2 de septiembre de 2008

EL REY DAVID Y LAS MUJERES

David tuvo nueve esposas de las que se sabe el nombre, otras del que se desconoce, y al menos una docena de concubinas, las que dejó en Jerusalén cuando tuvo que huir de la revuelta de Absalón.

Mientras que las esposas tenían estatuto real y eran las que engendraban a los herederos del soberano, las concubinas atendían las necesidades de su apetito sexual.

Algunas de sus esposas fueron:

Mical- Cuando Saúl ofrece a su hija Mical a David le exigió como dote los prepucios de cien filisteos, esperando que muera en combate. No sucede así, y David se casa con Mical, que le ayuda a escapar de Saúl cuando el rey le quiere dar muerte.
Entonces Saúl entrega a Mical a otro hombre, pero David la tomará de nuevo tras la muerte de Saúl.
El matrimonio convierte a David en yerno de Saúl y le otorga un derecho legitimo, aunque indirecto, al trono.

Se dice que la supuesta infertilidad de Mical, se debe a que David nunca se acostó con ella por temor a que al ser descendientes de Saúl pudieran reivindicar el trono.

Betsabé- Según el relato bíblico, David deseó a Betsabé cuando la vio desnuda en el baño.
El rey se acostó con ella y envió deliberadamente a su esposo a la muerte, el militar Urías.
Como castigo por el incesto y asesinato, Dios dio muerte al hijo de Betsabé y David.
Tras el arrepentimiento del rey, nació de ambos Salomón, que heredo el trono.

En cuanto a la escena del baño se ha sugerido que Betsabé estaba tomando el baño ritual que seguía al período menstrual, por lo que estaba en período fértil, o sea que podría haber sido premeditado por ella para seducir al monarca y concebir un hijo del soberano.