sindrome de Ehlers Danlos” o “Hiperlaxitud Articular”. Se trata de un grupo de patologías hereditarias del tejido conectivo, el encargado de dar apoyo y firmeza a algunas partes del cuerpo.

Los síntomas son hiperelasticidad de la piel, hiperlaxitud articular y fragilidad de los tejidos. Estos síntomas se producen por las mutaciones genéticas que afectan a la estructura de múltiples tipos de colágeno. Por esa razón se contorsionan tan extraordinariamente.

Existen varios grados de la enfermedad, los contorsionistas están en el grado extremo. Los grados leves son las personas que flexionan los dedos más de lo normal, los que se dislocan el hombro adrede y se lo colocan sin ningún dolor o las personas que se pueden tocar la punta del dedo gordo del pie con la nariz.

La enfermedad fue descubierta en 1901 y 1908 por los doctores Edward Ehlers y Henri-Alexandre Danlos. Hipócrates describió está afección en algunas poblaciones del Mar Caspio. 

23 de febrero de 2018

HOTEL RYUGYONG


El Hotel Ryugyong, ubicado en Sojang-dong, en el distrito Potog-gang de Pyongyang, la capital de Corea del Norte, es una mole de hormigón de ciento cinco plantas y trescientos treinta metros de altura, la superficie total es de trescientos sesenta mil metros cuadrados, lo que hace del hotel la construcción más sobresaliente de toda la ciudad y de todo el país.

El hotel está diseñado en forma piramidal con tres alas de cien metros de largo por dieciocho de ancho, que convergen en un punto donde forman un pináculo. La parte superior del edificio consiste en una estructura circular de cuarenta metros de ancho que alberga ocho plantas que rotarían, coronada por otras seis plantas estáticas. En la cima del edificio se puede ver una grúa que se ha quedado fija. Si se terminara se convertiría en el segundo hotel más alto del mundo, el número uno es el hotel Rose Rotana Suites.

El nombre del hotel es una de las denominaciones de la ciudad; Ryugyong (ciudad de los sauces). Su construcción empezó en 1987, con la intención de abrirlo en el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, pero nunca se terminó. Los elevados gastos hicieron que el coste se disparase y en 1992 se decidió abandonarlo. Las obras en los pisos superiores se reanudaron en 2008, dieciséis años después del abandono, pensaban terminar las obras en 2012.

Las obras finalizaron en 2011, cuando se terminó de acristalar el exterior. La apertura se ha ido posponiendo.

22 de febrero de 2018

DEMANDAS CURIOSAS (2)


En 1998, Terrence Dickson, de Pensilvania, estaba abandonando la casa en la que acababa de robar y quiso salir por el garaje. No fue capaz de salir por la puerta porque estaba rota, al intentar volver a la casa, se percató de que la puerta que conectaba la casa y el garaje era de un solo sentido, por lo que no podía volver a la casa.

La familia estaba de vacaciones y el ladrón se encontró encerrado en el garaje durante ocho días. Sobrevivió gracias a las botellas de pepsi y de un saco de comida para perros.

Denunció al dueño de la casa por los daños morales sufridos por el incidente. El jurado accedió a fijar la indemnización del dueño de la casa al ladrón en quinientos mil dólares.

En 1999, el topógrafo William Parker, presentó una demanda ante el tribunal del condado de Kingston, Londres, por treinta mil dólares como compensación por el dinero que se había gastado con Helen Holdsworth entre 1993 y 1996, cuando eran amantes y tuvieron un hijo. Incluidos en la lista de los gastos había un candado para la puerta del baño de ella, que le había costado tres dólares, siete dólares por un filtro para aceite y trece por aceite para motor.

En el año 2000, Kathleen Robertson de Texas fue indemnizada con setecientos ochenta mil dólares después de romperse un tobillo al tropezar y caer por culpa de un niño que corría en una tienda de cocinas. El niño era su propio hijo. Se le pagó la indemnización.

En 2004, Frank D’Alessandro, funcionario judicial de Nueva York, demandó a la ciudad por las heridas que sufrió al estallar el váter en el que estaba sentado.

DEMANDAS CURIOSAS

21 de febrero de 2018

DOCE Y TRECE


Doce- Es uno de los números con más significado emblemático de todos los que se forman con dos dígitos.

Para la cábala, el doce es número de gran carga de vibraciones y su simbolismo es interpretado de varias formas y en distintos sentidos. Por una parte es un número de fuerte influencia sobre la sensibilidad de las personas. En ciertos casos, se asocia su significación con las pasiones y con la renuncia personal, y además, comprende los mundos de la formación, de la creación, de la emanación y de la acción.

Como número de la formación se asocia, al pensamiento y a la muerte. Como número de la creación, el doce aparece como un símbolo referido a la salud, tanto del cuerpo como del alma. Para la astrología, el doce es un número de significación armónica y se identifica con el signo de Piscis.

Trece- Para los astrólogos, el trece se corresponde con el signo de Aries y designa al temperamento audaz, perspicaz y al investigador.

Desde la antigüedad, el trece ha sido considerado como uno de los números de tendencia negativa en cuanto al azar. Es signo de mal agüero y, por ello, para la cábala representa los trece espíritus subterráneos o malignos; para los babilonios indicaba destrucción y muerte.

La sabiduría popular ha asociado al trece con la superstición y sus diversas interpretaciones espacio-tiempo: trece y martes, día trece, año trece… Para algunos pueblos de Mesoamérica, el trece era un número sagrado, y lo seleccionaban para medir su tiempo. Así, la semana de los aztecas tenía trece días.

20 de febrero de 2018

EN LA OTRA ORILLA...ÉL


Siempre cometo el error de sorprender, de intentar que nada sea normal, que no sea lo que te esperas. De decir esa frase que te encanta, cuando imaginabas que diría otra distinta. De arriesgarme, sin temer un no. De hacer las cosas sin esperar nada a cambio. De fijarme en cómo brillan tus ojos al escucharme hablar. El error de conformarme con tu media sonrisa o con un abrazo en un portal. Esas cosas en las que no se fija nadie. Yo sí.
 Y no sé si me va bien o mal, seguramente mal, pero no quiero cambiarlo.

Defreds