8 de enero de 2009

UN DIA EN EL PALACIO IMPERIAL MONGOL


El fasto de la corte Mongola o Mogola fue paralelo a la instauración de un minucioso ritual cortesano, que se materializó en la época de Akbar, tercer soberano mongol conocido como Akbar el Grande, que gobernó desde 1556 hasta 1605.

Por la mañana se producía la primera aparición pública del monarca, quien desde un ventanal del palacio se mostraba a la multitud, que se arrodillaba ante él. Seguían las audiencias públicas (darbar) en las que el emperador despachaba con los consejeros, solucionando los asuntos generales del Estado. En algunos casos como sucedía en determinadas recepciones, las audiencias daban lugar a soberbias ceremonias.

El darbar se desarrollaba en el diwan-i am, la sala de audiencias donde, sobre un estrado, se levantaba el trono del monarca, separado por una barandilla de oro de los miembros de su familia, quienes a su vez, estaban separados del resto de dignatarios por una barandilla de plata.

Al mediodía y por la tarde, en el diwan-i Khas, tenían lugar las audiencias privadas, a las que sólo accedía un corto número de privilegiados, desde dignatarios, hasta artistas. Los artistas eran muy numerosos, pues los soberanos, apreciaban el canto, la música y el baile. También eran amantes de las partidas de caza y disfrutaban con los combates de elefantes.

2 comentarios :

Jelens DICE

Hay que ver con el monarca!
Era una especie de intocable.
Curioso-curioso.

Ana DICE

Jelens se lo pasaba de miedo.
Un beso.